El día que Rocío Carrasco decidió no volver a pronunciar el nombre de Antonio David: ‘He borrado de mi vida todo de él’

En 2001, tras ganar la guardia y custodia de sus hijos, dio una entrevista histórica a ¡HOLA! en la que tomó una decisión muy importante y que mantiene hasta hoy: no decir el nombre de su exmarido

Rocío Carrasco entrevista en ¡HOLA! en 2001

El 15 de enero de 2001 marcó un antes y un después en la vida de Rocío Carrasco. Ese día, tras meses de dura pugna en los tribunales con Antonio David Flores, Rocío se convirtió en una mujer separada legalmente y consiguió la guardia y custodia de sus hijos, Rocío, de cuatro años, y David, de dos. Ese día, no solo recuperó su libertad como mujer, sino también su honor, ya que el juez desestimó todas las causas de separación que había invocado el ex guardia civil durante el proceso y en los medios de comunicación: abandono injustificado del hogar, infidelidad conyugal, conducta vejatoria y violación de los deberes conyugales.

Aquel fallo fue una gran victoria legal para Rocío. La justicia desestimó la petición de Antonio David de fijar su residencia en la casa de Rocío Jurado, y la supuesta existencia de un desequilibrio económico tras la separación, que era algo que también pretendía Flores. Pero también fue una victoria personal para Rocío, que durante el proceso vio una cara desconocida de su marido. La sentencia la ayudó a tomar una decisión importante: no volver a pronunciar el nombre de Antonio David. “Ese hombre, sencillamente, no existe para mí. He borrado de mi vida todo, absolutamente todo él”, declaró a ¡HOLA! pocas semanas después del fallo.

El 15 de enero de 2001 marcó un antes y un después en la vida de Rocío Carrasco. Ese día, tras meses de dura pugna en los tribunales con Antonio David Flores, Rocío se convirtió en una mujer separada legalmente y consiguió la guardia y custodia de sus hijos, Rocío, de cuatro años, y David, de dos. Ese día, no solo recuperó su libertad como mujer, sino también su honor, ya que el juez desestimó todas las causas de separación que había invocado el ex guardia civil durante el proceso y en los medios de comunicación: abandono injustificado del hogar, infidelidad conyugal, conducta vejatoria y violación de los deberes conyugales.

Rocío Carrasco entrevista en ¡HOLA! en 2001©Archivo ¡HOLA!

Aquel fallo fue una gran victoria legal para Rocío. La justicia desestimó la petición de Antonio David de fijar su residencia en la casa de Rocío Jurado, y la supuesta existencia de un desequilibrio económico tras la separación, que era algo que también pretendía Flores. Pero también fue una victoria personal para Rocío, que durante el proceso vio una cara desconocida de su marido. La sentencia la ayudó a tomar una decisión importante: no volver a pronunciar el nombre de Antonio David. “Ese hombre, sencillamente, no existe para mí. He borrado de mi vida todo, absolutamente todo él”, declaró a ¡HOLA! pocas semanas después del fallo.

Antes de proceso legal, Rocío había intentado tener una relación cordial con Antonio David. “Pienso que David va a ser sensato y que va a hacer lo mejor para todos”, explicaba a ¡HOLA! en noviembre de 1999. “Los dos seremos vencedores cuando nos demos cuenta de que a pesar de que la relación se haya roto tenemos dos hijos y que seamos capaces de tener una conversación y de irnos a tomar un café”, decía entonces, anunciando su deseo de que el proceso de divorcio fuese pacífico y discreto.

Rocío Carrasco entrevista en ¡HOLA! en 2001©Archivo ¡HOLA!

“Intento que esta separación sea igual que la de mis padres en el sentido de que yo nunca oí a mi padre hablar mal de mi madre y viceversa. Todo lo contrario”, explicaba Rocío en la entrevista de 1999. “Yo siempre los he tenido cuando los he necesitado. Y eso es lo que quiero para mis hijos. Yo pienso que después de la tempestad viene la calma… Procuraré que todo acabe bien”, añadía. La calma nunca llegó. Y las cosas no acabaron bien.

Tras un año de guerra judicial y de sonadas intervenciones mediáticas de Antonio David, Rocío ganó la guardia y custodia de sus hijos. “La única sensación que puedo tener es de alegría y satisfacción”, decía a ¡HOLA! en enero de 2001. “¿Modifica esta sentencia tu vida a partir de ahora?”, le preguntaba el periodista Tico Chao. “Mi vida cambió hace mucho tiempo”, reconocía ella con resignación.

Rocío Carrasco entrevista en ¡HOLA! en 2001©Archivo ¡HOLA!

“Indiferencia es lo único que siento por esa persona”, reveló Rocío en la entrevista, en la que por primera vez dejó de pronunciar el nombre de Antonio David. “Hubo algo dentro del matrimonio que me había causado una enorme decepción y ya no podía seguir casada con ese señor ni vivir bajo el mismo techo con él”, explicaba, sin querer dar más detalles. Ya no se refería a él como David, sino como “ese señor”, “ese hombre” o “esa persona”.

-¿Cuál es hoy tu opinión de Antonio David? -le preguntó Tico Chao.

La respuesta de Rocío Carrasco fue contundente:

-Para mí dejó de existir hace tiempo. He borrado de mi vida todo, absolutamente todo lo referente a él. Yo hice mucho por él, le defendí mucho y me partí la cara por esa persona. De ahí la gran desilusión que tuve.

Rocío Carrasco entrevista ¡HOLA! 2001©Archivo ¡HOLA!
Rocío Carrasco entrevista ¡HOLA! 2001©Archivo ¡HOLA!
Rocío Carrasco entrevista ¡HOLA! 2001©Archivo ¡HOLA!
Rocío Carrasco entrevista ¡HOLA! 2001©Archivo ¡HOLA!
Rocío Carrasco entrevista ¡HOLA! 2001©Archivo ¡HOLA!
Rocío Carrasco entrevista ¡HOLA! 2001©Archivo ¡HOLA!
Rocío Carrasco entrevista ¡HOLA! 2001©Archivo ¡HOLA!

Texto de la entrevista original: Tico Chao

Fotos: Jesús Carrero

Vestuario: Versace

Peluquería: Fernando Torrent