El cambio en mi dieta que ha transformado mi pelo en solo 6 meses: más largo, más fuerte y más brillante


Incluir más proteína en mi alimentación ha cambiado mi cabello y los expertos me han explicado por qué


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Amaia LeónRedactora jefe de Belleza
4 de febrero de 2026 - 18:02 CET

Nunca he tenido lo que se considera "un pelazo", la verdad. Mi cabello es fino y, peor todavía, me hago mechas rubias desde hace más de diez años. Por eso estaba acostumbrada a llevar la melena lacia, por muchas capas que me cortara, y a tenerla más bien seca y enredada. Hasta ahora. Hace aproximadamente un año, hice un cambio en mi alimentación que, en cuestión de seis meses, ha transformado mi pelo. Ahora está más fuerte, más brillante y me crece todavía más rápido que antes, y los expertos me han dado la explicación.

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La relación entre la proteína que comes y tu pelo

No fue por tener un pelo bonito, sino por seguir una alimentación más variada y equilibrada, que hace unos doce meses decidí comer más proteína. Durante años, fui vegetariana y, aunque mis análisis siempre reflejaban que estaba sana, lo cierto es que no estaba acostumbrada a tomar carne ni pescado, ni apenas huevo. Sin embargo, ahora, estos alimentos forman parte de mi menú semanal... y mi cabello está más bonito que nunca. ¿Existe una relación directa?

"Sí, aumentar el consumo de proteínas puede ayudar a que el cabello crezca más fuerte", me confirma Mª Ángeles de Broto, fundadora de Brudylab, "aunque es importante entender bien su papel para no generar expectativas poco realistas". "El cabello está formado principalmente por queratina, que es una proteína. Esto significa que, si el organismo no recibe suficiente proteína, puede priorizar funciones vitales antes que el crecimiento del cabello, lo que puede provocar un pelo más débil, quebradizo o incluso favorecer su caída. Cuando la ingesta proteica es adecuada, el folículo piloso dispone de los aminoácidos necesarios para formar una fibra capilar más resistente y con mejor calidad", me explica. 

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Sin embargo, nos cuenta que comer más proteína de la necesaria no hace que el pelo crezca mucho más rápido, ya que el crecimiento capilar también depende de factores genéticos, hormonales, circulatorios y del estado general del folículo. "Aquí es donde entran en juego otros nutrientes clave, como los ácidos grasos Omega-3, especialmente el DHA (ácido docosahexaenoico). El DHA contribuye a mantener la salud celular y favorece un entorno equilibrado en el cuero cabelludo. Además, ayuda a mejorar la calidad de la membrana celular del folículo piloso, lo que puede traducirse en un cabello con mejor estructura, más flexible y con mayor resistencia frente a la rotura", detalla la empresaria y experta en belleza.

Ella aconseja tomar un suplemento (como DHA de BrudyLab, de microalgas y altamente purificado), pero también podemos obtener DHA de algunos pescados azules, como anchoas, atún y salmón (los que más tomo, por cierto).

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Biotina y otras vitaminas que fortalecen el pelo

Por otro lado, el huevo (que ahora también como de forma habitual por su proteína de alto valor biológico) aporta otros nutrientes esenciales para el cabello. Nos referimos a la famosa "biotina (vitamina B7), junto a zinc, hierro y ácidos grasos omega-3", enumeran desde Druni. Y también aconsejan incluir carnes magras y legumbres (igualmente ricos en proteínas) para conseguir un pelo más fuerte.

La farmacéutica Helena Rodero coincide en que esos micronutrientes son clave para que el pelo crezca más sano y más fuerte, además de la proteína. Ella recomienda "la yema de huevo, la quinoa, las legumbres o el aguacate" para obtener los mencionados minerales, vitaminas y ácidos grasos. 

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Rodero nos recuerda que “cuidar el cabello desde dentro es tan importante como hacerlo desde fuera", y no solo para que se vea bonito hoy, sino para que así sea durante muchos años más: “El envejecimiento capilar puede modularse con hábitos adecuados. La clave está en mantener una rutina adaptada y evitar los factores que aceleran el daño, por ejemplo, el calor o los tintes agresivos, aparte de cuidar la alimentación”.

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