Así es el barrio más hípster de Helsinki: entre tiendas vintage, cafeterías de culto y saunas


Lejos de los circuitos más monumentales, este antiguo barrio obrero de la capital finlandesa se ha convertido en el epicentro creativo de la ciudad


Mercado de Hakaniemi en el barrio de Kallio, Helsinki© Julia Kivelä
4 de febrero de 2026 - 14:30 CET

El tranvía número 3 avanza, tranquilo, desde el corazón de Helsinki en dirección a Kallio, el atractivo barrio capitalino de pasado obrero que hoy, sorprendentemente, concentra gran parte de la vida más transgresora, ya no de la ciudad, sino de todo el país. Durante mucho tiempo, un solo puente fue el encargado de conectar el vecindario con el corazón de la urbe: el Pitkäsilta o 'puente largo' se convirtió en el cordón umbilical de 75 metros de largo que alimentaba la zona de visitantes. Actualmente, transformado en un lugar donde lo alternativo y lo cotidiano se abrazan, y donde la ciudad muestra su cara más auténtica, menos pulida y más viva, estos —los visitantes— se han multiplicado. 

Edificios de Kallio, el atractivo barrio de Helsinki© Beatrice Bucht
Edifico Art Nouveau en el barrio de Kallio, Helsinki© Unto Rautio

Y allí que nos lanzamos, sabiendo que, a Kallio, hay que venir dispuesto a dejarse seducir por sus cafeterías de culto, sus infinitas tiendas de segunda mano, sus saunas públicas y una vida cultural que late con fuerza a cualquier hora del día. No en vano, hablamos del refugio de artistas, estudiantes y —por qué no— curiosos como nosotros. Un barrio, al fin y al cabo, que no pretende impresionar, pero que acaba conquistando precisamente por eso: por su espíritu libre, su mezcla de tradición y modernidad y esa sensación tan nórdica de estar en el lugar exacto donde pasan las cosas. Qué dices, ¿arrancamos?

Finlandia es uno de los países del mundo de mayor consumo de café© Jarvis Lawson

Despacito y con buena letra

No se nos ocurre mejor manera de iniciar nuestra particular gesta urbanita que homenajeando a esa cultura del café tan afianzada en este rincón escandinavo. Los estudios dicen que Finlandia es el país que más café consume en el mundo: de media, nada menos que 12 kilos por persona al año. Way Bakery se nos antoja un lugar perfecto para saciarnos con un rico latte y un pastel o una tostada con salmón —que para algo estamos en el norte—. Si no nos convence —o no encontramos hueco, que podría ser—, IPI Kulmakuppila, con su estiloso diseño de interiores y su rico café de especialidad, o Cafelito, de origen español, son buenísimas opciones.

Café español, El Cafelito, en el barrio de Kallio, Helsinki© Unto Rautio
Café español, El Cafelito
Paseo por el barrio de Kallio, Helsinki© Unto Rautio, Copyrighted

Saciado el gusanillo, llegará la hora de caminar mientras interiorizamos un poquito esa historia que marcó la idiosincrasia de todo un barrio. Para ello, viajamos en el tiempo hasta finales del siglo XIX-comienzos del XX, cuando Helsinki crecía a gran velocidad debido a la industrialización. Situado al norte del centro histórico, Kallio comenzó entonces a urbanizarse para acoger a todos esos empleados de las fábricas y puertos, además de a los jornaleros llegados del campo. Los edificios que se iban levantando lo hacían con un propósito funcional, por lo que eran pequeños y pensados para alojar a muchas personas en poco espacio. La iglesia, aun en pie, muestra ese carácter sobrio y monumental como símbolo de lugar de reunión de aquellos tiempos. Durante décadas fue una zona humilde y sin concesiones al lujo que hizo que pronto se convirtiera en un bastión del movimiento obrero y de las ideas progresistas. Aquí surgieron asociaciones, sindicatos y una fuerte vida comunitaria. 

Tras la II Guerra Mundial, Kallio vivió su momento más duro, y durante mucho tiempo fue visto como una zona marginal dentro de Helsinki. Hasta que, llegados los 90, empezó a transformarse: los alquileres bajos atrajeron a estudiantes, artistas y creativos que dieron nueva vida a sus calles. Llegaron con ellos las cafeterías independientes, los bares alternativos, las salas de conciertos y las tiendas vintage, que comenzaron a ocupar antiguos locales. Y fue así, sin perder su alma popular, como el barrio se reinventó y se transformó en uno de los centros culturales más interesantes de la ciudad.

Barrios de Helsinki© Beatrice Bucht

Parada, fonda y compras

Pasamos junto al popular Karhupuisto —el Parque de los Osos, si lo traducimos—, uno de los spots favoritos de los vecinos para hacer pícnic o tomar algo, y llegamos, sin apenas darnos cuenta, a uno de los rincones más populares de Kallio. El Mercado de Hakaniemi, diseñado por Karl Hård af Segerstad y abierto en 1914, concentra la esencia gastronómica del vecindario mucho más allá de lo puramente culinario: el primer domingo de cada mes, agricultores y artesanos se trasladan hasta su plaza para que el ajetreado mundo urbano vuelva a conectar con el campo. Los numerosos puestos ofrecen todo tipo de frutas y verduras de temporada, además de productos artesanales como panes o quesos. Alrededor, más cafeterías y restaurantes, puestos de comida rápida y mil propuestas que catar. 

Hakaniemi Market Hall en el barrio de Kallio, Helsinki© Camilla Bloom camillabloom.com
Hakaniemi Market Hall

Apenas a un salto, frente al mercado, se alza el Ympyrätalo o Circle House, edificio referente en el paisaje urbano de la bahía de Eläintarhanlahti. Una construcción de dimensiones colosales y forma cilíndrica que albergó un banco en el pasado y que es una de las joyas arquitectónicas de la zona. Muy cerca —¿qué no está cerca en este barrio?— se halla Hämeentie, una avenida repleta de vida en la que se concentran numerosas tiendas vintage y segunda mano ideales para dedicar un tiempo al placer de ir de compras: no será difícil encontrar alguna que otra joyita con la que engrosar el armario en templos a la moda retro como UFF Hakaniemi o Almost New. 

 Ympyrätalo o Circle House, en el barrio de Kallio, en Helsinki© MARITA ERIKSSON

Pero la oferta de experiencias con las que tomarle el pulso a Kallio es tan amplia como variado es el ocio de sus vecinos. Y, como ya sabemos aquello de 'a donde fueres, haz lo que vieres', no lo pensamos dos veces y nos acercamos hasta Kotiharjun Sauna, la única sauna pública de leña que queda en la ciudad. Si no vamos preparados, no habrá problema: en su interior se pueden alquilar toallas y, de paso, recibir las indicaciones oportunas para realizar correctamente el ritual. Alternar los ratos de calor, envueltos por el suave vapor —llamado löyly— que desprende, con algunos minutos refrescándonos al aire libre, nos hará completar una experiencia única. Una manera de socializar, alternar con los locales e impregnarnos de la cultura finlandesa de la manera más fiel. Eso sí, una vez aseados y renovados, no habrá mejor plan que descubrir otra cara del vecindario: la que despierta al caer la tarde.

Sauna en el barrio de Kallio en Helsinki© Maija Astikainen

Cenar y bailar, todo es empezar

Si en algo no escatima Kallio es en la extensa y variada oferta de bares y restaurantes que se despliega en sus calles. Tanto es así, que se ha convertido en uno de los puntos preferidos por los propios habitantes de Helsinki para encuentros entre amigos y cenitas en la mejor compañía. Los negocios se renuevan sin cesar, convirtiéndose en tendencia rápidamente. Un ejemplo de ello es Maukku, una fusión entre bistró moderno y vinoteca que está siendo todo un éxito desde su apertura. O Harju 8, con una carta enfocada, principalmente, a platillos vegetarianos y veganos y una extensa oferta de vinos naturales y bebidas no alcohólicas con las que maridar. Onda propone disfrutar de la cocina en un ambiente más desenfadado, mientras que The Alley es un bistró con enfoque más elegante y refinado. 

Cafés en el barrio de Kallio, Helsinki© Unto Rautio
Gastronomía de Helsinki, Finlandia© Anders Husa & Kaitlin Orr

Si después quedan ganas de más, las opciones son infinitas, pero no dudamos en quedarnos con Riviera Kallio para una sesión de cine en butacas de terciopelo rojo y cócteles inspirados en grandes clásicos: ubicado en un edificio histórico, cuenta con 59 butacas y un diseño vintage de lo más cool. Después, y para rematar la noche, algo de música y una copa en la barra de Siltanen, ubicado en la zona de Kämeentie´s, donde bailar, si el cuerpo aguanta, hasta bien entrada la madrugada.

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