Cinco temporadas después, Emily en París sigue siendo uno de los grandes éxitos de Netflix y una de esas series a las que el público ha acompañado fielmente durante más de un lustro. Ese tiempo compartido detrás de las cámaras ha convertido al reparto en algo muy parecido a una pequeña familia. Y aunque en los nuevos episodios la relación entre Emily y Mindy atraviesa momentos complicados, fuera de la ficción Lily Collins y Ashley Park acaban de demostrar que su amistad está más viva que nunca y que va mucho más allá de la pantalla.
Aunque el rodaje de la última temporada de Emily en París terminó el pasado mes de agosto y todavía no se conoce la fecha en la que comenzarán las grabaciones de la ya confirmada sexta entrega, a Lily y Ashley no les faltan excusas para verse. Su último reencuentro ha tenido lugar hace unos días en Londres en un plan de lo más familiar que vuelve a poner de relieve la cercanía que mantienen fuera de la ficción.
Collins está casada desde 2021 con Charlie McDowell. La pareja colmaba su felicidad hace algo más de un año con el nacimiento de su primera hija, Tove Jane, llegada al mundo por gestación subrogada. Juntos han formado una familia a la que Park ya parece pertenecer de pleno… aunque su llegada a casa arrancó más risas que abrazos. En uno de los vídeos compartidos por la actriz, se ve cómo el director de cine y guionista, al darse cuenta de que su amiga estaba a punto de entrar en su hogar, coloca su teléfono para grabarla y se esconde para darle un buen susto. Ashley llama a la puerta y entra con total naturalidad sin imaginar lo que le espera hasta que Charlie aparece de repente y la sorprende. La escena termina con las carcajadas de los tres, sobre todo al descubrir que todo había quedado inmortalizado en el móvil.
Después de la divertida bienvenida, se marcharon a un parque de la capital británica a pasear. En una de las fotos, se ve a Ashley posando mientras empuja con orgullo el carrito de la bebé. En otra, las dos actrices aparecen detrás del cochecito con los brazos en alto, listas para la acción y mostrando lo felices que están de estar juntas. También hay un tierno clip en el que solo se aprecia la manita de Tove Jane agarrando la de su madre mientras que otra de las instantáneas muestra a Lily y Charlie, acompañados por Redford, la mascota de la actriz, al frente del grupo.
La salida bien podría parecer un fotograma de la serie porque, pese al frío londinense, las dos amigas no perdieron nada de glamour. Ashley combinaba un abrigo de pelo y zapatillas negras con un chaleco de borreguillo celeste a juego con su gorra en tono tostado y unas grandes manoplas, mientras que Lily optaba por pantalón beige, sudadera gris y una cazadora de aviador forrada de borreguillo, completando el look con zapatillas deportivas y orejeras: dos estilismos sport pero rebosantes de estilo.
De vuelta a casa, la diversión continuó en la cocina, donde, con Charlie al mando, hicieron un delicioso pastel de pescado para la cena. Tras cocinar, Ashley disfrutó de lo lindo ejerciendo de tía jugando con Tove mientras la abrazaba con cariño.
Llegó la hora de degustar los platos que habían elaborado momento en el que la protagonista de Chicas malas y la hija de Phil Collins aparecen cómplices sentadas a la mesa con una gran sonrisa. Durante todo el día, tampoco faltaron escenas cotidianas llenas de naturalidad como Charlie durmiendo en el sillón o Lily sorprendida en la cocina o tirada en el suelo jugando con Redford, instantes que dejan patente la armonía y cercanía que se respira entre todos ellos.
Sin duda, una jornada muy intensa en la que hubo tiempo para todo y que Ashley resumía con una frase junto al carrusel de imágenes: “La tía Ash lista para el servicio. Abrazos y pasteles de pescado de calidad”, reflejando a la perfección su papel en esta pequeña gran familia y que su amistad con Lily Collins, forjada a lo largo de los años en la serie, se mantiene intacta fuera del set.












