Están siendo días ajetreados y de lo más complicados para la monarquía noruega. A una semana de que comience el mediático juicio a Marius Borg Høiby, un proceso legal que durará siete semanas y en el que se enfrenta a más de una treintena de delitos -cuatro de ellos por violación-, su hermana, la princesa Ingrid Alexandra, se ha pronunciado por primera vez sobre esta delicada situación. "Creo que ese caso debería ser tramitado por el sistema judicial y no me parece natural comentarlo en absoluto", ha respondido tras ser preguntada por los medios locales acreditados para cubrir su visita de este lunes a la localidad de Finnmark. Se trata de su primer viaje oficial en solitario, habiéndose desplazado hasta allí para visitar el Parlamento Sámi, el órgano representativo máximo de los indígenas Sámi en Noruega.
"Creo que ha sido muy agradable estar sola en el trabajo", ha añadido a la prensa, afirmando que, pese a estar cursando sus estudios en Australia, "lo disfruto mucho, vengo de visita, así que estoy bien". Mañana, la princesa Ingrid conducirá un trineo tirado por perros hacia la frontera con Rusia. "Aunque existen muchas diferencias entre Australia y Noruega, también tenemos muchas similitudes. Entre otras cosas, ambos países tienen poblaciones indígenas. Los pueblos indígenas de todo el mundo tienen mucho en común. Y, lamentablemente, a lo largo de la historia, han sufrido mucho", ha admitido la princesa. Con esta visita, Ingrid sigue los pasos de sus abuelos al realizar su primer gran viaje a Finnmark, el mismo destino que el entonces príncipe heredero Harald y la princesa heredera Sonja efectuaron en el año 1969.
Sus declaraciones coinciden con la reaparición de su madre, la princesa Mette-Marit, después de las preocupantes noticias acerca de su salud. Fue a finales de diciembre cuando supimos que la heredera al trono tenía que enfrentarse a un trasplante de pulmón después de que su enfermedad respiratoria empeorase considerablemente. A la mujer del príncipe Haakon, de 52 años, "se le diagnosticó fibrosis pulmonar en 2018, una enfermedad que causa cicatrices en los pulmones, lo que conlleva una reducción de la absorción de oxígeno. Este otoño se le han realizado varias pruebas que muestran una clara evolución negativa en la salud de la princesa heredera. Por lo tanto, los médicos del Rikshospitalet han iniciado los preparativos para evaluar su posibilidad de un trasplante de pulmón", rezó el alarmante comunicado compartido por la Casa Real. Tras la noticia, ha sido este lunes, y a escasos días de que su primogénito -fruto de una relación previa- se enfrente al juicio en Oslo, cuando Mette-Marit ha retomado su agenda.
Lo ha hecho junto al príncipe Haakon para un evento de carácter social y conmemorativo en el Ayuntamiento de Oslo. Este lunes se cumplían 25 años del asesinato de Benjamin Hermansen, un joven noruego de 15 años que fue víctima de la violencia racista, asesinado en el año 2001 cerca de su casa. Como ellos mismos han compartido en sus redes sociales, su aparición se ha producido junto con 800 alumnos de secundaria, en un acto contra el racismo y en memoria del joven. Sonriente y conmovida, Mette-Marit ha retomado sus compromisos por sorpresa, aunque sus médicos ya habían alertado de que iban a adaptar su agenda a sus necesidades médicas, pues la princesa "necesita cada vez más descanso y recuperación, pero al mismo tiempo tiene un fuerte deseo de seguir trabajando. La agenda se adaptará para que su estado de salud y sus labores oficiales se puedan compaginar de la mejor manera posible".
¿Qué hará la familia real noruega durante el juicio?
"Intentamos hacer lo mismo de siempre", declaró el rey Harald V en la televisión noruega el mes pasado. La agenda de la familia real está muy apretada. Aunque el día de la apertura del juicio no hay ningún evento programado, al día siguiente se reanudan las actividades con la recepción de la gobernadora general de Canadá, Mary Simon, en el palacio de Oslo. El príncipe Haakon estará presente junto al rey Harald y la reina Sonja. A primera hora de la tarde, el monarca acudirá al Campus Radiumhospitalet de Oslo para la inauguración de un centro de lucha contra el cáncer. También hay previstas varias audiencias los días 5 y 6 de febrero, entre ellas una con el primer ministro.
El 7 de febrero, el Rey y la Reina volarán a Milán con motivo de los Juegos Olímpicos de Invierno, donde animarán a los atletas nacionales que allí compiten. Harald y Sonja asistirán a las pruebas femeninas de 3000 m y 1000 m de patinaje de velocidad, así como a la prueba masculina de 5000 m, siempre en la misma disciplina. El príncipe heredero Haakon tomará el relevo y viajará a Italia el 14 de febrero para asistir a una prueba femenina de esquí de fondo, una prueba masculina de salto de esquí, las clasificaciones masculinas de freeski big air -una disciplina de estilo libre que se practica con esquís o snowboard- y una prueba masculina de eslalon alpino. Su esposa, la princesa Mette-Marit, no tiene por el momento ningún compromiso inscrito en la agenda. Por su parte, la princesa Ingrid Alexandra regresará a Australia, donde efectúa sus estudios universitarios.
Ningún miembro de la familia real deberá testificar durante el juicio del hijo mayor de la princesa heredera. Sin embargo, la Corona noruega ha querido expresar su "solidaridad con las personas afectadas": "Les mostramos nuestro apoyo y esperamos que se encuentren bien y se recuperen rápidamente tras esta dura prueba", declaró Harald V en el programa de la NRK, respaldado por su esposa, quien añadió: "Es importante pensar en todos en este contexto".












