El gran avance de Mariano Barbacid contra el cáncer de páncreas: por qué aún no puede usarse en humanos


El oncólogo ha logrado eliminar este tumor en ratones, un hito histórico en uno de los cánceres más letales y el siguiente paso depende ahora de tiempo, ensayos clínicos y financiación


Mariano Barbacid, investigador del CNIO, ha logrado eliminar el cáncer de páncreas en ratones con una estrategia inédita basada en un ataque múltiple al tumor© Atresmedia
3 de febrero de 2026 - 12:00 CET

Durante décadas, el cáncer de páncreas ha sido la "fortaleza inexpugnable" de la oncología: un tumor silencioso, que da la cara tarde, extremadamente agresivo y con una capacidad casi única para esquivar los tratamientos. Por eso, cuando el oncólogo Mariano Barbacid confirmó que su equipo había logrado eliminarlo por completo en ratones, la noticia supuso algo más que un avance científico: la primera grieta real en un muro que parecía indestructible, y lo que muchos ya consideran una de las mejores noticias científicas de 2026.

El investigador Mariano Barbacid © GettyImages
Mariano Barbacid, investigador del CNIO, ha logrado eliminar el cáncer de páncreas en ratones con una estrategia inédita basada en un ataque múltiple al tumor

El descubrimiento, desarrollado en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, ha sido recibido por la comunidad científica como uno de los hitos más relevantes del año en oncología, no solo por el resultado, sino por el tipo de cáncer al que se dirige: el adenocarcinoma ductal de páncreas, el más frecuente y letal de este tumor. Su divulgación tras el paso del investigador por El Hormiguero ha vuelto a poner el foco en una enfermedad que apenas había dado buenas noticias en décadas.

Y con ese anuncio llegó la pregunta inevitable: si ha funcionado en animales, ¿cuándo podrá aplicarse en pacientes humanos?

Un hito histórico… fruto de años de trabajo

Barbacid ha insistido en rebajar expectativas desde el primer momento. El éxito se ha logrado en modelos animales y los resultados se han publicado en la revista científica PNAS, pero aún no se puede hablar de un tratamiento disponible para personas.

El cáncer de páncreas es uno de los tumores más agresivos y con peor pronóstico: menos del 10% de los pacientes sobrevive cinco años tras el diagnóstico© Getty Images
El cáncer de páncreas es uno de los tumores más agresivos y con peor pronóstico: menos del 10% de los pacientes sobrevive cinco años tras el diagnóstico

Lejos de tratarse de un hallazgo fortuito, el propio investigador ha subrayado que no hubo ningún “momento eureka”. El avance es el resultado de años de trabajo continuado, ensayo y error, y de una estrategia diseñada para evitar el gran problema histórico del cáncer de páncreas: su enorme capacidad para adaptarse y generar resistencias.

La clave ha sido cambiar el enfoque. En lugar de atacar una sola vía, el equipo del CNIO optó por una terapia triple dirigida contra distintas rutas del oncogén KRAS, mutado en alrededor del 90% de los pacientes. La comparación que utiliza Barbacid es muy gráfica: atacar por varios frentes a la vez para que la célula tumoral no tenga vía de escape o lo que es lo mismo, acorralarla.   

En los ratones, el resultado fue inédito hasta ahora: los tumores desaparecieron y no volvieron a aparecer, sin efectos secundarios relevantes durante el tiempo de observación.

El horizonte temporal: 2028 en el punto de mira

La gran pregunta llegó de forma directa: ¿cuándo podría aplicarse este tratamiento en humanos? La respuesta del investigador fue clara y prudente al mismo tiempo:

“Para llegar a pacientes, nos quedan por lo menos dos o tres años”.

Ese es el tiempo estimado para completar las fases previas y poder iniciar ensayos clínicos en personas. Traducido al calendario, 2028 aparece como el primer horizonte realista para comprobar si esta estrategia puede reproducir en pacientes los resultados logrados en el laboratorio.

Ese plazo no depende solo de la ciencia. Entre un resultado prometedor en animales y un tratamiento aprobado hay un proceso largo, complejo y muy regulado: los ensayos clínicos.

El avance del equipo del CNIO no es fruto de un hallazgo casual, sino de años de investigación para evitar la resistencia del tumor a los tratamientos© Getty Images
El avance del equipo del CNIO no es fruto de un hallazgo casual, sino de años de investigación para evitar la resistencia del tumor a los tratamientos

Qué son los ensayos clínicos y por qué son imprescindibles

Un ensayo clínico no consiste en “probar un tratamiento y ver qué pasa”. Son estudios controlados que deben demostrar tres aspectos fundamentales: que el fármaco es seguro, cuál es la dosis adecuada y si realmente mejora los resultados frente a los tratamientos actuales.

Cada fase requiere controles éticos estrictos, seguimiento médico constante y la autorización de las agencias reguladoras. Solo si supera todas esas etapas puede plantearse su uso generalizado.

El gran obstáculo ahora es la financiación

Aquí es donde la investigación se encuentra con la realidad. La fase de laboratorio ya está superada. El siguiente paso, los ensayos clínicos, es mucho más caro.

Solo la primera fase puede requerir una inversión cercana a los cinco millones de euros, una cifra que no suele cubrirse con financiación pública ordinaria. Por eso, el proyecto depende ahora del apoyo de la industria farmacéutica, fondos de inversión y, de forma muy destacada, de la sociedad civil.

En este punto entra en juego CRIS Contra el Cáncer, la entidad que ha financiado la primera fase del proyecto con 3,5 millones de euros y que ahora busca los recursos necesarios para que el avance no se quede en el laboratorio y pueda llegar a los hospitales.

“Cuanto más cerca estemos de los ensayos clínicos, más fácil será conseguir el dinero”, ha explicado el propio Barbacid.

Por qué este avance es distinto a los anteriores

En oncología, la prudencia es obligatoria. Muchos resultados prometedores en animales no acaban funcionando en humanos. Sin embargo, este avance ha despertado un interés especial por varios motivos: no se trata de la ya conocida y utilizada quimioterapia, sino de una estrategia que ataca directamente el motor genético del tumor y evita el principal problema histórico de este tipo de cáncer, la resistencia al tratamiento. A ello se suma que, en los modelos animales, la desaparición del tumor ha sido duradera, algo inédito hasta ahora.

En paralelo, Barbacid adelantó la llegada de un nuevo fármaco desarrollado por un laboratorio de San Francisco que prolonga la supervivencia sin recurrir a quimioterapia, aunque advirtió de que genera resistencias con rapidez. Su investigación busca precisamente evitar ese escenario.

La investigación de Mariano Barbacid ha sido financiada en gran parte por la sociedad civil a través de la Fundación CRIS Contra el Cáncer, que impulsa el salto del laboratorio al paciente© Santi Burgos/criscontracancer
La investigación de Mariano Barbacid ha sido financiada en gran parte por la sociedad civil a través de la Fundación CRIS Contra el Cáncer, que impulsa el salto del laboratorio al paciente

Por qué el cáncer de páncreas es tan letal

El impacto de este avance se entiende mejor al observar los datos:

  • Diagnóstico tardío: apenas da síntomas hasta fases avanzadas.
  • Supervivencia muy baja: menos del 10% de los pacientes supera los cinco años.
  • Alta resistencia: el tumor aprende a esquivar la quimioterapia tradicional.

Por eso, cualquier estrategia capaz de eliminarlo de forma duradera cambia por completo el escenario y, como recuerda el propio Barbacid, “estamos más cerca que nunca” de convertir lo que parecía imposible en una opción terapéutica. 

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