A sus 72 años, Pierce Brosnan sigue siendo uno de los grandes iconos de atractivo masculino del cine. No es solo una cuestión de genética privilegiada o de haber interpretado a James Bond durante casi una década (en cuatro películas): su magnetismo tiene que ver con algo más profundo, más sereno y, quizá por eso mismo, más duradero. Desde que dio vida al agente 007 en 'Golden Eye' (1995), Brosnan se convirtió en sinónimo de elegancia clásica, sofisticación y encanto natural. Frente a otros Bonds, él construyó un personaje basado en la educación, la mirada y los silencios. Un estilo que, lejos de caducar, ha envejecido sorprendentemente bien, como pudo verse en la presentación de su última película 'Giant' el pasado 7 de enero en Londres.
Hoy, décadas después de colgar el esmoquin del espía más famoso del cine, que dejó atrás para ocuparse de otros proyectos como ‘Mamma mia’, ‘Oceans’, y hasta ‘Black Adam’, donde se pone en la piel de un auténtico superhéroe, Pierce Brosnan vive una segunda juventud mediática. Las redes sociales se han rendido a su imagen actual: pelo canoso, sonrisa intacta, porte impecable y una calma que resulta irresistible. Cada aparición pública —ya sea en una alfombra roja, en un evento benéfico o acompañado de su mujer— genera titulares y comentarios que coinciden en lo mismo: “sigue siendo increíblemente atractivo”.
Pero ¿cuál es su secreto? En parte, la respuesta está en su forma de entender la vida. Brosnan nunca ha intentado ocultar el paso del tiempo ni competir con actores más jóvenes. Al contrario: ha abrazado la madurez con naturalidad, convirtiendo las canas y las arrugas en parte de su identidad. Un gesto que conecta especialmente con una generación que valora la autenticidad por encima de la perfección impostada. A eso se suma su imagen pública: educado, discreto y profundamente familiar. Su historia de amor con su mujer, Keely Shaye Smith, con quien lleva casado más de dos décadas, refuerza esa idea de hombre elegante también en lo emocional. En un Hollywood acostumbrado a los romances fugaces, Brosnan representa la estabilidad, el respeto y la lealtad, cualidades que hoy resultan tan atractivas como un físico armonioso.
En lo profesional, su carrera no se ha detenido. Alterna cine comercial con proyectos más personales, presta su voz a películas de animación y sigue siendo un rostro habitual en grandes eventos internacionales. Además, su faceta como activista medioambiental y su compromiso con diversas causas sociales (como la lucha contra el cáncer, influenciado por la pérdida de su primera esposa, Cassandra Harris, y su hijastra, Charlotte, por esta enfermedad) añaden capas a una figura que va mucho más allá del galán clásico.
El rodaje que nos devolvió un Pierce que no conocíamos
'Giant' es una película biográfica de drama deportivo de 2025 sobre el boxeador príncipe Naseem Hamed. Está escrita y dirigida por Rowan Athale y protagonizada por Amir El-Masry y Pierce Brosnan, y para ponerse en la piel de Brendan Ingle, el entrenador de boxeo irlandés que ayudó al boxeador Nasee Hamed a convertirse en una estrella (y que está interpretado por El-Masry, Brosnan sufrió una transformación física impresionante, muy diferente a la imagen a la que nos tiene acostumbrados.
Una vez concluido el rodaje, Brosnan ha recuperado el físico al que nos tiene acostumbrados, demostrando que el atractivo no entiende de edades, sino de actitud. Que la elegancia no está solo en la ropa, sino en la manera de estar en el mundo. Y que, en tiempos de modas efímeras, hay algo profundamente seductor en quien sabe mantenerse fiel a sí mismo. Un icono que no necesita reinventarse porque nunca ha dejado de serlo.












