Sin rastro de la artista

Isabel Pantoja se atrinchera en Cantora antes de decirle adiós

La cantante vuelve a encerrarse en su finca sevillana hasta su próximo compromiso profesional. A pesar de que niega haberla puesto en venta, la propiedad sigue en el mercado inmobiliario por un valor de 7 millones de euros.

Por hola.com

Los últimos pasos de Isabel Pantoja hablan por sí solos, o por lo menos la ausencia de los mismos. Desde que se marchara de Cantora a principios de año, la cantante parecía haberse despedido del lugar en el que le hubiera gustado, como ella misma dijo, “quedarse para siempre”, con el fin de entregarse a sus compromisos profesionales. Sin embargo, la artista ha vuelto a Cantora después de pasar casi dos meses fuera de la finca y lo ha hecho para quedarse y atrincherarse de nuevo.

Tras regresar de cumplir con sus fans al otro lado del charco con un multitudinario concierto, Isabel Pantoja decidía regresar Cantora sin ni siquiera parar en Madrid. La cantante enlazaba su vuelo procedente de Perú con un billete a Sevilla para volver a encerrase en su finca gaditana, quién sabe si para despedirse, ya que, a pesar de que ella lo ha negado, la propiedad sigue en venta. Ni si quiera ha sido vista en las procesiones de Semana Santa, una fervorosa costumbre que la tonadillera no disfruta desde el año 2014, previo a su entrada en prisión. Lo más curioso de todo es que Isabel tiene previsto permanecer allí hasta la próxima cita con sus fans el próximo 24 de junio en el concierto que dará en Sevilla.

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Como recordamos, la artista se instalaba en Madrid a comienzos de febrero para atender los ensayos de su concierto en la capital y hacer lo propio en Barcelona. A comienzos de marzo, una vez finalizado su compromiso en la Ciudad Condal, la artista se marchaba a Perú para triunfar por todo lo alto después de 20 años sin pisar la tierra donde nació su hija Isa. Durante todo este tiempo, ni rastro de Isabel en la que todavía es su propiedad.

Aunque la cantante ha negado que quiera vender el buque insignia de la herencia que Paquirri le dejó, y que comparte con su hijo, lo cierto es que Cantora está en venta desde hace meses e Isabel sigue pidiendo por ella 7 millones de euros. Una cantidad que, hasta el momento, nadie ha sido capaz de pagar y que parece, por otro lado, innegociable.

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Según las palabras de la propia Isabel Pantoja, Cantora ha sido para ella casi un lugar terapéutico: “Lo que más me gusta del mundo es venirme aquí, a curar mis heridas de combate”. Un entorno donde Isabel ha vivido los momentos más dulces y también más delicados de su vida.

La finca fue el contexto perfecto de su historia de amor con Paquirri; tras los muros de Cantora, Isabel protegió el comienzo de su historia de amor con Julián Muñoz, un romance que le llevó a vivir una de las experiencias más traumáticas de su vida: su paso por la cárcel. Un agujero oscuro en su existencia, cuyas secuelas también curó en Cantora donde se encerró a cal y canto hasta comenzar su nueva vida.