Hace unos meses Diego Matamoros se sometió a una mastectomía para corregir una ginecomastia, derivada del consumo de anabolizantes en el pasado, y retirar los resultados de una abdominoplastia anterior, como así explicaba a sus seguidores. Ahora, el exconcursante de Supervivientes ha mostrado su nuevo aspecto físico tras esta compleja intervención, que también buscaba corregir las secuelas de la operación abdominal a la que se sometió en 2020.
Ha sido a través de sus redes sociales donde ha compartido un conjunto de imágenes ordenadas con la "evolución al revés". La primera imagen que aparece muestra cómo está a día de hoy, mientras que la última corresponde al antes de la intervención estética. Entre ambas, se encuentran las fotografías del duro proceso de recuperación. En ellas se le puede ver posando frente al espejo del baño de su casa.
Para acompañar dichas fotografías, ha compartido un texto en el que habla sobre lo dura que resulta una recuperación, tanto física como emocional, después de una operación estética, y actualiza a sus seguidores acerca de su estado de salud: "Hace tiempo que no os hablo de la operación, así que he decidido subiros la evolución al revés, de lo actual a lo anterior. Recordaros que la operación fue de ginecomastia por uso en el pasado de anabolizantes y la retirada de la abdominoplastia que me hice en 2020", comenzaba diciendo.
"Evidentemente, nada es gratis y, con esfuerzo, entreno y mucha dieta, todo se consigue. He buscado volver a la naturalidad, y hay veces que me levanto hinchado sin estar marcado; otros días estoy más seco, pero eso es el cuerpo humano. Los dolores se fueron hace tiempo. Sigo teniendo parte de la piel entumecida o con menos sensibilidad, pero es normal después de la operación. La piel todavía tiene que seguir marcándose más y quedan unos meses por delante para seguir mejorando", reconocía.
"No busco ahora estar más fuerte que nunca, pero sí estar como quiero, con una dieta sana en la que me permito comer de todo, pero recortando con cabeza. Ya solo los problemas de espalda no me permiten hacer el deporte que hacía antes. No me acuerdo de la última vez que corrí sin sentir una puñalada en la espalda o que cogí una bici sin dolor, pero hay muchas otras formas de entrenar que te permiten reducir el dolor y mejorar el estado de forma", aclaraba sus hábitos tras la operación.
"Solo quiero volver a recordaros que nadie os diga cómo tenéis que estar ni permitáis jamás que nadie se meta con vuestro físico. Nadie sabe lo que hay detrás de cada persona ni el momento por el que está pasando; solo son necios que intentan haceros más pequeños. Tampoco hay magia ni 'métodos de gurús': es simplemente esfuerzo y constancia", decía, haciendo así una crítica a los juicios sobre el físico.
"Yo decidí hace tiempo no oír el ruido de fondo y ser feliz como soy y como estoy, unas veces más fuerte y otras veces más gordo, pero simplemente feliz", concluía así estas inspiradoras palabras.
El complicado cuadro médico que arrastra desde hace años
Este año, en lo que respecta a la salud, no ha sido el deseado para el hijo de Kiko Matamoros. Recordemos que, en el mes de junio, el propio Diego se sinceraba con su comunidad y revelaba que tenía "los pulmones bastante tocados". Lo que parecía un simple resfriado se fue agravando con el paso de las semanas, hasta llegar a provocarle una notable fatiga física y un silbido constante al respirar, síntomas que le llevaron a ingresar de urgencia en el hospital.
Pero, sin duda alguna, el mayor obstáculo en el día a día de Diego Matamoros ha sido la espondilolistesis degenerativa que le fue diagnosticada en marzo de 2022. Se trata de una enfermedad crónica de la columna vertebral, de carácter congénito, que le ha llegado a provocar crisis agudas de dolor, hasta el punto de incapacitarlo por completo. Esta enfermedad provoca que las vértebras se desplacen progresivamente y, en sus episodios más duros, le impide al hijo de Kiko Matamoros llevar una rutina normal, causándole dolor y debilidad en las piernas y requiriendo ingresos hospitalarios de urgencia para aliviar el dolor.
Afortunadamente, en el mes de agosto, el influencer pasó por quirófano, logrando poner fin a estos dolores constantes y tan agotadores que llevaba sufriendo desde hacía tiempo. Llegó a confesar que "llevaba un tiempo que ya el dolor era muy agudo" y que, por ese motivo, se vio obligado a someterse a una operación. Añadió entonces que, aunque ese verano no había podido disfrutarlo al máximo debido a los problemas de salud continuados, para el mes de septiembre ya se encontraría "como un pincel".









