Blue Ivy y Rumi, las hijas de Beyoncé y Jay-Z, se están haciendo mayores. En el caso de la primogénita de la cantante, de 14 años, hemos podido comprobarlo en varias ocasiones durante los últimos meses. Su presencia junto a su madre en eventos y alfombras rojas es cada vez más habitual, y su nombre despierta un interés creciente en los medios de comunicación. En cambio, no es tan frecuente ver a su hermana Rumi en público. Por eso, la última aparición de Beyoncé junto a ambas ha sorprendido y cautivado a partes iguales a sus seguidores, siendo una oportunidad única de ver a la artista con sus dos hijas.
Ha ocurrido en la inauguración de Knowles-Rowland House, en la iglesia St. John's Downtown, un complejo residencial que ofrece vivienda y apoyo a personas que llevan mucho tiempo sin un hogar En el acto, celebrado en Houston, Texas, el pasado martes 13 de octubre, Beyoncé no solo estuvo acompañada por sus hijas, sino también por su madre, Tina Knowles, y Kelly Rowland, antigua integrante de Destiny’s Child.
Blue Ivy, a punto de cumplir 15 años y más alta que Beyoncé
Durante la inauguración, Blue Ivy Carter acaparó todas las miradas. La hija de Beyoncé y Jay-Z cumplirá 15 años en enero y, en plena adolescencia, su cambio se nota en cada nueva aparición. Con una actitud mucho más madura, escogió para la ocasión una camiseta verde con letras blancas de estilo deportivo de la marca A Batihng Ape, pantalones vaqueros de corte amplio y zapatos de tacón.
Ha llamado especialmente la atención lo mucho que se parece a Beyoncé, tanto en los rasgos físicos como en su estilo, su impresionante melena y hasta sus gestios. Además, a juzgar por estas imágenes, Blue Ivy es ya notablemente más alta que su madre, si bien su calzado sumaba algunos centímetros de estatura.
Las hijas de la cantante cortan la cinta
Beyoncé, por su parte, se decantó por un estilismo muy distinto. La cantante, que cumplió recientemente 45 años, lució un vestido asimétrico en tono camel y la melena ondulada y suelta.
En la ceremonia de inauguración, Blue Ivy y Rumi tuvieron un papel muy importante. Ellas fueron las encargadas de cortar la cinta roja participando de esta forma en un proyecto que tiene un significado especial para Beyoncé. La iglesia de St. John’s ocupa un lugar destacado en el corazón de la cantante, quien creció acudiendo a este templo y cantaba en su coro. Así lo ha revelado la propia Beyoncé en el evento: “Esta iglesia fue nuestro pilar fundamental. Me bautizaron aquí mismo”, ha declarado.








