La increíble historia de la prima de Donatella Versace: política y deportista paralímpica

Giusy Versace, que ha ganado campeonatos de atletismo y el concurso ‘Bailando con las estrellas’, sufrió la amputación bilateral de sus miembros inferiores tras sufrir un accidente de tráfico a sus veintiocho años

Giusy Versace

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Giusy Versace pertenece a la familia que da nombre a una de las grandes firmas de moda que hay en el mundo. Nacida en Reggio Calabria el 20 de mayo de 1977, es hija de Alfredo Versace, primo hermano de los conocidos Gianni, Santos y Donatella Versace. Y, al igual que sus primos, ella también se dedicaba con éxito al mundo de la moda hasta que su vida cambió para siempre el 22 de agosto de 2005, con tan sólo veintiocho años, tras sufrir un terrible accidente de tráfico que le dejó como secuelas la amputación bilateral de sus miembros inferiores.

Giusy Versace©GettyImages
Giusy Versace también se dedicaba con éxito al mundo de la moda hasta que su vida cambió para siempre el veintidós de agosto de 2005.

Lejos de dejarse llevar por la desesperación y rebelarse ante esta situación que la dejaba para siempre sin piernas se apoyó fuertemente en la fe. Y en lugar de desanimarse, volvió al juego, comenzando desde cero. Ella misma confesaba que ha sido afrontar el sufrimiento desde la fe lo que le ha hecho afrontar así la vida, aunque todavía recuerda los duros momentos que vivió en el hospital. En una entrevista hace unos años, en TV2000, propiedad de los obispos italianos, Versace contaba cómo los terribles dolores que sufría le impedían prácticamente recordar el Ave María que intentaba recitar a la Virgen para que la consolase en ese momento. Esa devoción fue clave en su recuperación, aunque ya antes del accidente, mientras trabajaba en Milán, era parte importante en su vida. De ahí que, tras el accidente, hiciese una promesa: Si volvía a andar iría a Lourdes. Y un año después estaba en la gruta.

Giusy Versace©@giusy_versace_official
Mientras se recuperaba, la prima de Donatella se hizo una promesa: Si volvía a andar, iría a Lourdes. Un año después estaba en la gruta.

En 2010, ante miles de personas, ofreció su testimonio en Lourdes. Allí habló a muchos enfermos que, como ella, habían acudido a este santuario a buscar consuelo: “Estando frente a la gruta experimenté una sensación increíble, por supuesto lloré pues el dolor no podía ser contado. Cualquiera de ustedes que ha sufrido o está pasando por un momento difícil lo sabe. Siempre me preguntaba: “¿Por qué me ha pasado a mí? ¿Qué he hecho mal?” Hay tantos ladrones, asesinos con salud y ¿tengo yo que perder mis piernas?” Entonces miré a la imagen, que parecía como si me estuviera hablando y me dijo: “Da la vuelta a la pregunta. ¿Por qué no? ¿Qué eres tú más que los demás? Y efectivamente es así, por qué no a mí”.

Así fue como no sólo logró superar esta situación sino que vio la amputación de las piernas como una oportunidad: “He perdido mis piernas, pero Dios me ha dado tantas cosas hoy en día que me parecería un pecado el quejarme de tener dos piernas artificiales”, asegura. Desde entonces, nunca se ha rendido y ha seguido luchando para hacer realidad sus sueños. Como ella misma escribe en su biografía, hay “unas ganas tremendas de vivir”, que demuestra día a día ante todos los retos que se le presentan.

Giusy Versace©@giusy_versace_official
“He perdido mis piernas, pero Dios me ha dado tantas cosas hoy en día que me parecería un pecado el quejarme de tener dos piernas artificiales”, afirma. Giusy Versace ha conseguido un sinfín de medallas a lo largo de su carrera deportiva.

En 2007 volvió a conducir, mientras que en 2010 empezó a competir gracias a un par de prótesis de fibra de carbono. Rápidamente pasó a la historia , convirtiéndose en la primera atleta femenina en correr con una doble amputación. A partir de ese momento, Giusy Versace comenzó a entrenar sin descanso, batiendo todos los récords y ganando también el Campeonato del Mundo de Río 2016 . En 2013 publicó su primera autobiografía, titulada Con la cabeza y con el corazón vas a todas partes, en el que cuenta su historia, y, posteriormente, WonderGiusy, un libro ilustrado sobre los tiempos de la discapacidad y la fuerza interior.

En 2014, se unió al elenco de Bailando con las estrellas, en su edición italiana, emparejada con Raimondo Todaro y, gracias a su habilidad, belleza y simpatía, logró conquistar al público desde casa, alzándose con la victoria. Al año siguiente fue elegida para dirigir Alive - La fuerza de la vida, en Rete4, junto al biólogo y naturalista Vincenzo Venuto. Posteriormente, con Alessandro Antinelli, dirigió y presentó La Domenica Sportiva. En 2016 ganó la medalla de plata en los 200 metros y la medalla de bronce en los 400 metros en el Campeonato de Europa Paralímpico, porque Giusy Versace es ante todo una gran deportista.

Giusy Versace©@giusy_versace_official
En 2014 ganó el concurso ‘Bailando con las estrellas’ con Raimondo Todaro como pareja. En la actualidad, es miembro de la Cámara de Diputados con Forza Italia.

También ha fundado una organización sin fines de lucro de la que es presidenta, Disabili No Limits, con la que lleva años intentando romper los prejuicios contra los discapacitados y acercarlos al deporte. “Tengo piernas de carbono pero todo lo demás es humano, entonces lloro, me enojo… Sin embargo, descubrí que tengo unas ganas tremendas de vivir, de luchar. Puedo hacer muchas cosas y si las pongo a disposición de los demás, ¡aún mejor! ¡La discapacidad está en el ojo del espectador!”, declaraba Giusy en una entrevista concedida al programa Hoy es otro día.

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Giusy junto a su prima, Donatella Versace.

Desde 2018, Giusy Versace también se ha acercado a la política con Forza Italia, es miembro de la Cámara de Diputados, pero en el imaginario colectivo sigue siendo una guerrera capaz de moler kilómetros en la pista de atletismo, y ahora, tras la operación a que se sometió a principios de año para someterse a “un retoque de la pierna izquierda”, ha vuelto a caminar, correr y bailar aún más fuerte que antes.

¿Y la vida privada? Giusy lleva catorce años de noviazgo con Antonio Magra, que sufrió la amputación de una pierna y también es deportista paralímpico. “Estaba en el campo con su padre y una motoazada le cortó la pierna – explicó Versace. Pero Antonio no se desanimó y se convirtió en campeón deportivo. Lanza el tiro, el disco y corre los cien metros. Si corro y gano ahora, se lo debo a él”.


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