ECG (electrocardiograma)

por hola.com

Última revisión: 2010-07-15 por Dra. Montserrat Vilaseca Corbera

¿Qué es un ECG?

El corazón es un músculo que late rítmicamente para bombear la sangre a todo el organismo. En el corazón existe un marcapasos natural (nodo sinoauricular) que genera de forma automática una serie de impulsos eléctricos. Estos impulsos se transmiten por una serie de vías específicas al resto del corazón (primero a las aurículas y luego a los ventrículos) y gracias a ellos las fibras musculares cardiacas se contraen. El ECG (electrocardiograma) es una prueba que nos permite medir esta actividad eléctrica del corazón.

El aparato que se utiliza es el electrocardiógrafo, que detecta los impulsos eléctricos del corazón y los registra en una tira de papel. Este registro se conoce como electrocardiograma y nos permite detectar las alteraciones del ritmo cardiaco (arritmias), así como las alteraciones de la conducción de los impulsos eléctricos a través del corazón (bloqueos) que pueden producirse por diversas enfermedades.

¿Para qué se utiliza un ECG en reposo?

La información obtenida en un electrocardiograma puede utilizarse para descubrir diferente tipos de enfermedad cardiaca. También puede ser de utilidad para averiguar de qué manera el paciente está respondiendo al tratamiento.

El trazado de un ECG puede ser normal, incluso en presencia de una enfermedad cardiaca significativa. Por tanto, puede estar indicado hacer un estudio completo cardiaco mediante la práctica de otras exploraciones.

Saber más

Vea nuestra sección 'Corazón y circulación' donde encontrará numerosos artículos relacionados.

De interés

Vea también nuestra sección 'Pruebas diagnósticas' y encontrará descripción de las más usuales.

¿En qué condiciones se realiza un ECG?

Depende de lo que vaya a medirse. En general, se registra un ECG mientras el paciente está en reposo, aunque cuando existe la posibilidad de que sus síntomas puedan deberse a una enfermedad coronaria, la prueba puede efectuarse mientras el paciente practica un esfuerzo en una bicicleta estática o en una cinta rodante.

Esta prueba se emplea también para evaluar el éxito del tratamiento con los medicamentos, o del conseguido por técnicas de desobstrucción de los vasos coronarios, como la intervención quirúrgica mediante injerto (by-pass). En ocasiones puede ser necesario complementar un ECG con otras pruebas adicionales, como la tomografía con perfusión de isótopos (imagen del corazón, obtenida por la emisión de la radiactividad de elementos químicos, que se inyectan al paciente en su sangre) o la coronariografía (examen de las arterias coronarias mediante rayos X).

¿Cómo se practica el registro del ECG?

Antes de la prueba, el paciente debería informar al médico si está siguiendo otros tratamientos, debido a la posibilidad de que éstos afecten la conducción eléctrica cardiaca. En ocasiones, se recomienda no consumir demasiados alimentos dentro de las ocho horas previas a la prueba.

Se colocan hasta 12 electrodos autoadhesivos en zonas seleccionadas de la piel de las muñecas, tobillos y tórax. En primer lugar, se limpia la piel. En el tórax, en caso de que exista vello, puede ser necesario afeitar la zona donde se va a colocar el electrodo. La prueba es completamente indolora, y una vez colocados los electrodos, se completa en menos de un minuto.

El médico revisará el registro en papel del ECG.

¿Es peligroso el ECG?

Cuando esta prueba se practica con el paciente en reposo, resulta completamente inocua.

Cuando se practica mientras el paciente realiza un ejercicio, existe la posibilidad de que se experimente dolor en el tórax, dolor que desaparecerá cuando se detenga el esfuerzo. Este tipo de exploración debe ser supervisada por un médico. La prueba de esfuerzo se detendrá en el momento apropiado, como por ejemplo cuando el paciente experimenta un dolor torácico importante, cuando se detectan cambios en el ECG, la presión arterial disminuye, o se incrementa más de lo debido, o simplemente, cuando el paciente alcanza la frecuencia cardiaca pertinente.

Dr. Carl J. Brandt, Director Médico Internacional y Cofundador de NetDoctor; Dr. Neal Uren, especialista en Cardiología; Dr. Patrick Davey, especialista en Cardiología; Dr. Reginal Odbert, médico general

Activa las alertas de ¡HOLA! y entérate de todo antes que nadie