Mika es una de las estrellas con más éxitos en el número uno del último siglo. El intérprete libanés (que también tiene la nacionalidad británica y estadounidense) ha puesto banda sonora a la vida de varias generaciones, acumulando grandes canciones como Big Girl, Lollipop o Grace Kelly. Ahora, después de siete años, el artista ha vuelto al panorama internacional con un disco inglés, Hyperlove, tal y como ha confesado en El Hormiguero.
Durante su conversación con Pablo Motos, el cantante ha recordado sus inicios. "Empecé con mi madre", indicó, explicando que surgió porque a sus 7 u 8 años le expulsaron del colegio. "Estudiaba música cinco horas al día", ha indicado, añadiendo que "lloraba cada día" debido a la gran presión que sentía en ese mismo momento. "Ha sido una bendición, y también una cosa muy difícil", ha expresado, recordando la rutina que le impuso su madre.
La estrella ha confesado una de las primeras veces que tocó con público (y... ¡qué público!). "Visitando a mi tía en América, encontré la dirección de la casa de Diana Ross", ha indicado, subrayando que su madre le instaba a colarse en sus fiestas. "Empecé a cantar al piano forte, al piano, con 10 u 11 años delante de Chaka Khan, Diana Ross...", ha admitido, añadiendo que, "la mañana siguiente tuve una reunión con la discográfica". Mika ha recalcado que "siempre me ha empujado a hacer cosas fue fuera de mi zona de control", subrayando que, sobre todo, eran acciones "fuera de mi zona de confort".
El secuestro de su padre
Mika y su familia tuvieron que huir de Líbano, en su huida, acabaron en Francia. Durante su infancia en el país galo, su padre, Michael, fue secuestrado durante un viaje de negocios en Kuwait y permaneció retenido durante nueve meses en la embajada americana. "Fue una cosa muy extraña", ha admitido, ya que, a pesar de no seguir viviendo en Líbano, "la guerra estaba ahí siempre en paralelo, en contrapunto con la vida normal".
El cantante le ha confesado a Pablo que el secuestro de su padre fue "un shock" y que les costaba "entender lo que pasaba". Además, ha reconocido que, en esos meses, tenía que "rezar cada noche con mi madre y mi abuela", indicando que las horas de rezo eran "dos veces por la mañana y por la noche todos juntos". Fueron unos meses muy dolorosos, en los que apenas tuvo comunicación con su padre, "solo un fax, un pequeño mensaje". "Fue muy dramático tanto para él como para nosotros", ha indicado, "cuando regresó estaba súper delgado, había cambiado muchísimo".
Además, Mika ha recordado que su padre se convirtió de "papa" a "Mike". "Fue Mike hasta mis 18 años", ha reconocido, explicando que el motivo era que "la persona era diferente". "Perdimos todos con estos traumas, él perdió su trabajo...", ha lamentado, subrayando que "perdimos toda la situación de vida", indicando que en ese entonces fue cuando se mudaron a Inglaterra.
Ante esta complicada etapa de su vida, "la música siempre ha sido un refugio". "Me acuerdo que, durante los meses que estuvo secuestrado, "bailábamos cada día". "La música es una manera en metabolizar todo lo que tienes alrededor de ti, incluyendo el reloj (de la vida)".
Su complicado paso por el colegio
Sumado a su complicada vida personal en ese momento, Mika tampoco guarda un buen recuerdo de su paso por la escuela. "En el colegio de París había uniforme, todo negro y azul", ha iniciado, indicando que "mi madre hacía vestidos, y yo siempre he hecho mis vestidos con mi madre". Es por eso que cuando llega al colegio de Londres, y ve que no hay uniforme, "es una oportunidad fenomenal". "Podía llevar toda la ropa que quisiera", ha aclamado feliz, indicando que el primer día de colegio en Inglaterra llevó "una camisa y una pajarita, a juego, y unos shorts en rosa".
Tras esto, ha admitido que a los ocho años esto no fue fácil, debido a los comentarios que recibió. "Pero no pasa nada, porque ahora estoy aquí en El Hormiguero, de verde". Ha finalizado su conversación con Pablo Motos reivindicando la importancia de la personalidad propia, en todos los sentidos. "Para todos esos chicos que se sienten un poquito diferentes en esta manera, que sepan que todas las cosas que son que no son muy cómodas en este momento y que a veces puedes esconder son lo único, sobre todo en un mundo de IA que te puede transformar en algo de único más tarde", ha comenzado, subrayando que esto es "tu único valor". "Es la única cosa que necesitas cultivar. Tu diferencia", ha exclamado, invitando a todos a ser un "bicho raro".
Su álbum
"La libertad es la cosa más importante en la música", ha expresado, rotundamente, admitiendo su miedo por la rapidez y la creación "sin alma" de la inteligencia artificial. "La libertad no existe sin la libertad del espíritu", ha continuado, indicando que hay siempre hay algún momento en el que "necesitas buscar este espíritu que no tiene miedo de volar, de expresarse, de hacer cosas locas".
De ahí nace Hyperlove, de sus preguntas buscando "dónde está el amor, que es también la luz, la alma". "He escrito esta idea del amor inmortal, que es una rueda, que las cosas que regresan", ha subrayado. Sin embargo, no ha sido la única inspiración: "También es cuando puedes perder una persona, pero no puedes mantener también una forma de fe".










