El juicio contra Marius Borg Høiby, el hijo que la princesa Mette-Marit de Noruega tuvo antes de casarse con el príncipe Haakon, comenzó el martes 3 de febrero en la sala 250 del Tribunal del Distrito de Oslo, la más grande de un edificio judicial de ocho plantas y que se reformó para albergar el proceso por la matanza de Utoya, el otro gran juicio de la historia reciente del país. El joven de 29 años -que se encuentra cumpliendo con cuatro semanas de prisión provisional tras ser detenido por cuarta vez- se ha declarado culpable de 24 de los 38 cargos de los que le acusó la fiscalía, pero negando los más graves, entre ellos los cuatro por violación. Dada la naturaleza de los hechos juzgados y su vinculación con la familia real, la expectación mediática es máxima y hay 56 medios de comunicación siguiendo el juicio desde dentro, sin embargo, ni una sola imagen se puede difundir del acusado, ya que se ha acogido a su derecho a no ser fotografiado. Continúa el juicio que pone en jaque a la monarquía noruega en el peor momento de su historia y mientras se destapan los vínculos de la princesa heredera con Jeffrey Esptein.
5 de febrero - Tercera jornada de juicio
En este tercer día, un juicio de siete semanas, se ha continuado con la presunta violación que tuvo lugar en el año 2018 en el sótano de Skaugum, la residencia real de los príncipes Haakon y Mette-Marit y mientras ellos estaban en la casa. Marius niega su responsabilidad peonar por esta y por las otras tres violaciones. Después de que la víctima explicara su versión en la jornada de ayer, asegurando que se enteró de que había sido violada cuando la policía de Oslo le mostró los vídeos, Marius Borg fue interrogado sobre los hechos que sucedieron esa noche y, ya en la jornada de este jueves, sobre el historial de búsqueda, la pornografía y los mensajes que intercambió con amigos en las horas posteriores a ese supuesto episodio.
Hay que recordar que la clave de este caso y sobre el que se sostiene buena parte de la acusación que presentó el fiscal general del Estado, Sturla Henriksboe, con la investigación que encabezó Andreas Kruszewski, abogado de la policía del Distrito de Oslo, está en en el móvil de Marius. El hijo de la princesa de Noruega aseguró que no habría entregado el teléfono móvil a la policía si consideraba que en él había material abusivo. El proceso legal tendrá que determinar cuáles fueron los hechos acontecidos. La prensa noruega aseguró que durante el transcurso de la investigación la policía comprobó como se intentaron borrar archivos en remoto hasta en dos ocasiones. Por otro lado, tanto VG como Dagbladet han publicado que esos archivos sobre los que la Fiscalía General del Estado ha montado la acusación se encontraron en "carpetas secretas" a través del uso de aplicaciones para encriptar.
Uno de los policías implicados en la investigación ha testificado para asegurar que encontraron indicios de que Marius intentó borrar d de forma remota el contenido de su teléfono. Algo que coincidiría con el contenido de un mensaje que envió un mes después de su primera detención, en agosto de 2024, a una mujer que no es parte del caso. "Borré todo mi teléfono antes de que me arrestaran", leyó el ex policía Stig Berg Larsen en el tribunal. "No hay nada de cierto en eso, que yo recuerde. Que hubo algo borrado. Fue algo que dije para que no temiera que un grupo de policías mirara sus fotos desnudas. No se borró nada entonces", cuenta Marius como explicación al mensaje que envió.
La última parte del día se dedicó a escuchar a dos mujeres presentes en la fiesta posterior y a dos ex guardias de la residencia real que estuvieron de servicio en Skaugum durante la noche y la mañana de ese día de diciembre de 2018. Todos describieron el ambiente como bueno y que nadie estaba extremadamente borracho. La mujer de Skaugum, que en la jornada de ayer aseguró que se había enterado de su violación a través de los vídeos y fotos que le mostró la policía, describió la última parte de la fiesta posterior como un "agujero negro" en su mente. "Al principio no lo creí. No podía creer que Marius me hubiera hecho algo así. Fue una verdadera traición y un shock. Veo que estoy completamente inconsciente. Ni siquiera parece que esté respirando. Nunca me había visto así". "¿Cree que la drogaron?", le pregunto entonces el fiscal Sturla Henriksboe. "Sí, lo creo, al cien por cien", afirma ella.
4 de febrero - "Me han acosado y atormentado"
En su primera oportunidad de hacer una declaración libre ante el juez, Marius Borg se presentó ante el juez de esta forma: "He vivido una vida con la que creo que muy pocos aquí pueden identificarse. Soy conocido por ser el hijo de mi madre. Nada más. He tenido una necesidad extrema de validación". Mientras le acompañaban unos abogados defensores que son la élite de Noruega, Petar Sekulic y Ellen Holager Andenæs. También aprovechó para acusar a la prensa de "torcer las cosas" y mostrar su disconformidad con la expectación que ha adquirido este proceso. "Me resulta increíblemente difícil hablar delante de tanta gente", dijo el hijo de la princesa Mette-Marit en torno a las 12:49 mientras su voz se ha quebrado. "La prensa me sigue desde que tengo tres años. Me han acosado y atormentado. El hecho de que tengan que sentarse en esta sala me parece absolutamente terrible", afirma.
Hábilmente, en el mismo día que se multiplican las evidencias de que la relación entre Mette-Marit de Noruega y Jeffrey Epstein era más estrecha, cómplice y regular de lo que la mujer de Haakon contó, él aprovechó para aclarar uno de los episodios más polémicos de la investigación policial, hay que recordar que la prensa noruega publicó que se habían intentado destruir archivos y la mayoría de este caso está precisamente montado sobre la cantidad de vídeos y fotografías que la policía encontró el móvil de Marius cuando investigaban el primer episodio de violencia en las relaciones cercanas que sucedió en agosto de 2024 y que precipitó todo el caso: "Mucha gente ha especulado sobre si mamá sacó la tarjeta SIM. Eso definitivamente no ha sucedido. Mamá pagaba 'los platos rotos' de alguna manera".
3 de febrero - Arranca juicio con 38 cargos: cuatro de ellos por violación, una de ellas en la residencia real
Tras un año de investigación policial que incluyó, según explicó el fiscal del Estado, cientos de miles de archivos multimedia y decenas de miles de mensajes, Marius Borg Høiby, hijo de la princesa Mette-Marit y sobre el que pesa una orden de prisión provisional de cuatro semanas se ha sentado en el banquillo acusado de 38 cargos, seis de ellos de índole sexual. El proceso ha comenzado con la declaración de apertura y desde las 9:43 hasta las 9:55, el hijastro del futuro rey -puesto en pie- ha ido respondiendo uno a uno a todos los cargos: admite el cargo de transporte de droga, las infracciones a la ley de tráfico, uno de los seis cargos por tomar fotografías sexualmente explícitas sin consentimiento ni conocimiento. Por otro lado, reconoce "parcialmente" lesiones corporales graves contra la que era su novia en agosto de 2024, pero niega abusos en las relaciones cercanas, igual que las cuatro violaciones y el acoso a la policía. En total se ha declarado culpable de 24 de los 38 cargos de los que le acusó la fiscalía, pero negando los más graves, entre ellos los cuatro por violación.
Como confirmó el propio Haakon de Noruega la semana pasada, ni él ni la madre del joven de 29 años acudirán al tribunal, le asisten Petar Sekulic y Ellen Holager Andenæs. Sekulic es un penalista de estilo directo, combativo y mediático, conocido por asumir casos complejos, de alto perfil y con delitos graves, mientras que Holager Andenæs es una de las abogadas más prestigiosas del país, ha tenido altos cargos de investigación en la policía, ha sido jueza, fiscal del Estado y tiene una larga experiencia en delitos sexuales, con lo que se ha ganado fama de ser una persona con una gran sensibilidad y discreción en este tipo de casos.
Otro de lo "personajes" clave en este proceso es Sturla Henriksbø, el fiscal del Estado que lleva el caso y que durante siete semanas estará en boca de todos. Es el responsable directo de dirigir la estrategia de la fiscalía, llevar la acusación penal ante el tribunal y solicitar la pena que, a juicio del Estado noruego, le corresponde por la gravedad de los hechos. Convertido en el centro de la noticia desde que el pasado agosto se anunciaron los cargos contra el hijastro del futuro rey, ha tenido que participar en ruedas de prensa y ha concedido algunas entrevistas con declaraciones muy medidas y siempre pidiendo precaución con el proceso: "Para la Fiscalía, la igualdad ante la ley es importante. El hecho de que Marius Borg Høiby forme parte de la familia real no debería, por supuesto, significar que reciba un trato más indulgente o estricto que otros. Su parentesco será, por supuesto, importante para el interés mediático, pero no debería influir en la cuestión de la acusación y el posible castigo".











