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El de cebolla y otros champús de farmacia que sí recomiendan los expertos

Qué componentes funcionan realmente, qué precio deben tener y todo lo que necesitas saber sobre estos productos para cuidar el cabello

por Pilar Hernán

Si eres de las que te preocupas por el cuidado de tu cabello y, por extensión, en la elección de tus productos capilares, este artículo te interesa. Ya te contábamos cuáles eran las cremas de farmacia que sí que te recomendaría un dermatólogo, y hoy nos centramos en el pelo y, en concreto, en los mejores champús que puedes encontrar en tu botica. Hemos querido contar también con la opinión de los expertos para buscar las mejores opciones. Y lo primero que nos hemos encontrado es con que hay tantos tipos de champú como problemas y tipos de cabello, por lo que es difícil 'mojarse': cuero cabelludo sensible, pelo seco, anticaída, cabello graso... Por eso, al margen de hacer una selección de productos, lo más importante es partir de que hay que conocer bien nuestro cabello y descubrir cuáles son sus problemas y saber, además, qué hay detrás de cada champú.

 

“Hay que distinguir tres categorías de champús que se pueden combinar según nuestras necesidades", nos explica Anne Charlotte Jakubczak, responsable de formación de Pierre Fabre, que nos cuenta con detalle cuáles son: uno adecuado para respetar tu cuero cabelludo (seco o graso como tu piel), que hay que usar solo 2 o 3 veces a la semana para respetar las secreciones naturales de grasa del cuerpo; otro tratante si tienes algunas patología concreta, como cuero cabelludo sensible irritado, caspa o caída del cabello (puedes usarlo de forma frecuente, alternándolo con los dedicados a proteger el cuero cabelludo); y, por último, un tercero de belleza, pensado para conseguir brillo, volumen, cuidar el color, y que se puede usar a diario si es necesario. "A pesar de que se pueden combinar las tres categorías, siempre vamos a recomendar tratar una patología primero (caspa, irritación) con champús adecuados. Hay que recordar que se aplican solo en el cuero cabelludo, mientras que los acondicionadores se aplican en los cabellos desde los medios hasta las puntas para proteger”, añade la experta.

¿Qué debemos pedirle a un champú?

En lo que sí que coinciden todos los expertos es en la importancia de tener muy en cuenta la salud de nuestro cuero cabelludo, pues de él parte que nuestro cabello se muestre sano. “Un buen champú no solo debe limpiar la fibra capilar, sino también cuidar y mantener en correcto estado el cuero cabelludo, que, frecuentemente, es un gran olvidado. Por tanto, al elegir un champú, no solo tenemos que fijarnos en que resulte idóneo para nuestro tipo de cabello (seco, graso, coloreado, fino…), sino también en que respete el cuero cabelludo y ayude a mantener, con un pH adecuado, su equilibrio fisiológico. Que un champú limpie el cabello, pero, al mismo tiempo, no reseque o irrite el cuero cabelludo es lo que marca la diferencia entre unos y otros”, nos explica Maialen Elizari, del Departamento Científico de Cinfa.

 

Pero, además, buscamos un producto que, básicamente consiga que nuestro pelo se vea más bonito, y eso también lo tienen claro en los laboratorios cosméticos. “Junto a la limpieza del cabello y el cuero cabelludo, es habitual que a un champú se le exija que también aporte beneficios extra, como facilitar el peinado, aportar suavidad al cabello, hidratarlo, frenar su caída o reducir la caspa o la grasa, entre otros", nos cuenta la experta de Cinfa.

Para cumplir ese objetivo principal de higiene, los champús deben contener una mezcla adecuada de tensioactivos suaves, a los que acompañan otra serie de ingredientes activos adicionales -en función del beneficio que se quiera obtener- y otros que ayudan a facilitar la peinabilidad del cabello. "Los ingredientes principales que debería contener un champú son: combinación de diferentes tensioactivos con adecuado poder limpiador y baja irritabilidad, acondicionadores que suavizan, dan brillo y disminuyen la electricidad estática del cabello, activos cosméticos adicionales en función del beneficio extra que se quiera conseguir, espesantes y otro tipo de ingredientes, como reguladores de pH, conservantes, agentes solubilizantes, perfumes o colorantes", nos cuenta Maialen Elizari.

Coincide el doctor Joan Mir, especialista en dermatología. “En el cuidado del cabello es muy importante tener en cuenta no dañar el cuero cabelludo ya que, al igual que el resto del cuerpo, la piel del cuero cabelludo actúa como barrera defensiva. Por eso deberíamos tener en cuenta qué champú cuida nuestra piel. Para su elección deberemos considerar que respete y mantenga el pH fisiológico de 5.5 y que su uso diario no reseque ni la piel ni el cabello, dejándolo suave y brillante. Por mi experiencia, la gama de champús Sebamed cuida estos aspectos principales. En concreto para el uso diario es importante contar con una mezcla de tensoactivos glucósidos que protegen el cuero cabelludo y evitan su sequedad. Su Champú Ultrasuave es un claro reflejo de una fórmula pensada para el cuidado diario, dejando el cabello limpio y suave y protegiendo el cuero cabelludo”.

Otros componentes, a debate

Parabenos, siliconas, sulfatos... Palabras que hasta hace relativamente poco, no tenías en cuenta a la hora de comprar tus productos capilares, pero que ya forman parte de nuestro vocabulario. "Al igual que ocurre en la alimentación o en otros ámbitos de la salud, con muchos ingredientes o activos cosméticos utilizados en la composición de los productos se están creando corrientes de opinión claramente contrapuestas. Como consumidores, lo que debemos saber es que todos los champús que se comercializan son seguros para nuestra salud cuando se utilizan en condiciones normales o razonablemente previsibles de uso. Para ello, antes de ser comercializado, el producto debe superar con éxito, entre otros muchos estudios, una evaluación o informe sobre su seguridad, y también los ingredientes utilizados son sometidos a estrictos controles para garantizar su calidad, seguridad y eficacia. Respecto a esos ingredientes de los que se oye hablar mucho últimamente (parabenos, sulfatos, siliconas…) no son 100% beneficiosos o 100% nocivos, sino que, en la mayoría de los casos, depende mucho del tipo de ingrediente, de su porcentaje de uso en el producto y, sobre todo, de cómo y con qué otros ingredientes se combinen dentro de la formulación para conseguir el beneficio final deseado”, explica Maialen Elizari.

 

El éxito viral del champú de cebolla

Uno de los grandes hits de venta en farmacia ha sido el champú de cebolla, que sigue siendo uno de los más solicitados, basándose en uno de los remedios más eficaces y que ha perdurado en el tiempo para el cuidado del cabello ha sido aplicar jugo de cebolla a la hora de lavado. “Incluso actualmente hay mucha gente que trocea una cebolla y la añade a su champú habitual, pero esto puede generar problemas bacteriológicos, de textura y de aroma”, explica Adolfo Remartínez, creador de Nuggela & Sulé, uno de los mejores champús anticaída y fortificantes. ¿Qué esconde? “Además de limpiar, este champú posee acciones nutritivas, antimicrobianas, antioxidantes y antiinflamatorias, siendo ésta muy importante en mujeres con el cuero cabelludo inflamado debido al uso excesivo de aparatos de calor como secadores o planchas para el cabello. Además estimula el crecimiento del folículo capilar, generando mayor actividad en la reproducción celular sobre la vaina epitelial, provocando una mayor fuerza y volumen en el cabello", nos cuenta.

¿Tienen que ser caros?

Una de las preguntas del millón es si estos champús de venta en farmacia tienen que ser necesariamente caros. Muchos de ellos superan los 10 €. Los expertos insisten en la importancia de valorar sus beneficios para nuestro cabello. “En el caso concreto de los champús, los diferentes tipos y porcentajes de ingredientes tensioactivos limpiadores utilizados pueden tener cierto impacto en el precio del producto. Si, además, buscamos que contengan activos cosméticos para ayudar a corregir o mejorar alteraciones del cuero cabelludo, nutrir el cabello o proteger el color, esto puede influir en el coste del producto. Sin embargo, hoy en día es posible encontrar champús seguros, eficaces y con muy buenas cualidades cosméticas por un precio medio”, cuentan desde los laboratorios Cinfa. "Los champús de farmacia cumplen los requisitos de eficacia y tolerabilidad con precios accesibles", coincide Anne Charlotte Jakubczak, Responsable de formación de Pierre Fabre.

 

1. Champú de cebolla de Nuggela & Sulé, que estimula el crecimiento del cabello (19,90 €). 2. Kelual DS de Ducray, el más vendido de la firma, elimina la caspa de forma duradera y alivia rápidamente el cuero cabelludo (14,95 €). 3. Klorane a la Quinina, con este ingrediente clásico anticaída (9,06 €). 4. Champú Ultrasuave, de Sebamed, pensado para toda la familia, respeta el pH del cuero cabelludo (11,90 €). 5. Kerium, de La Roche-Posay, de uso frecuente apropiado para todo tipo de cuero cabelludo, especialmente el sensible (13 €). 6. Champú Karité Hydra de René Furterer, una buena opción para el cabello seco (15,75 €). 7. Champú fortalecedor anticaída de Be+ (18,74 €). 

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