La princesa Ingrid de Noruega, la hija mayor de los príncipes Haakon y Mette- Marit de 22 años, se atreve con todo y sigue con su histórico viaje oficial por las gélidas y nevadas tierras del norte noruego. La nieta de los reyes Harald y Sonia continua con esta visita tan significativa donde ha visto auroras boreales y se está empapando de la cultura sami.
Paseos por la inmensidad del paisaje blanco en moto de nieve y visita a una escuela que cuenta con su propia ruta escolar formada por trineos tirados por perros, la única línea de transporte de estas características en todo el país, son algunas de sus actividades en esta nueva jornada oficial. La princesa Ingrid, al más puro estilo Frozen, se atrevió a llevar a uno de los alumnos en este medio de transporte tradicional, demostrando que es una futura Reina todoterreno, a pesar de que en breve regrese a la cálida y soleada Australia para seguir con sus estudios universitarios.
En plena frontera con Rusia, la princesa tuvo oportunidad de tener un encuentro con estudiantes, se reunió con la Policía y una patrulla fronteriza de las Fuerzas Armadas, que le informaron de sus tareas. En este recorrido, la Princesa también estuvo en el Parlamento Sami, un órgano electo independiente donde dio un discurso con el que defendió a los pueblos indígenas. "Actualmente, estudio en Sídney, Australia, y de hecho estoy en casa de vacaciones. Ahora mismo hace 25 grados allí, así que la diferencia de temperatura es bastante grande. Pero aunque hay muchas diferencias entre Australia y Noruega, también tenemos muchas similitudes. Entre otras cosas, ambos países tienen poblaciones indígenas. Los pueblos indígenas de todo el mundo tienen mucho en común. Y, lamentablemente, a lo largo de la historia, han sufrido mucho".
Este viaje se produce tan solo unos días antes de que el hermano de Ingrid, Marius Borg, el hijo que tuvo la princesa Mette-Marit antes de casarse con el heredero a la Corona, se siente en banquillo de los acusados para ser juzgado por más de una treintena de delitos, entre ellos cuatro violaciones. Durante esta visita, la prensa preguntó a la Princesa sobre el llamado juicio del siglo a lo que ella contestó que "creo que ese caso debería ser tramitado por el sistema judicial y no me parece natural comentarlo en absoluto", respondió.











