Aterriza en tu destino de vacaciones... ¡con buena cara!

Hidratación, mover las piernas, intentar dormir... Apúntate en tu lista estos consejos 'beauty' si quieres llegar guapa al aeropuerto

por hola.com

Estas semanas las maletas se convierten en uno de los accesorios más habituales. En pleno periodo de vacaciones, surgen escapadas o llega el día de esos grandes viajes que llevamos meses planeando. Los aeropuertos son un hervidero de actividad, con un ir y venir de pasajeros rumbo a su destino. Pero los viajes en avión, sobre todo los largos, pueden hacer mella en tu piel. ¿Aterrizar en el aeropuerto tiene que ser sinónimo de mala cara? Hemos querido contar con los consejos expertos de los centros Felicidad Carrera, que nos han dado una serie de trucos para que, cuando el avión aterrice, estés lo mejor posible, y cruces la puerta de llegadas ¡con buena cara!

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La hidratación, fundamental
Los viajes en avión afectan directamente a la piel provocando deshidratación. La cabina del avión está presurizada con aire acondicionado de baja humedad, para contrarrestar la presión exterior. La humedad relativa del avión es de un 20% aproximadamente, cuando la humedad normal suele ser del 50%, así que el ambiente es muy seco. Combinado con la presión superior de la cabina esto hace que se reduzca el suministro de oxígeno a la piel.

Tal y como nos explican en Felicidad Carrera, la principal consecuencia es que las pieles secas se secan más, y las grasas producen más sebo y aparecen los brillos y un aspecto aceitoso.

Para contrarrestar estos efectos hay que hidratarse bien, tanto por dentro como por fuera. Lo ideal es utilizar un agua termal o una crema hidratante cuando llevamos ya unas horas en el avión. Los días anteriores al vuelo es bueno usar una cantidad extra de crema hidratante para llegar con la piel preparada.

En el equipaje que llevemos a bordo hay que incluir crema para el rostro y para las manos, un pulverizador nasal e incluso algunas gotas para los ojos porque pueden secarse mucho.

Frenar la retención de líquidos
Otra de las principales consecuencias en los viajes largos es la retención de líquidos provocada por las horas sentados, y la consiguiente hinchazón de las piernas.

Hay que estirar las piernas con frecuencia y dar pequeños paseos por el avión al menos cada dos horas. Además hay que hacer ejercicios describiendo círculos con los tobillos y flexionándolos en dirección al cuerpo. Habría que hacer varias series de estos ejercicios. Podemos tomar algún complemento nutricional unos días antes y después del viaje para tratar de evitar la retención de líquidos y podemos llevar algún producto para piernas cansadas efecto frío y aplicarlo durante el vuelo porque aliviará bastante las molestias.

La tripa también se hincha por los cambios de presión, así que evitaremos llevar prendas muy apretadas en la cintura, zapatos ajustados en los tobillos o pantalones que se claven en la zona de la ingle mientras estamos sentados.

Si se padecen problemas importantes de varices es recomendable usar medias de compresión durante el vuelo.

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¿Y la comida?
Hay que beber mucha agua durante el vuelo y evitar el alcohol y la cafeína durante el viaje. Además, hay que intentar no comer alimentos ricos en grasa, sal o azúcar porque deshidratan. Es recomendable tomar raciones extra de fruta y verdura los días antes del vuelo para que el organismo esté muy hidratado. E incluso si es posible llevar alguna pieza de fruta para tomar durante el vuelo, o verduras cortadas en bastoncitos que son un snack saludable y ligero y una buena alternativa a lo que suelen ofrecer en el avión.

Limpiar bien la piel
En cuanto lleguemos a nuestro destino hay que limpiar muy bien la piel, hacer una doble limpieza, con un producto oleoso y después jabonoso, para que la piel quede libre tanto de células muertas como de restos de maquillajes o cremas. Después deberíamos aplicar una mascarilla hidratante para que la piel se recupere.

Intenta descansar
Hay que intentar dormir durante el vuelo; aunque nos cueste, hay que echar pequeñas siestas porque el descanso es muy importante. Los expertos recomiendan que si volamos hacia el Este hay que acostarse un poco más temprano los días antes del vuelo. Si volamos hacia el Oeste habría que retrasar la hora de irse a la cama. Un antifaz puede ser un buen aliado si quieres intentar dar una cabezada. La calidad del sueño mejora si los ojos no reciben luz alguna. Quien no quiera que le despierten para comer, hará bien en hacérselo saber a la tripulación o poner un papelito que lo indique.

Cuando lleguemos al destino hay que intentar seguir la rutina del nuevo lugar para adaptarse cuanto antes a los nuevos horarios de sueño.

Y además
-Si se busca aterrizar guapa, es mejor no maquillarse hasta el final del vuelo. Si ya quieres despegar con buen aspecto, nada como un poquito de crema hidratante con color, algo de colorete, máscara transparente en las pestañas y gloss de labios.

-También tenemos que tener en cuenta nuestro atuendo. La ropa ha de ser amplia. Si es oscura, mejor: en caso de manchas, serán menos notables. Otra opción es llevar una camiseta de repuesto en el bolso de mano. No está de más incluir un chal ligero que pueda salvaguardar de los a veces gélidos aires acondicionados y calcetines de repuesto. Y los zapatos también han de ser amplios: hay que contar con que los pies se hinchan durante el vuelo.

-Las mamás lo saben, y una vez que entran en casa, ¡no salen! Hablamos de las toallitas limpiadoras para bebés, buenas aliadas para todo tipo de imprevistos. No está de más llevarlas a mano.

-Al llegar, una ampolla de 'belleza inmediata' de efecto flash ayuda a tener buena cara al instante.

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