Rocío Flores volverá esta noche a De Viernes tras su regreso televisivo tras tres años alejada de los focos. El pasado mes de septiembre se sentaba en el programa de Santi Acosta para echar la vista atrás y hablar del algunos de los momentos más complicados de su vida y de la relación con su madre, Rocío Carrasco, de la que vive completamente distanciada. "Cualquier hija necesita en su vida a su madre, claro que la he echado de menos en muchos momentos de mi vida, claro que me sigue haciendo falta", dijo en la esperada entrevista.
En un entorno íntimo, ante el presentador, Rocío se rompió al recordar determinados momentos de su vida. Entre lágrimas, trató de recordar algún momento bonito que haya vivido junto a su madre, sin éxito."Es duro reconocerlo", aseguraba, admitiendo haber tirado la toalla. "He gastado tanta energía en intentar durante mucho tiempo cosas que no han pasado ni por asomo, que a día de hoy no espero nada de ella", afirmó contundente para rematar: "Me ha destrozado la vida, pero sigue siendo mi madre".
Además, cuando Santi le preguntó por la reacción que podría tener su madre cuando viese esa primera entrevista la entrevista, Rocío se mostró increíblemente dura con ella: "No creo que la vea, va a ver Netflix (haciendo así referencia a un comentario que Rocío Carrasco dijo en su día)". La influencer admitió que no estaba dispuesta a mandarle un mensaje porque admitió "no tener ya esa necesidad", reconociendo que, si su madre necesitara su ayuda, ella y su hermano David estarían para ella.
Durante la conversación, no se mostró optimista ante la perspectiva de una hipotética reconciliación, aunque aseguraba que su padre no se opondría. Sobre la situación de Antonio David Flores en los últimos años, se dejó ver especialmente preocupada. "Llegó un punto en el que sinceramente pensaba que mi padre se iba a suicidar, que cualquier día algo iba a pasar, ha sido muy duro". Recordemos que Antonio David fue despedido de Mediaset después de que Rocío Carrasco lo acusase en el documental Contar la verdad para seguir viva de maltrato y de ejercer violencia vicaria, que es la instrumentalización de los hijos para hacer daño a su madre. Además, admitía que su padre le apoya siempre en todas sus decisiones "de intentar retomar esa decisión. Nunca se ha opuesto, al revés, me ha dicho 'es tu madre", explica sobre el supuesto apoyo que el patriarca le habría transmitido para retomar la relación con Rocío Carrasco.
Rocío no pudo contener las lágrimas: "Durante este tiempo yo he estado actuando en piloto automático, así es como yo me he sentido en todo este tiempo. Para mí lo principal siempre ha sido mi familia y verles sufrir así ha sido lo más difícil del mundo. Es como si tú me apuñalas ahora mismo en el corazón y no sientes nada, pues así es como yo me he sentido todo este tiempo (...) Llegó un punto en el que sinceramente pensaba que mi padre se iba a suicidar, que cualquier día algo iba a pasar, ha sido muy duro".
La hija de Antonio Flores y Rocío Carrasco puso punto y supuestamente final a su etapa televisiva en octubre de 2022. En ese momento, la creadora de contenido se despidió de la pequeña pantalla porque, según explicó ella misma: "Me desestabilizó mucho, mucho, y lo mejor que pude hacer fue tomar mi tiempo y seguir mi camino". Desde que dijera adiós a El programa de Ana Rosa, Rocío Flores se ha centrado en su faceta como influencer y en sus empresas —definiéndose así misma como business woman (mujer de negocios)—, arropada por su familia y, especialmente, por su novio, Manuel Bedmar.








