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Hablamos con Pablo Rivero, ahora novelista

El popular Toni Alcántara, de ‘Cuéntame cómo pasó’, acaba de publicar ‘Las niñas que soñaban con ser vistas’

Pablo Rivero presenta libro

Desde hace veinte años, Pablo Rivero ha deslumbrado a todo el mundo por su interpretación de Toni Alcántara en Cuéntame cómo pasó. Y, desde hace cuatro, sorprende también con su faceta de escritor de novela negra, tarea que compagina con el rodaje de películas, sus giras teatrales y ahora el concurso de repostería Celebrity Bake off, que se emitirá en Amazon Prime Video. De ahí que, después de publicar No volveré a tener miedo y  Penitencia, el actor madrileño, de cuarenta años, esté saboreando de nuevo las mieles del éxito literario con su última historia, Las niñas que soñaban con ser vistas (Penguin Random House), un inquietante thriller que ya va por su segunda edición, con el que afianza también su carrera en el mundo de la literatura.

Pablo Rivero presenta libro©@pabloriverooficial
Pablo Rivero saborea las mieles del éxito con su última novela, de la que se ha lanzado ya una segunda edición

-¿Esperabas tan buena acogida?

-¡Uff... no lo sé! Yo he dejado de esperar y lo que hago es relajarme y disfrutar. Para mí es un privilegio poder publicar en primer lugar. Después, por las redes sociales, las ferias de los libros, las firmas y las reseñas que leo, he ido viendo que hay un tipo de lector que ya sabe lo que se va a encontrar en mis novelas. Sabía, por tanto, que mi nueva novela había generado expectación entre este tipo de público, pero luego nunca se sabe qué es lo que puede pasar. A pesar de que lo he publicado con muchísima ilusión, lo que no esperaba es que iban a sacar tan rápido una segunda edición.

-¿Para qué tipo de lectores escribes?

-Para un lector al que le guste mucho la novela negra, el thriller con tintes de terror, pero dándole una vuelta de tuerca y con personajes diferentes. Yo me salgo un poco de los estereotipos del género en el sentido de que trabajo mucho los personajes y la psicología. Por otra parte, las tramas son como una tela de araña en la que no hay solamente una clave o un misterio que resolver sino que hay una serie de cosas que hace que el conjunto de la novela sea como muy sorprendente. Intento darle al lector lo que a mí me gusta, que es no saber muy bien lo que estás leyendo, que todo el rato te estén sacando de tu zona de confort. Parece que en la sinopsis de la novela cuento mucho, pero luego no es nada porque, a final, la historia acaba siendo otra muy diferente. Me gusta sorprender.

Pablo Rivero presenta libro©@pabloriverooficial
“Intento darle al lector lo que a mí me gusta, que es no saber muy bien lo que estás leyendo, que todo el rato te estén sacando de tu zona de confort”

-Dices que es un novelón. ¿Es la mejor de las tres que has publicado hasta el momento?

-Es que son muy distintas. Yo digo que es un novelón en el sentido de que, en las dos primeras, las localizaciones eran muy concretas y eran pocos los personajes. No volveré a tener miedo se desarrolla casi entre cuatro paredes, en las que se ahogan los personajes y sabes que uno de ellos va a matar al resto. Y en Penitencia hay un personaje que se va solo al monte a buscar la paz y le acaba ocurriendo una cosa terrible. Pero son sólo dos personajes más. En Las niñas que soñaban con ser vistas, en cambio, hay mucha trama, es más policiaca. Es más novelón en el sentido de que hay muchos más giros y la historia es mucho más compleja, pero no significa que sea mejor.

-¿Por qué crees que la gente se va a enganchar a ella?

-Porque no te da respiro y todo es un rompecabezas para llegar a un final muy apoteósico. Es muy bestia, frenética y salvaje. Tiene una temática muy noventera, se habla de snuff movies, de canibalismo, de las altas esferas metidas en crímenes terribles, el peligro de las redes sociales y la fragilidad de las adolescentes que no saben quién las está viendo y con qué intenciones. Y todo esto en un clima muy de El Código Da Vinci, con Bilbao como escenario, el Guggenheim, la Torre Iberdrola... Reúne una serie de requisitos para satisfacer casi por completo a los amantes de la novela negra

-¿Te identificas con alguno de tus personajes o alguno de ellos está inspirado en ti?

-Como soy actor, creo que cuando escribes sobre algo en general tienes que entenderlo o, por lo menos, tienes que haber sentido algo parecido para poder profundizar en ello. Por eso escribo siempre sobre cosas que me tocan e intento entender a mis personajes, tanto a los que podría odiar como a los que tengo que amar, para darles una complicidad y una verdad. Yo creo que no todos somos buenos o somos malos. Los buenos también tienen cosas malas o un pasado y los malos a lo mejor no son tan malos o son malos por algo que les ha ocurrido. O puede ser un villano pero con su nieto puede comportarse como el ser más amoroso del mundo. Esa serie de matices son los que a mí me interesan.

Pablo Rivero presenta libro©@pabloriverooficial
El actor madrileño, de cuarenta años, comenzará próximamente la grabación de una nueva temporada de ‘Cuéntame cómo pasó’, serie en la que trabaja desde hace veinte años

-Las tres historias que has publicado pertenecen al thriller. ¿Hay algún otro género literario que te apetezca experimentar y aún no te atrevas?

-Yo leo todo tipo de géneros, pero el terror y el thriller me encantan. Creo que, a través de este género, se pueden contar muchas cosas. Por ejemplo, No volveré a tener miedo es una novela muy psicológica. Habló en ella de muchísimas cosas: de miedos, de dependencias, de relaciones laborales... Cosas que, a lo mejor, el público no habría leído si no estuvieran metidas en una trama tan negra.

-Háblanos de tu siguiente proyecto, ¿con qué nos vas a sorprender en esta ocasión?

-He desarrollado dos historias y ya sé por cual me decantaré. La otra se queda en la recámara. Y en cuanto termine de grabar Bake Off, me pondré a desarrollarla. También es de género negro.

-¿De dónde sacas tiempo para escribir?

-Las niñas que soñaban con ser vistas la escribí durante el confinamiento. De madrugada y trabajando intensamente en mis ratos libres. Lo bueno que tengo yo es que, cuando me pongo a escribir, ya tengo muy trabajado todo. Y antes de ponerme a escribir, me hago mi esquema: la trama, los personajes, los puntos de inflexión, donde quiero que pase cada cosa. Una vez tengo esto, me lanzo. Hay es cuando me libero y no suelo bloquearme porque tengo la sensación de que necesito sacar todo lo que llevo dentro, es casi como la interpretación.

Pablo Rivero presenta libro©RTVE
“Yo leo todo tipo de géneros, pero el terror y el ‘thriller’, me encantan. Creo que, a través de este género, se pueden contar muchas cosas”

-¿Existe un horario propicio para ponerte a escribir o cualquier momento del día es ideal?

-Para mí el mejor momento es cuando puedo estar concentrado y pueda tener pocas interferencias. Si escribo durante el día, lo que me gusta hacer por la noche, antes de acostarme, es repasar lo que he escrito, releerlo o dejar pensado lo que voy a hacer al día siguiente para saber ya desde dónde tengo que empezar. Otras veces, tras acostarme y apagar la luz, tengo que coger el móvil tres veces para apuntar notas o coger el ordenador para corregir algo. Cosas del subconsciente.

-¿Cómo está ambientado tu lugar de trabajo o dónde sueles escribir generalmente?

-Si te digo la verdad, me muevo por toda la casa a la hora de escribir. Es verdad que tenemos un despacho, pero no siempre lo puedo ocupar yo. También me salgo al porche, o me quedo en la cama. Me voy moviendo. Recuerdo que mi primera novela la escribí en cafés y en la Biblioteca Nacional de Nueva York, en Estados Unidos. Y Penitencia la hice durante la gira de teatro de El sirviente, en autobuses, en trenes y en noches de hotel.

-¿Cuáles son tus trucos para enfrentarte a la hoja en blanco?

-El truco es hacer el trabajo previo y tener muy claro lo que quiero contar. Para mí es muy importante. Por eso intento hacer capítulos cortos, tener muy claro el objetivo. Saber lo que quieres contar y ser conciso. Esto es muy de la interpretación y también del periodismo.

Pablo Rivero presenta libro©@pabloriverooficial
“Me muevo por toda la casa a la hora de escribir. Es verdad que tenemos un despacho, pero no siempre lo puedo ocupar yo. También me salgo al porche, o me quedo en la cama”

-¿Café, una infusión, un refresco, vino , cerveza? ¿Qué tomas mientras las musas te acompañan y estás en pleno proceso creativo?

-Bueno... tengo que confesar que, durante el confinamiento, yo que no bebo, y menos a diario, alguna copita de vino sí he tomado. Pero, normalmente, para escribir no me va bien. No me concentro. Me tomo una cerveza y me quedo bobo.

-¿Cómo compatibilizas la vida familiar, social y profesional con la escritura?

-Mi vida social, con el confinamiento y demás, ha pasado un poco a la historia, la verdad. De todos modos, me organizo muy bien. Con la edad lo que he aprendido es a optimizar el tiempo. Cuando mi hijo está en el colegio, es cuando más escribo. Y si sé que tengo que escribir, intento adelantar el estudio de los guiones para tenerlos aprendidos. Después sólo tengo que repasar, ya no es estudiar. Si yo ya lo tengo estudiando, mientras estoy trabajando, en los parones, puedo ir avanzando en mis novelas.

Pablo Rivero presenta libro©@pabloriverooficial
Pablo compartió una foto muy especial con todos sus seguidores en septiembre del año pasado, en la que, por primera vez, aparecía con su pareja y su hijo: “En casa somos tres chicos y no podemos ser más afortunados por la familia que formamos”

-¿Cuál crees que es tu gran punto débil como escritor?

-Mi punto débil son las correcciones. Tengo un estilo muy concreto, pero tengo que limpiar mucho porque me gustan mucho los detalles, la psicología, los personajes...

-¿Qué es lo mejor que te ha pasado en tu andadura literaria y lo peor que has vivido en el camino de darte a conocer a los lectores?

-Lo mejor yo creo que es la andadura en sí, haber encontrado un sello como Suma y un editor que ha confiado en mí, sentirme respetado tanto por la editorial como por mis lectores, que ya saben un poco lo que se van a encontrar en mis novelas. También la manera en la que lo hemos planteado, porque escribo desde el placer. Lo mejor es no tener una presión sino escribir cuando puedo y sobre lo que quiero. Y lo peor que mi segunda novela tuviera salida un cinco de abril, en pleno confinamiento, porque oscureció mucho el lanzamiento. Se retrasó y luego salió con muchísimos libros. Por suerte, la vida de los libros es mucho más larga de lo que dicen y luego ha remontado. Además, mis tres libros se retroalimentan, son como una cadena constante y eso me encanta. Pero me dio pena porque Penitencia es una novela muy redonda y hubiera funcionado mucho mejor si hubiera salido en las condiciones adecuadas.


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