Lo primero que llama la atención de este aparato es su diseño, con un tamaño de 306,9 x 115 x 135,4 centímetros (más o menos lo mismo que una botella Stanley), un peso de 1,4 kg y un asa que hacen que sea comodísimo de llevar a todas partes. Además de que es muy bonito, tanto si eliges la versión más clásica en el color Cloud Ash como si prefieres el Blue Spark más moderno. Y podrás personalizarlo con pegatinas.
Esto, junto con su batería capaz de aguantar hasta 1,2 horas en modo vídeo y 4 horas reproduciendo música, lo convierte en la opción ideal para llevar a tus viajes y reuniones con amigos. Y, si la película que queréis ver es más larga, bastará con que lo conectes a la toma de corriente.
Pero vayamos a lo importante: su calidad de imagen y sonido. Con una resolución de 1080 píxeles y 250 lúmenes ISO, es perfecto para ver películas con una imagen nítida y colores vívidos. Además, cuenta con función inteligente de alineación de la pantalla y enfoque automático, lo que te garantiza una experiencia de cine incluso fuera de casa.
Otro detalle que te encantará es que incorpora un sistema Google TV con Netflix integrado y permite acceso a YouTube, Prime Video o Hulu, de forma que podrás acceder a tus plataformas sin necesidad de conectarlo al teléfono móvil.
Por otro lado, los altavoces JBL de 3 W (con batería integrada) se aseguran de que la experiencia sea redonda y te ahorran tener que llevar tus propios altavoces. De hecho, una de sus mayores ventajas es que puedes usarlo a modo de altavoz portátil para tus fiestas o reuniones con amigos, conectándolo a tu teléfono a través del Bluetooth.
Y por si todo eso fuera poco, también incluye una luz Led con 8 colores, que podrás usar para ambientar la música cuando lo estés usando a modo de altavoz, para relajarte en tus sesiones de meditación o yoga, usar a modo de lámpara de mesa e incluso para despertarte suavemente con una iluminación delicada.