El 2025 terminó con una polémica en la Casa Real sueca: la vinculación de la princesa Sofia con Jeffrey Epstein, el magnate estadounidense condenado por tráfico sexual y que convenientemente se suicidó en la cárcel llevándose con él los más turbios secretos que amenazan a las elites mundiales. La nuera de los reyes de Suecia mantuvo silencio mientras la institución trató de zanjar el tema con un comunicado que eclipsó por completo la última edición de los Premios Nobel en Estocolmo. Ahora, cuando se publican los próximos planes de los Bernadotte, Sofia de Suecia se desvanece por completo: ella no figura en la agenda del 2026.
A diferencia del resto de miembros de la familia real, la princesa Sofia no tiene planes oficiales publicados de momento. Así lo ha confirmado la propia Corte Real a los medios del país y concluyen que, en esta etapa de su vida, la princesa ha optado por priorizar su vida personal y familiar como madre de cuatro hijos, lo que no implica que pueda reaparecer o programar una aparición oficial en cualquier momento. Sin embargo, la idea general es que hay que hacerse a la idea de que la mujer de Carlos Felipe ha pasado a un segundo plano.
Si bien esto llega semanas después de que su nombre y sus imágenes figuraran en los archivos filtrados del Caso Epstein, lo cierto es que durante todo el año pasado su agenda fue muy limitada, primero porque estuvo de baja de maternidad, ya que su cuarta hija nació el 7 de febrero de 2025, y después porque comenzó a tomar un rumbo intermitente y algo desconcertante, sobre todo en comparación con lo que había hecho en sus tres maternidades anteriores. Lo más llamativo, sin duda alguna, fue la ausencia a los Premios Nobel, a los que nunca había faltado ni en momentos de avanzado estado de gestación.
Durante el 2025, la princesa acudió a 19 actos oficiales: a principio de año el parón fue total y luego se incorporó a razón de cuatro días al mes, así que la disminución fue evidente teniendo en cuenta que en el 2024 había cumplido con 50 actos oficiales. Una cifra que puede estar acorde al papel que ocupa dentro de la institución, ya que es consorte del cuarto en la línea sucesoria y madre de cuatro hijos que no están destinados a la vida oficial, tal y como dispuso el rey Carlos Gustavo de Suecia en su sonada reforma del 2019.
Lo que no ha cambiado, según Svensk Dam, son sus compromisos a nivel familiar, ya que la princesa Sofia ha estado presente en las tradicionales citas navideñas, como el concierto de piano que el príncipe Alexander dio en la casa parroquial Hedvig Eleonora y al que acudieron los príncipes en compañía del padre de Sofia, Erik Hellqvist.
Quizá este sea simplemente un paréntesis en su trayectoria pública, o tal vez el inicio de un cambio más profundo en su papel dentro de la monarquía sueca. No puede afirmarse que esta etapa más discreta sea consecuencia directa de las menciones a su nombre en los archivos de Epstein, pero lo cierto es que la polémica ha reabierto para Sofia una posición incómoda y que le vuelve a conectar con el pasado y con el escrutinio que marcó sus primeros años de relación con el príncipe Carlos Felipe. Por ahora, afronta el 2026 desde un lugar distinto: más reservado y más incierto.










