Mucho glamour en la Costa Azul

No pierdas tiempo, escápate unos días a la Riviera Francesa, porque además de ver a las ‘celebrities’ paseando por la alfombra del Festival de Cine de Cannes, que se inaugura el próximo miércoles, podrás seguir la estela de una de las grandes estrellas de Hollywood, la bellísima Grace Kelly, que en este rincón del Mediterráneo acabó robando el corazón a un príncipe de los de verdad.

by hola.com

Rainiero de Mónaco quedó prendado de Grace Kelly cuando la vio en Atrapa a un ladrón, película de Alfred Hitchcock que protagonizó junto con Cary Grant. Pero no fue hasta al año siguiente, 1955, cuando se conocieron durante el Festival de Cannes, al que acudió para presentar el filme Angustia de vivir. Rainiero conquistó a la estrella entonces, pero el paisaje de la Costa Azul le había echado un cable. “¿A quién pertenecen todos estos fabulosos jardines?”, preguntó la actriz al guionista de Atrapa a un ladrón tras rodar una escena en la que se divisaba Mónaco. No podía imaginar que la respuesta era el nombre de su futuro marido.

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Las románticas vistas se obtienen desde la famosa carretera panorámica Grande Corniche que, a 500 metros sobre la costa, se extiende entre las montañas de Menton y Niza. Desde el mirador donde los protagonistas de la cinta tontean y comen de picnic, Mónaco se ilumina con los suaves tonos que inventa la luz aletargada del Mediterráneo en verano. El trayecto por la Grande Corniche pasa, además, por encantadores pueblecitos medievales como Èze o La Turbie, cerca de donde tuvo lugar el accidente mortal de la Princesa muchos años después.

Hacia el interior se esconden otros parajes bucólicos, como la villa donde vive recluido el personaje que interpreta Cary Grant, Robie El Gato, en Saint-Jeannet, al resguardo de los Alpes marítimos. El trayecto de aquí a los pueblos de Le Bar sur Loup y Tourrettes sur Loup, que recorre el apuesto actor perseguido por la policía, también resulta de lo más evocador.

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Animados a seguir los pasos de este ladrón que se declara inocente se llega hasta Mónaco, ya en el litoral. El restaurante donde acude el galante atracador en busca de la ayuda de sus viejos compañeros de La Resistencia ya no existe, pero en la ciudad del lujo y el hedonismo hay una sugerente oferta: Le Grill, en el exquisito hotel De Paris, del siglo XIX, o Le Vistamar, ubicado en el hotel Le Hermitage, en el que aún perdura el ambiente de los felices años 20. En Mónaco es imprescindible recorrer la ciudad amurallada, engalanada para la boda real entre el príncipe Alberto y Charlene Wittstock, que traerá todo el glamour de la época de Grace Kelly, y jugársela en el Casino de Montecarlo.

De Mónaco a Niza, sinónimo de sol y exclusividad, se puede llegar en barco, a unos 70 kilómetros. El club French Riviera Cruise organiza excursiones de un día, pero también se puede alquilar un yate privado y emular el recorrido que realiza Cary Grant en lancha. Una vez aquí, no hay que perderse el famoso mercado de flores que, por supuesto, aparece en la película.

Unos 40 kilómetros separan Niza de Cannes, destino fundamental para cualquier amante del séptimo arte, puesto que cada año se celebra aquí el famoso festival que reúne a las personalidades más destacadas del cine. Casi todos se alojan en el elegante hotel Carlton. El mismo donde se hospedaba, junto a su madre y sus fabulosas joyas, el personaje que interpretaba Grace Kelly en esta delicia de película que evoca el espíritu regio y hermoso de la princesa hollywoodiense.

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GUÍA PRÁCTICA

Cómo llegar
Air France o Iberia vuelan regularmente a Niza por unos 200 €. Desde aquí se puede alquilar un coche en el aeropuerto para recorrer la carretera panorámica Grande Corniche. Otra opción es llegar en helicóptero a Mónaco, un trayecto de solo 6 minutos desde Niza y que finaliza con un aterrizaje a orillas del mar. Más información en las compañías Heli Air Monaco o Monacair.

Dónde dormir y comer
Cerca de la villa del personaje protagonista, en Saint-Jeannet, hay un hotel de lujo, el Chateau Saint Jeannet. El Intercontinental Carlton, en Cannes, es imprescindible. En Niza, los hoteles más exclusivos son Negresco y Palais de Mediterranee. Y en Mónaco, el Montecarlo Beach, un exclusivo balneario con playa privada. Todos con una oferta gastronómica igual de exquisita.

Más información
Turismo de MónacoTurismo de Niza, Turismo de Cannes y Turismo de la Costa Azul.

No te pierdas
Un paseo por La Croisette, en Cannes; la abadía fortificada de Lerins, en la isla Honorat; la catedral ortodoxa de San Nicolás y el anfiteatro romano en Niza; los jardines y la villa Ephrussi de Rothschild en Cap Ferrat, que resume el espíritu exquisito de la Riviera, y el Museo Oceanográfico de Mónaco, frente al mar, que además de ser un extraordinario edificio de principios de siglo XX y atesorar una buena muestra de especies marinas, acogió el banquete de bodas del príncipe Alberto y Charlene Wittstock.

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