Natalia Rodríguez Gallego tenía 18 años cuando salió de Sanlúcar de Barrameda –el pueblo gaditano en el que nació– e ingresó en la Academia de Operación Triunfo con otros quince compañeros. Ni en el mejor de sus sueños sabía cómo iba a funcionar aquella primera edición del programa, que se estrenó el 22 de octubre de 2001, pero lo cierto es que aquel experimento televisado fue uno de los mayores fenómenos de la historia de la televisión. Y Natalia, a secas, que es como se la conoce artísticamente, sería la quinta expulsada del concurso, pero consiguió convertirse en una de las triunfitas más queridas de aquella primera e inolvidable generación.
Veinticinco años después del arranque del programa, la cantante no sólo ha conseguido cumplir la misión del programa, que es poder alcanzar el éxito, sino también vivir de la música. Ella misma cuenta a ¡HOLA! cómo ha logrado mantenerse después de tanto tiempo, algo que no todos sus compañeros han conseguido, y cómo recuerda la salida de la Academia para comenzar su propia carrera.
Este mes se celebra el 25 aniversario del inicio de la primera edición de Operación Triunfo y, por tanto, de tu carrera artística.
¡Este mes cumplo 25 años de Operación Triunfo! En marzo del próximo año, serán mis 25 años de carrera discográfica. Espero hacer algo especial, estamos ahí maquinando algo.
¿Qué valoración haces de estos 25 años?
¡Buf! Pues mira, ¿qué le podría decir a aquella niña de 18 años que pensaba que eso iba a ser un programa y ahí iba a terminar la cosa? Pero es que 25 años después, vivo de la música y, gracias a Dios, vivo bien.
'Ser muy hormiguita': el método financiero con el que ha sobrevivido un cuarto de siglo en la industria discográfica
Muchos de tus compañeros han tirado la toalla. ¿Cuál es el secreto para seguir en la industria?
El secreto es ser muy hormiguita. Nunca he sido una niña de grandes caprichos ni de despilfarrar dinero. Siempre he sido una persona muy de guardar. Y gracias a eso, pude invertir en mis proyectos futuros, creer en mí, crear música... He sido la compositora de casi todas mis canciones. Fui la primera en España en hacer el formato single digital. Entonces, me criticó todo el mundo, pero yo lo tenía claro y, a día de hoy, es lo que se hace.
Tenías olfato.
Vi que lo hacían en América y dije: “Pues aquí voy a ser yo la primera”. Y así fue. Creo que el éxito es ser fiel a uno mismo, invertir en uno y no ser una persona que gasta dinero. No soy nada caprichosa. También tengo la suerte de tener un equipo que confía en mí.
Si te tuvieses que dar un consejo a ti misma...
¿A la Natalia de entonces? Le diría: “Tranquila y disfruta, porque vas a vivir de esto muchísimos años”. Porque no saber qué va a pasar el día de mañana es una angustia constante.
También sería muy complicado ver las siguientes ediciones y preguntarse si podrían afectarte. ¿Te generaba inseguridades?
Al principio sí me pasaba. Cuando veía que salían de Operación Triunfo, pensaba: “A lo mejor, nos van a quitar el puesto” O son nuevos talentos, les están apoyando más. En aquella época, siempre pensaba: “¡Buf! Qué miedo. A ver si me echan a un lado o me guardan en un cajón”.
Suena muy angustioso.
Ya… Cuando eres una niña piensas eso y no conoces este mundo, lo primero que piensas es eso. Pero lo que uno tiene que hacer es coger confianza en sí mismo y apostar por su música.
Qué dice exactamente sobre el trato desigual a hombres y mujeres al salir de la Academia y por qué cree que hoy se ha invertido
En tu edición, hubo compañeros a los que se les apoyó claramente y por los que se buscaba más proyección. ¿Ahí no pensabas “qué pasa conmigo”?
Sé a lo que te refieres. Antiguamente, cuando salí de Operación Triunfo, se apoyaba muchísimo más a los chicos. Mandaban siempre a Latinoamérica a todos los hombres y nos explicaban que era porque el fenómeno fan siempre lo movían las mujeres, porque los hombres eran los cantantes a los que las mujeres iban a ver, así que a las mujeres las tenían un poquito de lado. A día de hoy, eso ha cambiado. Ahora veo que son las mujeres las que tienen más fuerza y a las que mandan fuera de España
Una de las grandes cosas que te ha dado Operación Triunfo es una carrera discográfica, pero también amigas de verdad. ¿Cuáles forman tu núcleo fuerte?
Mi núcleo fuerte es Laura, Chenoa –la cantante se llama realmente Laura–. Encima vivimos muy cerquita, que es mi vecina. Si ya era antes mi mejor amiga, ahora ya es mi hermana. Ella es mi familia en Madrid.
¿Cómo definirías a Laura cuando no es Chenoa?
A Laura la defino como una de las personas más cariñosas y más pendientes que esta de sus amigos. Nadie se puede imaginar lo pendiente que está y cómo cuida a su gente. Es una cuidadora nata.
¿Y de los demás?
Mira, yo me llevo bien con todos, nunca he tenido ningún rifirrafe con ninguno. Cada vez que me encuentro con alguno lo saludo, porque me los voy encontrando a todos, todos.
¿Habrá reencuentro o gira por el 25 aniversario? Lo que Natalia asegura que no les han comunicado
¿Y no vais a hacer nada para celebrar el 25 aniversario?
Íbamos a hacer algo, pero, por lo visto, creo que se va a hacer un poquito más adelante.
¿Una gira?
No, gira no.
¿Nada especial?
No tengo ni idea, nadie nos ha dicho nada. Diga lo que te diga, te voy a mentir, porque no nos mandan información de nada. A lo mejor hacen algo por Operación Triunfo, pero no por nosotros. Me daría pena no hacer nada, porque somos nosotros los que cumplimos los años.










