En globo sobre las dunas de Sossusvlei (Namibia)

¿Estás dispuesta a vivir una experiencia única? Los superlativos se quedan cortos cuando se sobrevuela en globo las fantasmagóricas montañas de arena del desierto más antiguo del planeta, el del Namib, en Namibia.

by hola.com

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Más de trescientos metros de altura, algo así como un rascacielos de 60 pisos, llegan a sumar algunas de las dunas del área de Sossussvlei, al sur de Namibia. En pleno desierto del Namib, el más viejo del mundo según los expertos, los cerca de 50.000 km2 del Parque Nacional de Namib-Naukluft despachan platos fuertes como el sendero de la Welwitschia, Sandwich Harbor, las montañas del Naukluft o el cañón del Kuiseb, aunque su aliciente más poderoso son estos monumentales campos de dunas rojas, naranjas o embrujadoramente oxidadas, según la luz del día, que van cobrando más y más altura en las proximidades de la desembocadura del río Tsauchab con la laguna seca.

Si ya sólo abrirse paso en todo terreno por semejante escenario es una experiencia que corta la respiración, admirarlo a vista de pájaro a bordo de un globo aerostático se convierte en un espectáculo para paladear con emoción y respeto. Los vuelos se hacen al amanecer desde el punto que el viento permita, con apenas un puñado de afortunados que, rodeados de un silencio sepulcral, podrán pasmarse durante cerca de una hora ante las vistas más increíbles sobre las crestas de su mar de dunas, para entregarse al aterrizar a un desayuno con champán al más puro estilo Memorias de África.

La fauna a la vista es escasa y la vegetación casi inexistente por estos escenarios lunares en los que avistar un orix junto a las dunas o a los flamencos y aves acuáticas que se arremolinan sobre las lagunas que se forman las raras veces que llueve lo bastante se convierten en la mejor recompensa para un fotógrafo. Aunque el verdadero lujo es simplemente estar allí, ante este exceso de la naturaleza indómito e indomable que, en su avance, es capaz de engullir bajo su manto de arena las pocas acacias que milagrosamente han logrado sobrevivir sobre sus llanuras requemadas.

Pero no sólo el absoluto privilegio de sobrevolar en globo este mar de arena o de culminar a pie al amanecer la cima de alguno de estos colosos, como la famosa duna 45, hacen de esta porción del Namib un destino único. Muy cerca sería un pecado perderse la espectacularidad del cañón de Sesriem, que abre una cicatriz en la tierra creada por millones de años de erosión por la que los más aventureros se adentran en trekkings de varios días.

También por estos parajes las insólitas formaciones rocosas de las montañas del Naukluft vienen a ser algo así como el paraíso en la Tierra para los geólogos, mientras que explorar los espectaculares 160 kilómetros del cañón del río Fish, la segunda garganta más grande de África, permite admirar plantas milagrosamente resistentes a la sequía y, con paciencia y mucha suerte, aguardar a que haga su aparición alguna cebra de montaña e incluso alguno de los leopardos que moran entre sus macizos rocosos y fabulosos terraplenes castigados por el sol.

GUÍA PRÁCTICA

Agencias especializadas
Tarannà, Atlántida Viatges y la mayorista Angalia (en cualquier agencia de viajes).

En globo sobre el desierto
Cuesta alrededor de 350 € por persona, pero lo vale. Las principales zonas desde las que parten los globos sobre Sossusvlei es la de Sesriem, a la entrada del parque nacional, el Kulala Lodge y The Namib Rand Nature Reserve, y en el precio también se incluyen los traslados entre el lodge y la zona de despegue. Se puede reservar a través de agencias de viajes, el lodge en el que se esté alojado o directamente con empresas como Ballon Safaris.

Dónde dormir
La Reserva de NamibRand atesora algunos algunos de los alojamientos más increíbles desde los que acercarse a Sossusvlei: desde los nueve chalets de madera a los pies de las dunas del Dunes Lodge hasta las lujosas tiendas del Dune Camp, el todavía más exclusivo Boulders Camp o las únicas dos suites del Private Camp. Todos ellos, a través de Wolwedans. Igualmente espectacular, el Sossusvlei Desert Reserve.

Gastronomía
La peculiaridad gastronómica de Namibia son los pescados y mariscos de la costa, y la posibilidad de probar carne de avestruz, antílope u otros animales salvajes criados para este fin en granjas. Durante los safaris suele tenerse pensión completa en los campamentos y lodges, con generalmente cocina europea y algún guiño local.

Más información
Turismo de Namibia

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