Punto y final a las fiestas de Navidad. Y después de estos días, fiel a su cita de cada 7 de enero, llegan las rebajas. Son muchas las personas que están esperando a esta fecha para aprovechar los descuentos que muchas tiendas ofrecen a sus consumidores. Una buena opción, por ejemplo, si los Reyes Magos han dejado dinero como regalo, pues quien más quien menos intenta sacar partido a esos precios rebajados. Pero los expertos no dudan en lanzar una advertencia importante: hay que comprar con cabeza.
En ello insiste la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) que, como cada año, aprovecha para recordar las cinco principales recomendaciones que tenemos que tener en cuenta si estamos pensando en comprar en rebajas. “En rebajas se reducen los precios, no los derechos: las garantías de un producto con descuento son las mismas que las de uno no rebajado”, anticipan.
Los expertos recuerdan que el producto rebajado debe haber formado parte de la oferta habitual de la tienda durante, al menos, un mes
1. No comprar por impulso
Teniendo esto en cuenta, una de sus recomendaciones principales es tratar de no comprar por impulso, sino planificar las compras con antelación. Recomienda, en este sentido, elaborar una lista de lo que realmente se necesita, lo que nos puede ayudar a invertir nuestro dinero solo en productos necesarios. Es buen momento, por ejemplo, para invertir en una buena prenda de abrigo o un electrodoméstico que hace falta en casa, pero meditando la decisión y aprovechando que ahora cuesta menos que hace unos días.
2. Que aparezca el precio previo
Uno de los principales problemas con los que podemos encontrarnos es con que los precios previos a la rebaja no aparezcan claramente descritos en la etiqueta. Desde la OCU advierten de que es un derecho del consumidor que pueda ver tanto el precio rebajado como el de origen. Y no podemos perder de vista que dicho producto debe haber formado parte de la oferta habitual de la tienda durante al menos un mes. En el caso de que hubiera tenido varios precios, el más bajo será el de referencia.
3. Valorar si hay condiciones especiales de venta
Es también importante consultar si existen posibles condiciones especiales de venta. Así, en el caso de comprar en tiendas físicas, los comercios no están obligados a aceptar devoluciones, excepto en aquellos casos en los que el producto esté defectuoso o presente alguna tara. Hay que tener en cuenta, además, que incluso cuando se admiten dichas devoluciones, el reembolso del dinero puede realizarse por medio de vales o tarjetas canjeables, y no necesariamente en efectivo. Mientras, en el caso de las compras online, la normativa reconoce un derecho de desistimiento de 14 días, durante el cual el consumidor puede devolver el producto sin necesidad de justificar el motivo.
Siempre debemos conservar el tique o la factura simplificada, pues es la garantía que nos permite reclamar en el caso de que tengamos algún problema con la compra
4. Tener en cuenta en qué comercios se compra
Además, explica que es importante priorizar la compra en comercios adheridos al Sistema Arbitral de Consumo. ¿El motivo? Según los expertos de la OCU, los problemas se resuelven de una manera más rápida y gratuita. Según el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, es un instrumento que permite resolver reclamaciones “de modo rápido, eficaz y económico” y con carácter vinculante y ejecutivo para consumidor y empresa. Para las organizaciones de consumidores, el hecho de que el comercio esté adherido es un indicador de compromiso con las buenas prácticas y de voluntad de resolver problemas sin fricciones.
5. No tires el tique
Sin duda, es una de las garantías de la compra, por lo que es importante conservar siempre el tique o factura simplificada de la compra. No desprendernos de ese papel nos garantiza poder reclamar posteriormente.
Además de estas recomendaciones de la OCU, es importante tener también en cuenta un último aspecto que puede ayudarte a comprar en rebajas de forma segura y responsable, y es fijar un presupuesto. No olvides que poner límites es una buena forma de controlar el gasto. Por eso, si tienes un presupuesto fijo, mucho mejor. Y, en el caso de que tengas cualquier problema, no está de más hacer un último recordatorio: todos los establecimientos deben contar con hojas de reclamaciones a disposición de sus clientes. Teniendo todo esto en cuenta, ya solo queda salir a la calle y aprovechar los descuentos para animar un poco estos días fríos de enero.





