Carlos Fitz-James Stuart, actual duque de Alba, cumple 78 años este viernes. La celebración llega un día después de la inauguración de la exposición Cayetana, Grande de España, en el Palacio de Liria de Madrid, una muestra compuesta por más de 200 piezas que, según indicó Eugenia Martínez de Irujo, ha sido posible gracias a la ayuda de su hermano, presidente de la Fundación Casa de Alba, y de su sobrino, Fernando Fitz-James Stuart y Solís, vicepresidente de la institución.
El aristócrata, primogénito de doña Cayetana y Luis Martínez de Irujo, guarda grandes recuerdos de su infancia. "Cuando éramos pequeños, nos encantaba estar al lado de nuestro padre y jugar con él. Recuerdo que era muy divertido cuando nos contaba cosas y lo mucho que me imponía cuando leía mis malas notas", contó en ¡HOLA!. "Mi madre siempre me inculcó el amor por la Casa, por el arte y por el deporte. Decía que estas eran las mayores satisfacciones que da la vida. Yo también he intentado inculcar eso mismo a mis hijos", añadió.
Su mayor orgullo son Fernando y Carlos, los dos hijos que tuvo durante su matrimonio con Matilde Solís. "La gran suerte de mi vida es haber tenido unos hijos tan estupendos", afirmó. De hecho, sobre Fernando, su primogénito y futuro XX duque de Alba, aseguró que es "una persona muy formada, muy educada, con un gran sentido de responsabilidad".
El duque de Alba también se siente muy orgulloso de sus nueras, Sofía Palazuelo y Belén Corsini, así como de sus cinco nietos: los tres hijos de Fernando y Sofía, Rosario (2020), Sofía (2023) y Fernando (2025), y los dos hijos de Carlos y Belén, Carlos (2024) y Fadrique (2025).
Encantado con su faceta de abuelo, todos ellos se refieren a él como "gran pa", siguiendo una curiosa tradición familiar. "A mi abuelo, al padre de mi madre, yo le llamaba 'gran papá'. Y, para mis nietos, soy 'gran pa'", desveló.
El duque de Alba, que ostenta 36 títulos nobiliarios, es un gran apasionado del arte y, al igual que su abuelo, siente especial interés por la arqueología. Además, le encanta la Navidad porque le trae buenos recuerdos.
Discreto por naturaleza, son escasas las ocasiones en las que se deja ver en público. Este verano ha disfrutado de unas vacaciones con sus hijos y sus nietos en Sotogrande, Cádiz, y el 24 de marzo acudió a la presentación de La última duquesa, el libro de su hermano Cayetano en homenaje a su madre. "Me hace mucha ilusión este acto por todo lo que representa, estoy muy feliz", dijo en el acto. "Estoy muy orgulloso de mi madre y de mis hermanos. Destaco de mi madre el sentido del deber, el interés que tenía en ayudar a todo el mundo que podía. Tenía un enorme corazón que lo plasmaba en todas las circunstancias", expresó.
Días antes, el duque de Alba estuvo presente en el Palacio de Dueñas, en Sevilla, con motivo de la inauguración de la exposición Cayetana, Grande de España, dedicada a la vida y el legado de su madre. El acto reunió a la familia Alba casi al completo en una fotografía histórica en la que también posó el rey Felipe, invitado de honor.









