No solo el sol y la genética influyen en la aparición de arrugas. La forma en que dormimos también juega un papel clave en el envejecimiento de la piel. Dos expertos en dermatología y medicina estética, el doctor Lucas Ponti Concetti y el doctor Ortiz, explican cómo la postura al dormir puede generar líneas de expresión, flacidez y asimetrías faciales, y qué hacer para prevenirlas.
Postura al dormir y arrugas: ¿qué dice la ciencia?
El doctor Lucas Ponti Concetti, director médico de Amuna Vitality Clinic, explica: "Dormir de lado o boca abajo somete la piel del rostro a presión y pliegues repetidos durante horas. Con el tiempo, esto favorece arrugas mecánicas y flacidez localizada. Dormir boca arriba es la postura más respetuosa con la piel, ya que no deforma los tejidos".
Por su parte, el doctor Ortiz, director médico de Clínica Hélia, añade: "Dormir boca abajo es lo más perjudicial porque genera compresión directa del rostro durante horas, arrugas de aplastamiento que, con el tiempo, se vuelven permanentes, asimetrías faciales progresivas y mayor flacidez en mejillas, surco nasogeniano y contorno mandibular. Dormir de lado provoca arrugas verticales u oblicuas en mejillas y contorno ocular y también contribuye a la pérdida de simetría con los años".
Ambos especialistas coinciden en que la postura más recomendable es boca arriba: "Evita la compresión facial, disminuye las arrugas por presión, ayuda a mantener la simetría, favorece el drenaje facial y reduce la flacidez inducida por la gravedad", afirma el doctor Ortiz.
Cómo identificar las 'arrugas del sueño'
No todas las líneas de expresión son iguales. Según el doctor Ponti Concetti, "suelen ser asimétricas, aparecen más en un solo lado del rostro y tienen una dirección vertical u oblicua. Se localizan sobre todo en mejillas, surco nasogeniano y contorno mandibular, a diferencia del envejecimiento solar, que es más homogéneo".
El doctor Ortiz completa la explicación: "Los pliegues y arrugas en los surcos nasogenianos suelen ser debidos a malas posturas durante el sueño, no solo al paso del tiempo o a la exposición solar".
¿Es bueno dormir siempre del mismo lado?
"Dormir siempre apoyando el rostro sobre el mismo lado no es un gesto tan inocente como parece", advierte el doctor Ortiz. "Con el tiempo, esa presión constante puede dejar huella en la piel y en los tejidos profundos. Zonas como los pómulos, la mandíbula, las cejas, las mejillas o incluso el mentón son especialmente sensibles. El resultado es un envejecimiento desigual, donde un lado del rostro puede verse más marcado o más caído que el otro".
El doctor Ponti Concetti coincide: "Sí, con los años puede contribuir a la aparición de asimetrías, especialmente en mejillas, pómulos, mandíbula y zona periocular. La piel y los tejidos se adaptan a los estímulos repetidos".
Prevención y tratamientos: cómo cuidar la piel mientras dormimos
Para minimizar los efectos de las posturas nocturnas, ambos expertos recomiendan hábitos sencillos pero efectivos:
- Priorizar siempre un buen descanso y, cuando sea posible, dormir boca arriba.
- Usar almohadas ergonómicas y fundas de seda o satén para reducir la fricción.
- Mantener la piel bien hidratada antes de dormir y cuidar la rutina facial nocturna.
En cuanto a tratamientos estéticos, el doctor Ortiz señala:
- El ácido hialurónico aplicado estratégicamente permite corregir pequeños surcos y equilibrar el rostro.
- Tecnologías como radiofrecuencia, láseres médicos y peelings profesionales aportan resultados muy visibles.
El doctor Ponti Concetti enfatiza que un enfoque combinado es clave: El abordaje con láser ablativo, mesoterapia, PRP con dermapen y ácido hialurónico, siempre acompañado de un cambio de los hábitos de descanso, es el más eficaz para prevenir y tratar las arrugas del sueño".
Recomendaciones finales
Detectar las arrugas del sueño a tiempo y adoptar medidas preventivas permite mantener un rostro armonioso y saludable", concluye el doctor. Ortiz. "Una buena hidratación, nutrición equilibrada, cuidado de la piel y técnicas de biorregeneración celular como el PRP son herramientas fundamentales para retrasar el envejecimiento".
El mensaje es claro: no basta con cuidar la piel durante el día. Dormir bien y en la postura adecuada puede marcar la diferencia en la juventud de nuestro rostro.










