Antonio Banderas y Melanie Griffith pusieron fin a su matrimonio hace más de una década, en 2014, pero hubo algo que el divorcio nunca consiguió borrar: el cariño que siguen sintiendo el uno por el otro. Hace ahora un año, ambos protagonizaron uno de sus reencuentros más especiales con motivo de la boda de su hija en común, Stella del Carmen, que se dio el 'sí, quiero' con su amor de la infancia, Alex Gruszynski, el 18 de octubre de 2025. Un enlace de ensueño, del que solo fue testigo ¡HOLA! en exclusiva mundial, celebrado en la Abadía de Santa María de Retuerta, a orillas del río Duero, en Sardón de Duero (Valladolid), que reunió a sus seres queridos y volvió a poner de manifiesto que hay lazos familiares que ni el paso del tiempo ni un divorcio consiguen romper.
La celebración dejó una de las imágenes más emotivas y esperadas: Antonio y Melanie posando juntos, felices y sonrientes, demostrando que, 12 años después de su divorcio, la complicidad y el cariño entre ellos permanecen intactos. Pero aquel día no solo supuso un reencuentro especial para la expareja. El malagueño también tuvo la oportunidad de reunirse con su familia americana, entre ellos Dakota Johnson, Jesse Johnson y Alexander Bauer, a los que el actor quiere como hijos suyos.
Jesse es hermano de Dakota, pero no de Stella —pues es el hijo que Don Johnson tuvo con Patti D'Arbanville —; mientras que el segundo es el hijo que Melanie tuvo durante su romance con Stephen Bauer. También estuvo presente en la ceremonia Atherton Grace Johnson —hija de Don Johnson y Kelley Phleger—, quien ejerció de madrina junto a Dakota Johnson.
Melanie y Antonio comenzaron a salir juntos en 1995, tras sentir un verdadero flechazo en el rodaje de Two Much, película dirigida por el español Fernando Trueba. Él, acababa de aterrizar en Hollywood, estaba casado con la actriz española Ana Leza y ella había vuelto a casarse por segunda vez con Don Johnson, padre de su hija mayor, Dakota. Lo que entonces parecía una historia de amor imposible, terminó siendo uno de los romances más admirados y mediáticos de Hollywood. Antonio y Melanie pusieron fin a sus matrimonios y en poco tiempo anunciaron que se convertirían en padres. Se casaron por sorpresa en Londres el 14 de mayo de 1996, unos meses antes de tener a su hija Stella, que vino al mundo el 24 de septiembre de 1996 en Marbella. Juntos, formaron una familia atípica – Melanie tenía a Dakota Johnson y Alexander Bauer, nacidos de sus matrimonios pasados con Don Johnson y Steven Bauer- hasta anunciar su divorcio en 2014. La pareja se rompió, pero la familia siempre se ha mantenido unida.
'No puedo entender mi vida sin ella'
Desde entonces, su historia de amor ha evolucionado hasta una amistad muy sólida basada en el cariño y el respeto. Como ya dijo Antonio Banderas en ¡HOLA!: "A Melanie la quiero muchísimo. No puedo entender mi vida sin ella. Es mi mejor amiga. No es mi mujer, pero es mi familia y lo será hasta el día que me muera". Prueba de ello es que Banderas cada vez que viaja a Los Ángeles se reúne con su familia. Hace apenas seis meses, la expareja se volvió a encontrar y protagonizaban una imagen de lo más entrañable junto a los recién casados en la comodidad de su hogar en Los Ángeles y revivían la boda, uno de los días más emocionantes de sus vidas. Quien sabe si, quizá pronto, Antonio y Melanie se conviertan en abuelos. Ya entonces nos confesó el malagueño que, aunque es una decisión que les corresponde solo a ellos, le encantaría ser abuelo y considera que es "un regalo de la vida".
Esa nueva forma de mirar la vida, cada vez más pendiente de sus seres queridos, llegó en gran parte tras un momento decisivo, como confiesa Banderas. El actor explicó que, después del divorcio, se había refugiado obsesivamente en su trabajo y que, como consecuencia, se había perdido momentos muy importantes de la vida de su hija, como dijo en su discurso al recibir el Goya en 2015: "Te pido perdón por mis ausencias". Una dinámica que, según contó, le llevó a rodar hasta siete películas en un año, pero que frenó por completo cuando, en 2017, la vida le dio un buen susto y sufrió un ataque al corazón. Aquel episodio marcó un antes y un después en el camino de Banderas y le hizo volver a reconectar con lo que de verdad importa: los momentos compartidos con su queridísima familia.









