Hay recuerdos que permanecen intactos con el paso del tiempo y que, al volver a aparecer, nos devuelven por un instante a los momentos más felices de nuestra vida. Lolita Flores ha abierto el baúl de los recuerdos —como cantaba Karina— para compartir una significativa imagen de su infancia. Se trata de una fotografía en blanco y negro que la transporta hasta su más tierna infancia en Marbella, cuando era una niña y bailaba al compás de la guitarra de su padre, Antonio González, conocido popularmente como El Pescaílla. Una estampa cargada de nostalgia que la artista ha acompañado de unas emotivas palabras en las que deja patente el lugar tan especial que ocupa su familia en sus recuerdos.
"Tendría 11 o 12 años, Marbella y como siempre mi padre con su guitarra y yo bailando a su compás, mi paraíso, mi familia, lo vivido vivido está, gracias por mandarme estas fotos, gracias porque siguen vivos en mí", ha escrito la cantante y actriz junto a la imagen, donde vemos a una jovencísima Lolita, quien guarda un gran parecido físico con su hermano Antonio. Un mensaje en el que evoca aquellos años en los que la música formaba parte de la vida cotidiana de los Flores y en los que su padre, un magnífico guitarrista, ponía la banda sonora a muchos de sus momentos familiares.
La publicación no ha tardado en despertar muestras de cariño entre sus seguidores y amigos. Bibiana Fernández ha respondido con varios emoticonos de corazones, mientras que Antonio Carmona, compadre de la artista y también estrechamente vinculado al mundo de la música con el grupo Ketama, ha reaccionado con un expresivo "Aguaaa". Su amiga Cari Lapique es otra de las personas que ha querido sumarse a las respuestas a este recuerdo tan personal.
El recuerdo imborrable de su padre
No es la primera vez que Lolita comparte imágenes de su álbum familiar para recordar a su padre. La cantante ha rescatado en otras ocasiones fotografías de distintas etapas de su vida junto a él, mostrando la complicidad que les unía y el cariño con el que conserva su memoria. En marzo de este año, por ejemplo, publicó varias instantáneas junto a El Pescaílla con motivo del Día del Padre. En su felicitación a su progenitor, le definía así: "Felicidades por ser el mejor padre, te quiero".
Aquellas fotos permitían asomarse a distintos momentos de la vida de Lolita junto a su padre, un vínculo familiar que sigue muy presente en sus recuerdos y que vuelve a cobrar protagonismo con esta nueva tomada en Marbella. Un recuerdo que también remite al peso de los lazos familiares en la saga de los Flores, una familia en la que la música y el arte han pasado de una generación a otra.
La nueva fotografía llega, además, cuando falta poco más de un mes para una fecha especialmente significativa para la familia. El próximo 12 de noviembre se cumplirán 27 años del fallecimiento de Antonio González, que murió en 1999, a los 74 años. Su figura sigue siendo fundamental en la historia de la música española por su papel como uno de los grandes impulsores de la rumba catalana y por el legado artístico que dejó a las siguientes generaciones.
Marido de Lola Flores y padre de Lolita, Antonio y Rosario, El Pescaílla fue una figura esencial en el hogar en el que crecieron sus hijos, rodeados de música y arte. Lolita ha hablado en distintas ocasiones de la admiración que sentía por él. En una intervención televisiva junto a su hermana Rosario, llegó a describirlo como "el mejor gitano que yo he conocido", destacando su nobleza y sus cualidades como artista, hijo, hermano y padre.
Ahora, con esta imagen de su infancia, Lolita vuelve a compartir con sus seguidores un fragmento de esa historia familiar que continúa acompañándola. Una niña bailando al son de la guitarra de su padre y un recuerdo que, décadas después, sigue muy vivo en su corazón.







