Malasaña sigue siendo el barrio donde las almas jóvenes disfrutan del legado de la movida madrileña. Puedes disfrutarlo sin prisa, paseando por sus calles empinadas llenas de tiendas de moda vintage, cafés y librerías, o de cañas en sus animadas plazas. En este barrio se renuevan constantemente las exposiciones, las obras de teatro y los carteles de las salas de conciertos, porque la creatividad forma parte de su esencia desde finales de los 70. ¿Quieres salir de fiesta como Alaska o probar las tapas de uno de los bares favoritos de Rosalía? Apunta estas direcciones.
Comienza el día con fuerza
No te vamos a hacer madrugar, la mejor opción para comenzar tu ruta por Malasaña es disfrutar de un brunch. Parece que esta tendencia de desayuno tardío no pasa de moda. En Federal Café (Pl. de las Comendadoras, 9) puedes acudir solo o en grupo, pero el ambiente es ideal para trabajar. Carmencita Bar (San Vicente Ferrer, 57) está considerado el local de oro para pedir los Eggs Benedict y las mimosas. Brunch Club (Barco, 15) es el más acogedor y demandado, llega con tiempo. La Bicicleta (San Ildefonso, 9) tiene también propuestas deliciosas, premiadas con un Solete Repsol.
Imprescindible: una parada cultural
Una vez tengas las pilas cargadas, elige nutrirte de arte e inspiración. Muchas empresas (como Civitatis, o Arkeo Tour) organizan interesantes free tours conjuntos por Malasaña y Chueca, los barrios más alternativos y cosmopolitas.
Si eres más de interiores, estos son los museos menos conocidos pero igual de interesantes en Madrid. El Museo de Historia de Madrid (Fuencarral, 78) tiene un exterior barroco y un interior lleno de curiosidades -como arte religioso o una maqueta del Madrid siglo XIX- que puedes visitar de forma gratuita. Justo al lado, el Museo del Romanticismo (San Mateo, 13) es un palacete que recrea la vida cotidiana y las costumbres de la alta burguesía durante la época que le da nombre. El Espacio Fundación Telefónica (Fuencarral, 3) está continuamente renovando exposiciones y actividades que despiertan el pensamiento crítico e indagan en las nuevas transformaciones. Por último, el Museo ABC (Amaniel, 29) tiene una colección privada de dibujo e ilustración de artistas por décadas, de las más grandes del mundo.
Los grandes e históricos de la puesta en escena en Malasaña son el Teatro Lara (Baja de San Pablo, 15) -obras clásicas, comedias de éxito y teatro contemporáneo- y el Teatro Maravillas (Manuela Malasaña, 6) -comedias, musicales, monólogos y espectáculos familiares-. Descubre el original Microteatro Por Dinero (Loreto y Chicote, 9), donde se interpretan obras de 15 minutos para 15 espectadores en salas de menos de 15 metros cuadrados. Y para amantes del arte jondo es imprescindible el Teatro Flamenco Madrid (Pez, 10) y su pasional espectáculo Emociones.
¡De compras!: date un capricho con personalidad
Malasaña es conocido por sus múltiples concept stores, librerías con encanto... pero sobre todo, por las tiendas de ropa vintage. Friperie (Rodríguez San Pedro, 2) tiene auténticas joyas, denim de calidad y ropa militar. Kinda Kinks (Pez, 16 y Velarde, 6) está especializado en ropa de estética indie y retro. La Mona Checa (Velarde, 2) es la más fotografiada por su estética de circo.
Los restaurantes de siempre y del momento
En este barrio modernidad y casticismo convergen con múltiples opciones gastronómicas. Uno de los clásicos es La Bodega de la Ardosa (Colón, 13), donde el vermú y las mejores tapas siguen marcando el ritmo del aperitivo. Casa Macareno (San Vicente Ferrer, 44) es de los favoritos de Rosalía. En Bodegas El Maño (Palma, 64) sirven cocina tradicional española de calidad. Pez Tortilla (Pez, 36) es templo del pincho y la croqueta creativa. Si buscas algo internacional, La Fondue de Tell (Divino Pastor, 12) es un típico rincón suizo de las montañas donde pedir raclette o fondue es obligatorio, y en My Pasta My Art (Espíritu Santo, 16) eliges cómo quieres tu pasta paso a paso.
Vive la noche en Malasaña
En la calle de San Vicente Ferrer se han puesto de moda los bares donde jugar a juegos de mesa -desde el uno o el dominó hasta el Trivial, Dragones y Mazmorras o nuevos juegos-. En el número 20, Estar Café te servirá chocolate caliente. Y en el número 22 está Red Bar, que es perfecto para ponerse al día con amigos disfrutando de unas cervezas.
En la misma calle encontramos las dos discotecas más conocidas de Malasaña. Si eres de techno, cócteles y terciopelo rojo, Club Malasaña es tu sitio (en el número 23). Maravillas Club (en el número 33) alberga conciertos, DJs y espectáculos drag en largas noches con música nueva y de siempre.
Otros dos clásicos son Tupperware (Alta de San Pablo, 26), un local pequeño pero bien decorado con multitud de detalles coloridos y Freeway (San Vicente Ferrer, 7), que se define como 'el bar que elige la gente del barrio.
"Luego por la noche al Penta a escuchar, canciones que consiguen que te pueda amar". La chica de ayer, Nacha Pop.
Si quieres adentrarte en los 'garitos' de la movida madrileña, donde Alaska, Los Secretos o Nacha Pop promovían la libertad, estos son los tres principales: El Penta (Palma, 4), La Vía Láctea (Velarde, 18) y Madrid Me Mata (Alta de San Pablo, 31). Pero no son los únicos, los locales que descubrirás por estas calles marcaron historia en los años 70 y 80.
Tres indispensables
- Plaza del Dos de Mayo: fue escenario de las gestas del levantamiento del 2 de mayo de 1808 contra los franceses, hoy reúne animadas terrazas donde sentarse a tomar algo.
- Mercado San Ildefonso: heredero del primer mercado cubierto de Madrid, se ha reinventado como un moderno street food market de estética industrial. Fuencarral, 57.
- Iglesia de San Antonio de los Alemanes: escondida entre calles estrechas cerca, es uno de los tesoros barrocos mejor guardados de Madrid, con su planta oval y conjunto de frescos que recubren por completo muros y cúpula.





















