harry-potter-el-torreon-magico-asin-zaragoza

Lugares tocados por la magia de Harry Potter (en España y Portugal)

Cualquier fan del mago más famoso puede montarse un viaje de película sin salir de la península, porque hay un montón de lugares inspirados en la famosa saga de J. K. Rowling: escuelas de magia, casas rurales que recuerdan a Hogwarts, escape rooms, tiendas oficiales… Incluso un bar donde sirven cerveza de mantequilla.

por ANDRÉS CAMPOS

EL TORREÓN MÁGICO (ZARAGOZA)

Wizards welcome (Magos bienvenidos), reza un letrero en la puerta de El Torreón Mágico (eltorreonmagico.com). Y el que la abre se presenta como Nelicus Arba, director de la escuela. Dentro hay tarros y retortas por doquier, estrellas pintadas en los techos, sentencias latinas en las paredes, un rincón de escobas voladoras… Hay para elegir habitaciones, capas y bufandas con los colores y los escudos de las cuatro casas de Hogwarts, y quien no viaje con su propia varita, puede hacérsela en un taller que aquí se imparte. En otro se enseña a preparar pociones.

VER GALERÍA

Pero Nelicus no es Nelicus, sino Fernando Lafuente, y El Torreón Mágico no es ninguna escuela, sino una hermosa casa rural de Asín, un pueblecito medieval de la comarca de las Cinco Villas, en el norte de Zaragoza, rodeado de trigales, de carrascas y de las alamedas del río Agonía, donde se sale por la mañana a pasear o pedalear y se vuelve a tiempo de comerse unas chuletas a la brasa en el bar de Adelina. Mucho mejor plan que las grageas con sabor a hígado y los tenebrosos paisajes de Hogwarts.

VER GALERÍA

VER GALERÍA

OPORTO «POTTÉRICO» (Portugal)

El lugar más pottérico de la península es, con diferencia, Oporto, donde J. K. Rowling vivió de joven como profesora de inglés. Y el más de esta ciudad lusa, la librería Lello (livrarialello.pt), un edificio neogótico con escaleras de fantasía que recuerda a Flourish & Blotts, donde los alumnos de Hogwarts compran libros en Harry Potter y la cámara secreta. Por este parecido (y por el bulo de que aquí se rodó alguna escena), hay siempre cola para entrar y eso que cobran 5 €. Luego te los descuentan si compras un libro. Otro lugar harryoportérico es el centenario Café Majestic, donde la escritora pasó mucho tiempo trabajando en el primer libro, Harry Potter y la piedra filosofal, que acaba de cerrar hace solo unos días sus puertas obligado por la pandemia y por la crisis y solo lo podremos ver por fuera. Y otro, los jardines del Palacio de Cristal, en los que los fans del mago gafotas ven algo del Bosque Prohibido. Y otro, la plaza Gomes Teixeira, antes conocida como de la Universidad, en cuya fuente escupen agua unos leones que los mismos fans asocian con el felino rampante del escudo de la casa Gryffindor. Y otro y otro y otro… Y cada día más, porque Harry Potter es un filón y todo lo que se toca con su varita se convierte en oro: sea una librería, una tienda de escobas (Escovaria Belomonte, en el 34 de la rúa homónima) o un apartamento: Oporto Guest Harry Potter Flat, en Santa Catarina, 711.

VER GALERÍA

Oporto gratis, qué hacer en la ciudad sin gastar un euro

VIADUCTO DE TOSA (GIRONA)

No nos extrañaría nada que, durante su larga estancia en Oporto, entre 1991 y 1993, J. K. Rowling se hubiera escapado alguna vez a la otra esquina de la península, concretamente al valle pirenaico de Núria (valldenuria.cat). ¿Son alucinaciones nuestras o el viaducto de Tosa, por el que sube arrastrándose el tren de cremallera de Núria, es clavadito al viaducto de Glenfinnan, por donde pasa humeando el Hogwarts Express de Harry Potter?

VER GALERÍA

CERVEZA DE MANTEQUILLA EN CHUECA, MADRID

Alucinaciones como la anterior deben de producirse varios cientos cada noche en el bar madrileño Twist & Shout (twistandshout.bar), el cual se define a sí mismo en Facebook como «tu friki bar en Chueca» (San Bartolomé, 22). Hay noches de Trivial, noches de videojuegos, descuentos para cinéfilos, música de los 80, gominolas, palomitas y, para los frikipotters en particular, fiestas temáticas y una docena de pociones y chupitos específicos, como el Avada Kedavra, que debe de tener el mismo efecto que la maldición asesina homónima, porque es una mezcla explosiva de absenta negra y absenta verde, o como la cerveza de mantequilla, que se sirve en harrita Potter y lleva licor de caramelo, Licor 43, nata y licor de crema catalana.

VER GALERÍA

Una vuelta (o dos) por Chueca, el barrio madrileño más trendy y con más ambiente

LA TUMBA DE DUMBLEDORE… ¡EN GALICIA!

Otra alucinación es navegar en una lancha de Quinta Sacra (quintasacra.es) por las aguas del embalse de Os Peares, donde el Miño se remansa antes de beberse al Sil, en el suroeste de Lugo, y, poco después de rebasar la curva inmensa del cabo do Mundo, ver a lo lejos una isla poblada por una preciosa pandilla de árboles. La isla de Maiorga, nos informó la «capitana» Luisa Rubines. «La Tumba Blanca», pensamos nosotros, por lo mucho que recuerda a la isla del Lago Negro donde está enterrado Dumbledore. Quizá esta isla del Miño no se parezca tantísimo a la de Hogwarts, pero se aproxima por la suma de agua lisa como un espejo más pequeña isla con bosquete encima más vino de la Ribeira Sacra. Además, está 1.600 kilómetros más cerca que la isla Eilean na Moine de Loch Eilt (Escocia), la que se usó en la película.

VER GALERÍA

CARRERÓ MALDÀ Y CALLEJÓN MADRIAGÓN (BARCELONA/MADRID)

Uno puede alucinar y soñar todo lo que quiera, pero para decorar bien la casa o acudir a una fiesta como Harry Potter manda están las tiendas oficiales. Hay una en Barcelona, Carreró Maldà (Carrer de la Portaferrissa, 22), y otra en Madrid, Callejón Madriagón (centro comercial X-Madrid, Alcorcón). Ambas tienen cientos de metros cuadrados de merchandising y artículos de colección para todo mago y bruja que se precie, y una decoración artesanal que transporta a los visitantes a este mágico mundo sin necesidad de usar polvos Flu. También hay una tienda on-line: reinodejuguetes.com/208-harry-potter

ESCUELA DE MAGIA ENCANTERIUM (VALENCIA)

Los Cavanilles y Villarrasa, señores de Benisanó, debían de ser unos peliculeros, porque, en la segunda mitad del siglo XV, construyeron a 27 kilómetros de Valencia un castillo formidable, que ya hubiese querido el Cid para sí. Un castillo, el de Benisanó, que aparte de para presumir, solo ha servido para tener prisionero al rey Francisco I de Francia unos pocos días de 1525 y para acoger varias ediciones de Encanterium, escuela de magia y hechicería.

VER GALERÍA

Durante un día, los aspirantes a mago, bruja o hechicero reciben clases de herbología, varitología, indumentaria mágica, pociones, hechizos, criaturas fantásticas y otras materias que no se suelen enseñar en los colegios, salvo en Hogwarts y aquí. Además del castillo de Benisanó, Encanterium ha usado los Jardines de Viveros de la capital valenciana en verano y ha impartido clases de magia on-line. Estas navidades habrá nuevos cursos de magia en el castillo, pero para saber las fechas exactas y todos los detalles habrá que estar atentos a lo que se vaya publicando en didacultural.com, exdukere-sl.trekksoft.com y la página de Facebook de Encanterium.

VER GALERÍA

ESCAPE ROOM ACADEMIA DE MAGIA (MADRID)

Cerca de la plaza de toros de Las Ventas, que es un lugar muy grande y muy castizo, hay otro minúsculo y exótico: un Hogwarts tan chiquitín, que cabe en una habitación. Es el escape room Academia de Magia, de Aventurico (aventurico.com), donde grupos de niños y familias tienen una hora para salvar el mundo mágico. La única posibilidad de restaurar el equilibrio entre el bien y el mal es usar el poder de la piedra filosofal. Pero primero hay que crearla… ¿Crear la piedra filosofal en una hora, cuando los alquimistas se tiraron toda la Edad Media intentándolo? Aventurico también organiza a domicilio la yincana Hogwarts.

PUDDING DE HARRY Y ALICIA (BARCELONA)

El Sombrero Seleccionador y el Sauce Boxeador nos reciben en la puerta del coffee-shop Pudding (Diagonal, 515). Dentro, cuelgan los estandartes de las cuatro casas, una jaula con la lechuza Hedwig y retratos a los que solo les falta moverse para que esto parezca Hogwarts, si no es eso lo que hacen en cuanto el último cliente sale del establecimiento. En sus tres plantas se puede comer (quiches, pasteles, bocadillos, ensaladas, menús y brunch), jugar al parchís o al ajedrez e ilustrarse leyendo viejos libros y revistas. Hay otro Pudding temático sobre Alicia en el País de las Maravillas, en Pau Claris, 90.

VER GALERÍA

Y más allá, descubre al joven mago en:

Once pistas para seguir la huella de Harry Potter en Reino Unido

Activa las alertas de ¡HOLA! y entérate de todo antes que nadie