Los cinco propósitos más saludables para el comienzo del curso

Nuestra experta Meritxell Martí nos da las claves para llevar mejor la vuelta de las vacaciones

por hola.com

1 de septiembre. Arrancamos una nueva hoja en el calendario y estrenamos mes. Una fecha que supone el comienzo de un nuevo curso para muchos. Y, -como sucede al comienzo de año-, el final del verano y de las vacaciones es el momento en el que muchos nos hacemos propuestas para mejorar algún aspecto o para poner en marcha objetivos que durante el año se han ido diluyendo.

Con la ayuda de Meritxell Martí vamos a darte cinco propuestas para poder conseguir llevar a cabo los propósitos para empezar septiembre con fuerza.

1. Eliminar toxinas
Durante el verano, algunas personas hemos ido acumulando muchas toxinas, debido a los excesos en la alimentación, al estrés, al tabaco y el alcohol, a las fiestas y, como consecuencia, las menores horas de sueño...

Hacer un tratamiento detox antes de comenzar las rutinas del nuevo curso es una buena idea. Podemos eliminar las toxinas de forma natural, sin o con alguna ayuda de un suplemento. Cuando hablamos de tratamientos detox, nos referimos a tratamientos en los que se va a limpiar principalmente el sistema digestivo.

No sólo es eliminar las toxinas que hayamos podido acumular durante este tiempo, se trata también de procurar eliminarlas de nuestra rutina de vida. Por ejemplo, si fumamos, dejar de fumar es el objetivo principal.

Para evitar acumular toxinas es aconsejable beber agua, de uno a dos litros diarios, por ejemplo las personas más mayores, quienes muchas veces se olvidan de beber. Beber bastante agua ayudará también a mantener la piel hidratada.

Podemos hacer una cura detox puntual con algunos productos naturales como puede ser el zumo de aloe vera. Este es altamente depurativo del colon, aunque lo deben evitar las personas que tienen problemas de colitis y diarreas frecuentes, ya que a la vez es bastante laxante. Algunos preparados para la limpieza del colon a la vez llevan sen, frangula o cáscara sagrada.

También es buena opción el cardo mariano, un producto con alto contenido en silimarina, que ayuda a limpiar de los excesos en el que el hígado se encuentra algo comprometido, como puede ser el alcohol o las dietas con abundantes grasas. Así como las cápsulas de café verde, que van a ayudar a disminuir el azúcar sanguíneo, al igual que el té verde es además muy antioxidante.

Por último, la cola de caballo, una planta que ayuda a eliminar líquidos; es por ello que también puede incluirse en curas de limpieza digestiva. Los tratamientos detox suelen durar como máximo tres días, y es necesario reducir la ingesta bastante. Lo ideal es la dieta estricta.

Hemos de diferenciar que es una cura detox de una cura de adelgazamiento. Con la primera vamos a eliminar y a depurar el organismo sin necesidad de perder peso, con ello nos encontraremos mejor. En una cura de adelgazamiento se trata de perder peso en poco tiempo, y relativamente pocos kilos.

2. Perder peso
Es habitual que volviendo de vacaciones hayamos subido algunos kilos que, sumados a los que por mucho que intentamos en la operación bikini no pudimos quitarnos, hacen que tengamos de nuevo el objetivo de perder peso, aunque solo sea lo justo para poder ponernos de nuevo los vaqueros, pues en seguida va a hacer fresco de nuevo y apetece ponérselos. Por eso, perder dos o tres kilos suele ser otro de los objetivos.

Para ello, hemos de tener en cuenta que aunque venimos con las pilas cargadas, el comienzo de la rutina de nuevo y una reducción muy drástica de las calorías que vamos a ingerir puede provocarnos cansancio y, en consecuencia, sentir más la llamada depresión post-vacacional.

El consejo de Meritxell Martí es que empecemos reduciendo las calorías de lo que comemos en lugar de las cantidades, todos sabemos que hay alimentos que van a engordarnos más que otros, como pueden ser las frituras o los dulces. Por eso, lo ideal es eliminarlos.

Para poder adelgazar algunos kilos rápido, es una buena opción incluir la fibra en nuestra dieta, tanto con productos especialmente preparados para ello, como alimentos que por sí ya tengan un alto contenido en fibra que ayudará a que no tengamos tanta hambre.

El glucomanano, o la fibra de konjac, es una de las ayudas que nuestra colaboradora recomienda cuando se trata de perder pocos kilos, ya que se hincha en el estómago cuando se toma con un buen vaso de agua, y no sentimos tanta hambre. Mientras el Plantago Ovata o Pysllium es fibra natural, las semillas de esta planta también conocida como zaragatona, ayudan además a ablandar las heces y con ello se aumenta la velocidad de transito intestinal.

Al reiniciar el curso, nos levantamos más temprano y se suele espaciar más tiempo hasta la hora de la comida. Por eso, conviene desayunar hidratos de carbono de absorción muy lenta para no sentir hambre, como puede ser el muesli (aunque no debemos olvidar que tiene bastantes calorías, la porción ha de ser la indicada, no pasarnos). Con ello evitaremos picar entre horas. Un desayuno rico en proteínas también puede ayudarnos a perder algo de peso y aportarnos energía, como puede ser unas lonchas de jamón de York o huevo cocido.

Después, una comida ligera, un tentempié y una cena ligera hasta conseguir el objetivo de volver al peso deseado. Durante estos días tenemos que procurar olvidar el aperitivo, la cerveza de la tarde y el picar antes de cenar de este verano.

Además, hay que evitar los hidratos de carbono como la pasta o el arroz en la cena. Es preferible una ensalada con lechuga, tomate y espárragos, que además ayudará a eliminar líquidos y a relajarnos durante la noche.

Igualmente nos puede venir bien antes de empezar una dieta para perder peso empezar con una detoxificación del organismo.

Una curiosidad: sobre el mito del agua con limón por la mañana al levantarse, es cierto que el limón ayuda a equilibrar el PH del organismo, y que por la mañana un zumo de limón mezclado con una pequeña porción de agua tibia ayuda a mejorar el tránsito intestinal también.

3. Cuidarse más la piel
Durante el verano, el sol es uno de los principales causantes de que nuestra piel necesite una puesta a punto. Además, al no estar en nuestro entorno habitual, nos solemos olvidar algo, y descuidamos muchas veces las rutinas de cuidado de la piel. Así, si al principio de verano hemos empezado con mucho cuidado sobre todo en lo que se refiere a los filtros solares, a medida que van pasando los días de verano, y vemos que nuestra piel está más bronceada, muchas veces no prestamos la atención suficiente.

Si la propuesta de este nuevo curso es cuidar la piel, hemos de empezar con una puesta a punto en profundidad, lo ideal es acudir a un centro de estética profesional, aunque en casa también podemos preparar la piel fácilmente.

Meritxell recomienda la limpieza en profundidad con exfoliantes, como puede ser un scrub, y después la hidratación, pues uno de los primeros efectos del sol es la pérdida de agua y el aumento de sequedad de la piel. Se trata de eliminar las células muertas y que aparezca la piel nueva.

Los scrub que aconseja nuestra experta son jabones que llevan pequeñas partículas que “rascan” dependiendo de la fuerza de aplicación la piel. En casa se puede hacer un scrub añadiendo un poco de azúcar a la espuma de limpieza. A medida que lo usemos, el azúcar se funde, y evitamos que la exfoliación sea demasiado profunda.

Otra receta para la cara, sobre todo en pieles secas y reactivas, es la de añadir a la leche desmaquillante o de limpieza unos copos de avena finos, y pasarla suavemente.

Para exfoliar el cuerpo es bueno el aceite de almendras dulces, con unas gotas de aceite esencial de menta o lavanda, y sal gorda. Hay que aplicarlo de forma circular por todo el cuerpo humedecido y después aclarar.

Una vez hemos exfoliado la piel, el siguiente paso sería el de hidratar la piel en profundidad para un tratamiento más intensivo, y lo ideal es una mascarilla. Podemos preparar una mascarilla aplicando simplemente mucha más cantidad de la crema que usamos de hidratación y dejarla reposar en la piel durante 10 minutos. Si la piel está muy seca, se le pueden añadir unas gotas de aceite de argán.

Si la piel es más grasa, la mascarilla ha de ser más ligera; una de las mascarillas caseras que podemos usar es la de yogur, al yogur se le pueden añadir dos o tres cucharadas de licuado de pepino. Esta mascarilla se debe aclarar bien y se puede usar después como tónico agua de rosas y agua termal en spray.

Una vez retirada la mascarilla, podemos ponernos un sérum. En las pieles secas se debe aplicar unas gotas de aceite de argán, serum de ácido hialurónico o proteoglicanos. Mientras, en pieles mixtas un vitamina C, que también la pueden usar las pieles secas, pues va a dar brillo y luchar contra la oxidación de la piel. La Vitamina C es ideal después del verano para ayudar a regenerar la piel. Los sérum más adecuados después del verano son los que van a ayudar a combatir los radicales libres y los estragos del sol en la piel (sérum con vitamina C, con células madre de manzana, con factor de crecimiento epidérmico, con proteoglicanos, con AhA frutales o Retinol en sérum o cremas).

Y hay que retomar de nuevo nuestra rutina de belleza, limpiarse la piel cada noche y cada mañana, sobre todo por la noche, pues no debemos irnos a dormir sin limpiar la piel.

4. Hacer ejercicio
Muy unido al propósito de adelgazar está el propósito de empezar el gimnasio. Meritxell explica que si no se desea adelgazar, aunque sea solo por salud, siempre es recomendable.

El ejercicio ayuda a mejorar no sólo físicamente sino psicológicamente, ayuda a olvidarnos de los problemas y de otros pensamientos negativos. Uno de los principales problemas de la vuelta a la rutina del invierno después de las vacaciones es la depresión post-vacacional. Apuntarse al gimnasio, además, mejora las relaciones sociales. Después del verano, cuando hemos estado mucho más en contacto con la naturaleza y el aire libre, nos ayudará a mantener este espíritu de buen humor.

Es importante buscar el ejercicio que más se adapta y que más nos gusta, es preferible huir de lo que nos va a costar mucho seguir por el motivo que sea, porque no nos gusta o porque nos supone un sacrificio seguirlo -puede que sea simplemente porque está demasiado lejos el gimnasio-.

Y hay que buscar el ejercicio que se adapta a nosotros. No es necesario buscar objetivos inalcanzables como correr si nos duelen las rodillas o un ejercicio muy intenso sino estamos acostumbrados. Es bueno, siempre que sea posible, apuntarte junto con una amiga o amigo, pues así el uno por el otro hace que sea más fácil seguir .

Si nos sentimos cansados, podemos tomar algún suplemento que nos aporte energía como puede ser Espirulina o la Chlorella, que aporta energía y nutrientes sin excitar ni alterar el sueño.

5. Incorporar productos sanos a la dieta
Otro de los objetivos para empezar el curso es el de mejorar la dieta, incorporar las costumbres básicas de la dieta mediterránea, la más anti-aging de todas las dietas.

Añadir más alimentos frescos a la dieta, beber agua y en más cantidad, sobre los dos litros de agua diarios si es posible y no se sufren retenciones de líquidos. Especialmente, en las personas mayores que no se olviden de beber y de comer todas las veces necesarias, incorporando proteínas .

Para seguir una dieta correcta, conviene no olvidarse de las 5 porciones de frutas o verduras diarias. Hay que procurar seguir la pirámide alimentaria recomendada por la OMS.

Conviene disminuir los azúcares simples, la ingesta de bebidas alcohólicas, así como los alimentos procesados e industriales, sobre todo en los niños, unos de los mayores consumidores de bollería industrial. Una buena propuesta es olvidarnos de los desayunos empaquetados y prepararles un bocadillo, una pieza de fruta o un puñado de frutos secos.

Los batidos naturales son también una manera sencilla y rápida de seguir la dieta mediterránea, ya que con un simple batido podemos incorporar verduras y frutas, y las 5 porciones de éstos se consiguen de forma sencilla.

Podemos añadir en la dieta suplementos que son antioxidantes y que van a actuar como captadores de radicales libres y antienvejecimiento.Tres de los suplementos que a Meritxell le parecen más importantes son Omega 3, Resveratrol y Vitamina C.

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