A simple vista pueden parecer solo “rayas” en la goma, pero el dibujo de un neumático guarda mucha más información de la que la mayoría de conductores cree. Para un mecánico, es casi un historial clínico del coche: presión incorrecta, fallos de alineación, problemas de suspensión o un desgaste que puede acabar en un reventón o en un suspenso en la ITV.
Según explica Julio Gómez, responsable del mercado de neumáticos de Norauto España, el error más habitual es fijarse solo en la parte visible del neumático y pasar por alto el desgaste de los bordes o de la cara interior, donde suelen aparecer las señales más peligrosas. Un dibujo aparentemente correcto por fuera puede esconder un problema grave por dentro y comprometer la seguridad mucho antes de lo esperado, especialmente en lluvia o a alta velocidad.
¿Qué es exactamente lo que un mecánico ve en el dibujo de una rueda que un conductor normal suele pasar por alto hasta que ya es demasiado tarde?
Lo que para un conductor pueden ser simples "rayas", para nosotros es todo un historial clínico. Nosotros los mecánicos nos fijamos en la uniformidad y la textura. Buscamos pequeñas crestas o rebabas (desgaste en diente de sierra), cambios de color en la goma por exceso de temperatura o pequeños cortes. Mientras que el conductor se suele fijar únicamente en el centro del neumático, nosotros buscamos el desgaste en los "hombros" (bordes) y deformaciones que anuncian un fallo estructural antes de que el neumático se desinfle o reviente.
Si un neumático se gasta más por los bordes que por el centro (o al revés), ¿qué está indicando sobre la presión, el mantenimiento o la forma de conducir?
El neumático nos da muchas pistas de lo que le puede estar pasando al coche. Si hay un desgaste por los bordes (ambos), esto quiere decir que hay una baja presión. El neumático se "aplasta" y trabaja sobre los laterales. Con esto, aumenta el consumo y el riesgo de reventón.
Si por el contrario, el desgaste es por el centro, indica que hay demasiada presión, es decir, se está circulando con una presión por encima de lo recomendado. Esto hace que el neumático se hinche como un balón y solo apoye la parte central, reduciendo drásticamente el agarre.
Si hay un desgaste irregular o escalonado, esto suele deberse a una falta de mantenimiento (no rotar las ruedas) o amortiguadores en mal estado que hacen que la rueda "rebote" contra el asfalto.
Lo que para un conductor pueden ser simples 'rayas', para nosotros los mecánicos es todo un historial clínico
Muchos conductores ven el exterior del neumático aparentemente perfecto y se confían. ¿Por qué el desgaste en la cara interior es tan peligroso y qué problemas suele esconder?
Efectivamente, muchos conductores giran las ruedas y comprueban únicamente que el dibujo exterior esté bien. Sin embargo, hay que tener en cuenta que un mal alineado (convergencia/divergencia) o un problema de caída (camber) puede dejar la cara interna en las lonas (el metal del neumático) mientras por fuera parece nuevo. Esto es especialmente peligroso y es muy importante concienciar sobre ello ya que el neumático puede estallar repentinamente a alta velocidad con lo peligroso que esto puede ser.
También es muy peligroso en caso de lluvia. El neumático puede sufrir aquaplaning mucho antes de lo esperado porque la parte interna ya no tiene canales para evacuar el agua, perdiendo el control del coche de forma impredecible.
Este tipo de desgaste no es natural; es un síntoma de que algo anda mal en la geometría o suspensión del vehículo.
La mejor forma de revisar adecuadamente los neumáticos es subiendo el coche a un elevador. Solo de esta forma se puede ver el estado real de la banda de rodadura completa.
¿Puede un neumático cumplir aparentemente con la profundidad legal de dibujo y aun así provocar un suspenso en la ITV? ¿Por qué motivos ocurre esto?
Sí, es posible y es algo que ocurre con frecuencia. La ley exige un mínimo de 1,6 mm de profundidad, pero puedes suspender por varios motivos. Uno de ellos es que haya diferencia de desgaste, es decir, que una rueda del mismo eje esté mucho más gastada que la otra. Otro motivo es que haya cortes o ampollas. Daños en los flancos (el "huevo" que sale tras un bache). También se puede suspender por cristalización, es decir, la goma está tan dura que no se desgasta, pero no agarra nada. Por último, por un código de velocidad o carga incorrecto. Cuando se montan neumáticos que no corresponden a la ficha técnica del vehículo y cuando no sean neumáticos idénticos en el mismo eje.
Si detectas chirridos en curvas lentas, como en un parking, la alineación está tan desfasada que los neumáticos se están arrastrando lateralmente
Más allá de lo que se ve, ¿qué ruidos, vibraciones o sensaciones en el volante indican que las ruedas se están desgastando mal por culpa de la suspensión o la alineación?
Se puede decir que los coches nos dan muchos indicios de su estado. Entre esas “pistas” encontramos ruidos o vibraciones. Si detectamos que el volante vibra especialmente cuando se circula a cierta velocidad (entre 100 y 120 km/h), esto suele ser por un mal equilibrado de las ruedas delanteras.
Por el contrario, si el coche se va hacia un lado, el motivo suele ser un problema en la alineación o paralelo.
Si el ruido es tipo "zumbido" y es constante, a menudo se confunde con un rodamiento, pero suele ser un desgaste irregular (diente de sierra) por llevar los neumáticos traseros muy vacíos o la suspensión gastada. Esto es más habitual en el eje trasero del vehículo.
Si se detectan chirridos en curvas lentas como puede ser al girar en un parking o en curvas a baja velocidad, la alineación está tan desfasada que los neumáticos se están arrastrando lateralmente en lugar de rodar.
Si el cliente nota que el volante no está 'quieto y recto', el neumático ya está sufriendo. Nuestra labor como mecánicos es identificar el componente mecánico que está fallando antes de tener que cambiar los neumáticos o proponer esa opción en caso de ser necesario.
Se recomienda rotar los neumáticos entre ejes, pero ¿cuánto dinero puede ahorrarse realmente un conductor si vigila el desgaste a tiempo en lugar de esperar a cambiarlos?
No es solo seguridad, es economía pura. Un conductor que vigila la presión y rota sus neumáticos cada 10.000 km puede alargar su vida útil, es decir, puede evitar un gasto imprevisto de entre 300 y 500 euros en neumáticos y, además, ahorrar una importante cantidad en combustible. Un neumático mal desgastado o con presión baja aumenta la resistencia a la rodadura. Esto puede incrementar el consumo de combustible hasta en un 3% o 5%.
¿Por qué un neumático con buen dibujo puede ser más peligroso que uno gastado si el coche pasa mucho tiempo parado o tiene varios años?
Efectivamente, hay que tener mucho cuidado con los neumáticos que han estado mucho tiempo parados aunque tengan un dibujo muy marcado. Esto se debe principalmente a la cristalización del caucho. Con el paso de los años o la exposición prolongada a la intemperie, los componentes químicos que mantienen la goma elástica se evaporan o degradan.
Por lo tanto, hay una pérdida de adherencia. La goma se vuelve rígida (como el plástico duro), por lo que no se “agarra” bien en la carretera. En caso de frenada de emergencia o suelo mojado, el neumático no flexiona y el coche desliza peligrosamente.
Además, también puede provocar deformaciones estructurales. Si el coche pasa mucho tiempo parado, el peso del vehículo deforma la estructura interna del neumático en el punto de contacto (lo que llamamos flat-spotting), provocando vibraciones y riesgos de desprendimiento de la banda de rodadura al volver a circular.
Estos neumáticos dan una falsa sensación de seguridad. El conductor ve mucho dibujo y asume que está seguro, cuando en realidad circula con un neumático que ha perdido todas sus propiedades de seguridad activa.
Si el coche pasa mucho tiempo parado, el peso del vehículo deforma la estructura interna del neumático en el punto de contacto (lo que llamamos flat-spotting), provocando vibraciones y riesgos de desprendimiento de la banda de rodadura al volver a circular
Si un conductor tiene la ITV cerca y detecta un desgaste irregular, ¿compensa alinear la dirección antes de cambiar neumáticos o puede ser tirar el dinero?
Como profesionales de Norauto, nuestra recomendación es clara: alinear la dirección con un neumático ya deformado no es nada recomendable. Si el neumático ya tiene un desgaste irregular (por ejemplo, está "comido" por dentro), ese neumático ya tiene un vicio de apoyo. Al intentar alinear la dirección sobre una goma deformada, las cotas no serán reales y el coche seguirá sin pisar correctamente.
Además, aunque la dirección esté recta, se suspenderá la ITV si el desgaste irregular es severo o llega a las lonas.
En esta situación, lo ideal es cambiar los neumáticos y, en ese mismo momento, realizar el alineado. Así, aseguras que los neumáticos nuevos comiencen su vida útil con el apoyo perfecto, garantizando que el desgaste sea uniforme desde el primer kilómetro y que pases la inspección sin problemas.







