Viven desde hace años en un molino del Alto Ampurdán, rodeados de naturaleza y animales, pero para Macarena Gómez y Aldo Comas, Barcelona ha marcado sus vidas porque ha sido el escenario en el que disfrutaron de una época inolvidable y donde su hijo, Dante, pasó sus primeros años. La actriz es una cordobesa que se enamoró de la Ciudad Condal gracias a su hoy marido, artista e instructor de vuelo, que es natural de Barcelona y ahora, juntos, nos descubren sus rincones favoritos, los museos en los que les gusta perderse y los restaurantes donde saborear su increíble gastronomía. Porque ellos viven la ciudad como son, con mucho ritmo, diversión y rodeados de arte.
¿Qué significa para vosotros Barcelona?
A.- Representa la ciudad donde nací, criamos a nuestro hijo, Dante, hasta los cinco años, hice mi carrera, pasamos nuestros primeros años de casados…
¿Ha cambiado mucho desde que eras niño?
A.-Nací en Barcelona en 1985 y me fui a vivir a la frontera, no viví en ella de pequeñín, pero iba cada semana y sí, ha cambiado mucho. Conocí una Barcelona preolímpica y luego cambió, se abrió al mar y se convirtió en una de las ciudades más potentes del mundo. Luego volví a los 18 años, cuando empecé la carrera.
¿Qué recuerdos tienes de esa época?
A.-Estudié Comunicación Audiovisual en la Universidad Blanquerna y recuerdo que, en aquel momento, el mundo se abrió para mí... Me lo pasé bomba, hice grandes amigos, éramos unos liantes…
Macarena, tú eres de Córdoba, ¿qué es lo que más te impresionó cuando viniste por primera vez?
M.- Como soy muy fan de la arqueología y la historia, lo que más me impactó fue la perfección de sus calles al estilo romano, la organización de la ciudad... También el modernismo y el barrio gótico.
Ahora vuestra casa está en el campo, ¿echáis de menos la vida en la ciudad?
M.- Con el AVE cerca y el ritmo de nuestras vidas no echamos de menos la ciudad porque solemos acudir a ella. Tenemos Barcelona a 45 minutos en tren y Madrid a tres horas y pico.
Tendréis muchas anécdotas divertidas en rincones de Barcelona.
A.-Los domingos íbamos al Mercat dels Encants a desayunar y a comprar alguna cosa que no servía para nada. Recordamos los paseos en el parque de la Ciutadella con nuestras perras cada día, porque vivíamos al lado; descubrir restaurantes en el Born, que era nuestro barrio; comer con mi abuela, íbamos dos o tres veces por semana; y criar a nuestro hijo... Barcelona forma parte de nuestros corazones.
¿Cuáles es vuestro plan perfecto?
A.-Ahora, sin lugar a dudas, el Primavera Sound. Es nuestra megatradición anual, ir a pasar tres días.
A la hora de ver una película, ¿a qué cines vais?
A.- Al lado de casa teníamos los cines Yelmo Icaria, que son nuestros favoritos porque proyectan las películas en versión original. Deberían ponerlas así en todo el país porque de esta manesa nuestros niños hablarían mejor inglés.
También os gusta la moda, ¿cuál es vuestra mejor ruta de tiendas?
A.- Macarena no se mueve del showroom de Teresa Helbig y yo del de Juan Avellaneda. Cuando tenemos que hacernos looks, después vamos a comer a Coya, donde expongo mis cuadros.
¿Cuáles son vuestros restaurantes favoritos?
Coya, en el Hotel W (Pl. de la Rosa dels Vents, 1), Fiskebar (Pg. d’Ítaca, 3) y en Enric Granados hay muchos restaurantes que nos molan, como Alba Granados o Enriqueta. También nos gustan Casa Bonay (Gran Via de les Corts Catalanes, 700) y
Koy Shunka (C. d’en Copons, 7).
¿A qué plato típico no podéis resistiros?
M.- La escalivada me encanta, la esqueixada de bacalao… La comida típica catalana me flipa.
¿Algún museo para sorprenderse?
La Fundación Museu Picasso (C. de Montcada, 15-23), la Fundació Joan Miró (Parc de Montjuïc), el Moco Museum (C. de Montcada, 25), el CaixaForum (Av. de Francesc Ferrer i Guàrdia, 6-8), el Museu de la Ciencia (C. d’Isaac Newton, 26), que es increíble para ir con los niños y el Balloom Museum (Pl. de Josep Puig i Cadafalch, 7).
¿Algún barrio favorito?
Siempre nos ha gustado el Eixample y el Born.
¿Y para bailar y tomar una copa?
Ya no vamos de mambos discotequeros, pero Razzmatazz (C. dels Almogàvers, 122) ha sido nuestro lugar de toda la vida para ir a bailar. Y para tomar una copa divertida, el Barrio de Gràcia.
Para terminar, ¿cuál es el mejor plan en Barcelona?
El festival Primavera Sound, a principios de junio (Parc del Fòrum. Carrer de la Pau, 12).












