Abu-Sir, protagonista de uno de los relatos de Las mil y una noches, le aseguraba a un rey que el hammam era el lugar más delicioso del mundo. No hablaba solo del placer del agua caliente o del descanso del cuerpo, sino de una experiencia casi sensorial total: el vapor que envuelve, el murmullo del agua, el tiempo suspendido. Nada –decía– ennoblece tanto una ciudad como sus baños árabes.
Estos espacios, también conocidos como baños turcos, hunden sus raíces en una tradición mucho más antigua de lo que Abu-Sir podía imaginar: las termas romanas, herederas a su vez de rituales de purificación orientales. El hammam se convirtió en un lugar esencial de la vida urbana, un punto de encuentro social, espiritual y estético. No era solo un sitio para lavarse, sino para conversar, descansar, cerrar acuerdos y cuidar el cuerpo como parte del equilibrio del alma.
Hoy, siglos después, los hammam en España siguen conservando ese magnetismo ancestral que fascinó a reyes y viajeros. Los mejores ofrecen experiencias de bienestar únicas que convierten cada visita en un verdadero ritual de relajación, ideal para desconectar y regalarse un momento de lujo y calma tras las fiestas navideñas.
GRANADA
En la época de mayor esplendor nazarí, en Granada llegaron a existir 23 hammam. A los pies de la Alhambra está el Al Ándalus Granada (granada.hammamalandalus.com), el primer baño árabe reabierto en España tras decretar los Reyes Católicos el cierre de todos ellos en el siglo XVI. Luego surgirían otros en la ciudad, como Baños de Elvira (banosdeelvira.es) o Al-Haram (alharamgranada.com), en la calle Santa Paula, este también con una historia que se remonta 500 años atrás.
El Al Ándalus Granada, primer hammam del Grupo Al Ándalus, lleva funcionando desde 1998 y ofrece una colección de experiencias sensoriales que extienden ese estado de biensentir, como les gusta decir, más allá del baño árabe. Puestos a elegir, nos quedamos con su ritual Midra: un recorrido por la sala de vapor y sus termas a distintas temperaturas, seguido por una exótica purificación con espuma natural sobre piedra caliente y un masaje relajante con aceites esenciales del que salir como nuevo. Entre 76-104 €, dependiendo de su duración.
SEVILLA
En el barrio de Santa Cruz, justo en la calle Aire, nacía en 2004 el primer AIRE Ancient Baths (beaire.com/es/aire-ancient-baths-sevilla) de esta empresa española, con sedes ya en Londres, Copenhague, Chicago y Nueva York, cuyas experiencias se inspiran en la tradición de los baños de civilizaciones antiguas, si bien no exclusivamente en la árabe.
En una casa-palacio del siglo XVI, de estilo mudéjar, durante su restauración se encontraron centenares de restos arqueológicos, incluida una gruta romana del siglo II en la que se instaló un flotarium. Tras el circuito por sus cinco salas de agua, no dejes de subir a la azotea para disfrutar de unas vistas de la catedral y la Giralda que cortan la respiración, ya sea a plena luz del día o al anochecer, y disfrutar de la agradable sensación de un baño al aire libre.
MADRID
Dentro de un viejo aljibe, junto a la plaza Mayor, la capital recuperó parte de su pasado andalusí con la apertura, en 2003, del Hammam Al Ándalus Madrid (madrid.hammamalandalus.com), una reinterpretación contemporánea de los baños árabes contenida por las bóvedas de ladrillo visto donde se esconden sus termas. Al igual que en los otros hammams del grupo, en cada estación del año añaden una experiencia nueva a sus rituales de baños, masajes y exfoliaciones.
BARCELONA
Difícil, tras culminar su circuito termal, decidirse por mimar la piel con una exfoliación total en cama de mármol gigante o por un masaje relajante con aceite energizante o calmante. Estos tratamientos, junto a otros de lo más hedonista, también para compartir en pareja, los encontrarás en el AIRE Ancient Baths Barcelona (beaire.com/es/aire-ancient-baths-barcelona), dentro de un antiguo edificio industrial del siglo XIX junto al mercado del Born. Otras experiencias en la Ciudad Condal tiene reservadas el spa-hammam Rituels d’Orient (rituelsdorient.com) o, a 30 kilómetros, en el AIRE Vallromanes (relax.beaire.com/es/aire-ancient-baths-vallromanes), una antigua masía del siglo XV ahora convertida en el eco-resort de cinco estrellas Mas Salagros.
MÁLAGA
En la plaza de los Mártires, muy cerca de uno de los vestigios de la muralla árabe del casco viejo, abría en 2013 el Hammam Al Ándalus Málaga (malaga.hammamalandalus.com), un espacio de 1300 m2 distribuido en tres plantas donde el 95% de su decoración –azulejos pintados a mano, celosías, capiteles…– fue encargado a la medida a artesanos locales.
Inspiradas en la Málaga nazarí del siglo XIV, sus cinco salas albergan termas a distintas temperaturas calentadas por geotermia. La central está coronada por una cúpula de madera labrada y 15 metros de altura.
CÓRDOBA
A tiro de piedra de la Mezquita-Catedral, el Hammam Al Ándalus Córdoba (cordoba.hammamalandalus.com) le pone la guinda a la inmersión en la capital del califato. Arcos de regusto omeya, una bóveda estrellada por la que se cuela la luz natural, velas que dejan en penumbra sus salas, el área de reposo donde culminar la experiencia con un té árabe… Su Viaje del Agua (un recorrido por libre por sus termas y su sala de vapor) se puede completar con una sesión de estiramientos, un masaje con aceites esenciales o una purificación con espuma.
ALMERÍA
El zoco árabe de la ciudad quedaba donde hoy está la plaza de la Constitución. Justo en ella abrió sus puertas en 2011 el AIRE Ancient Baths Almería (relax.beaire.com/es/aire-ancient-baths-almeria), dentro de un hotel de diseño con apenas 25 habitaciones. Además del circuito por sus salas de agua y vapor, sus masajes y rituales holísticos, el Baño de los Mil Chorros y el icónico Flotarium, cuenta en la azotea con una zona de baño al aire libre (¡climatizado, claro!) con vistas a la alcazaba y a las murallas del cerro de San Cristóbal.
PALMA
Fiel reflejo del pasado de la ciudad, en el casco histórico de Palma se conservan los restos de sus baños árabes del siglo XI, con su bonito patio interior, sus distintas salas, las chimeneas que se utilizaban para calentar el agua y climatizar las cámaras y el jardín donde tomarse un respiro. Estos solo se visitan.
Para disfrutar de un baño, muy cerca de Madina Mayurqa, el antiguo corazón árabe de la capital mallorquina, está el Hammam Al Ándalus Palma (palma.hammamalandalus.com).

















