Enero y febrero son siempre los meses más fríos del año, con lo que encontrar fórmulas que nos hagan estar calentitos en casa sin gastar demasiado en la factura de la luz se convierte en el objetivo de muchos. Además, dormir con la calefacción encendida no es lo más recomendable y, en muchos casos, algo imposible. Ahora bien, tengo el truco perfecto para dormir a gusto sin preocuparse porque el termómetro baje en casa durante la noche.
Las sábanas de franela son las que más conocemos, pero hay un tejido que te da mucho más calor y que puede ser hasta más económico: la coralina. Y he encontrado las sábanas de coralina con mejores valoraciones en Amazon que, además, están en oferta. Una oportunidad para olvidarte del frío al cerrar los ojos.
Las mejores sábanas para no pasar frío en invierno
¿Qué calienta más, la coralina o la franela?
La coralina calienta más rápido que la franela, por lo que te ofrece una temperatura más confortable en menos tiempo. Por eso, podemos decir que la coralina calienta más que la franela, que es un tejido de algodón más transpirable, pero no tan extremo en cuanto a temperatura que la coralina, que es sintética.
¿Qué sábanas son las que más abrigan?
Teniendo en cuenta lo anterior, las sábanas que más abrigan son, en primer lugar, las de coralina, pero también las sábanas de franela. Ahora bien, entre ellas, están las sábanas térmicas de pirineo (polares) que, con su tacto mullido y alto gramaje, son las segundas que más abrigarían. Tanto estas como las primeras son sinstéticas, mientras que las de franela son de algodón cepillado, cálidas pero transpirables.
¿Qué sábana es mejor para invierno?
Las mejores sábanas para el invierno son, por tanto, las de coralina, franela y pirineo, por su gran calidez. Ten en cuenta que, cuanto mayor gramaje, más calor. Además, son opciones mullidas, suaves y muy agradables al tacto.
¿Cada cuánto cambiar las sábanas en invierno?
Por último, esto es algo que siempre hablamos en mi grupo de amigas y para lo que no hay una respuesta única y correcta. Ahora bien, según los expertos, lo ideal es cambiarlas una vez por semana.
En invierno, sin embargo, si no hay una sudoración excesiva, se puede estirar algo más en el tiempo, entre diez y quince días, pero nunca más. Esto es porque el cuerpo desprende células muertas y aceites, con lo que es importante lavarlas con frecuencia, para mantener la higiene y evitar la aparición de ácaros. En el caso de alergias o de convivir con mascotas, se requieren lavados más frecuentes.






