Pippa Middleton posee una lujosa finca de 15 millones de libras junto con su marido James Matthews, empresario y gestor de fondos de cobertura. Pero la pareja, que comparte tres hijos pequeños, se enfrenta a un dilema con respecto a sus planes de renovación recién presentados. Según un informe del periódico británico The Telegraph, la hermana de la Princesa de Gales y su esposo han presentado una solicitud de planificación urbanística al ayuntamiento de West Berkshire para renovar su finca de Barton Court. Planean ampliar la propiedad, catalogada como Grado II, con la construcción de un nuevo invernadero y establos, además de ampliaciones que incluyen un jardín.
Pippa y sus planes de renovación frustrados
Los arqueólogos encargados de los trabajos de renovación han advertido que podrían amenazar reliquias muy importantes, que proceden exactamente del período del Paleolítico. Esto se debe a que los exámenes del lugar han revelado que el trabajo "tiene el potencial de impactar en la arqueología hasta ahora no identificada que data de los períodos prehistóricos, medieval y postmedieval".
Este descubrimiento dificulta los planes de la cuñada del príncipe Guillermo. En un informe presentado al consejo de West Berkshire, Heritage Planning Services, la empresa consultora de arqueología que investigó los planes de renovación de Pippa, afirmó que el sitio de la casa de Middleton-Matthews "se encuentra dentro de un área de posible arqueología paleolítica". También indicaron que podrían encontrarse restos medievales bajo los terrenos de la finca, y añadieron que "se han descubierto restos mesolíticos a través de diversos dispersos de sílex y yacimientos semipermanentes en la zona", además de haber encontrado trabajos de sílex prehistóricos directamente en el sitio del proyecto.
Sabiendo esto, el informe de Heritage Planning Services advirtió que la propuesta de Pippa de eliminar el jardín elevado formal y el elemento ha-ha (salto de lobo), junto con la demolición de las estructuras existentes y la construcción de la nueva extensión, "puede considerarse perjudicial para un activo patrimonial no designado".
El interior de la vivienda de la pareja
Situada cerca de Kintbury, un pueblo del valle de Kennet, el hogar de Pippa, de 42 años, es donde ella y James, de 50 años, crían a sus tres hijos: Arthur, el mayor de siete años, Grace, la mediana de cuatro años y Rose, la pequeña de tres años. La propiedad fue adquirida en el 2021, y ya cuenta con 32 habitaciones, además de una piscina y una pista de tenis.
No es la primera vez que esta casa genera controversia y polémica. Y es que la extravagante fiesta del 50 cumpleaños que organizó la aristócrata británica para su multimillonario marido supuestamente causó un malestar entre los vecinos, que se quedaron despiertos hasta la madrugada, y calificaron esta actitud como "desconsiderada".
El Daily Mail informó que la fiesta comenzó con un elaborado vuelo de Spitfire por la tarde, seguido de una fiesta. Supuestamente, se escuchó música a todo volumen hasta la 1:00 a. m., algo que cabreó a los residentes de la zona.









