Se avecinan tiempos muy incómodos para la Casa Real de Noruega. El juicio contra Marius Borg comenzará el próximo 3 de febrero en el Tribunal del Distrito de Oslo y durante aproximadamente siete semanas concentrará la atención nacional e internacional, con 56 medios de comunicación acreditados. En este tiempo, que el foco estará puesto en el proceso legal contra el hijo de la princesa Mette-Marit de Noruega y no en las actividades de la jefatura del Estado, es previsible que salga a la luz información nueva sobre lo que era la vida de Marius como parte de la realeza. Ante este escenario, el más delicado para una dinastía aún joven, la Casa Real se prepara para blindar su imagen pública. Y es aquí donde la princesa Ingrid Alexandra -que cumple 22 años este 21 de enero- adquiere un papel decisivo: su agenda oficial se convierte en el principal salvavidas institucional mientras el país se adentra en el juicio más mediático de su historia reciente.
Mantener el equilibrio institucional y la atención de la agenda oficial está siendo un reto en los últimos meses. Sin ir más lejos, horas antes de que la princesa Ingrid celebrara su cumpleaños, la prensa noruega tenía la confirmación de la fiscalía de que Marius Borg había admitido transportar kilos de marihuana en un viaje que tuvo lugar en el año 2020. Ahora, guardando el silencio que ha marcado la postura de la realeza y el respeto por las decisiones que tome uno de los tres poderes del Estado, vuelve a ser la princesa Ingrid -la que goza de una mayor popularidad y respaldo junto a los propios reyes Harald y Sonia- la que se lance con un primer gran viaje en solitario que los medios del país califican de "histórico".
El domingo 25 de enero, la primera hija que tuvieron los príncipes Haakon y Mette-Marit después de su matrimonio, segunda en la línea de sucesión al trono de noruega y la primera mujer que ocupará el trono por derecho propio, algo que se le negó a su tía, la princesa Marta Luisa, emprenderá un viaje de tres días que será una réplica del que sus abuelos hicieron hace 57 años y que fue el primer viaje oficial de la pareja después de su boda, por lo que tuvo una repercusión enorme y sigue estando muy presente a día de hoy con una fuerte carga emocional.
La princesa Ingrid viajará a Finnmark, la zona más al norte de la Europa continental y que hace frontera con Finladia y con Rusia. Aterrizará el domingo 25 de enero en el municipio de Karasjok. Allí será recibida por una familia de pastores de renos (con los que pasará esa primera noche en la meseta) que la han invitado a unirse a ellos en el pastoreo invernal, para conocer la cultura sami -un pueblo indígena del norte de Escandinavia con una profunda conexión con la naturaleza- y cómo es la vida de un pastor de renos sami hoy en día.
El lunes 26 de enero, la princesa Ingrid visitará la escuela de Karasjok, donde realizará un recorrido y charlará con los estudiantes, y se reunirá con estudiantes de la escuela y niños de preescolar. Posteriormente, la Princesa se dirigirá al Parlamento Sami para conocer mejor el trabajo que se realiza allí.
El martes 27 de enero, la hija de Haakon y Mette-Marit visitará la escuela Kirkenes. Después de la visita, se reunirá con estudiantes de la escuela secundaria superior de Tana para conducir un trineo tirado por perros. La escuela secundaria superior de Tana es la única escuela del país que ofrece trineos tirados por perros. El martes por la tarde, Ingrid se reunirá con un grupo representativo de, entre otros, la comunidad empresarial y las organizaciones de voluntariado que trabajan y residen en Sør-Varanger.
Aunque no se ha confirmado de forma oficial, teniendo en cuenta el calendario escolar de la Universidad de Sídney, en la que la princesa cursa una licenciatura en ciencias sociales, con especialización en economía política y relaciones internacionales, se espera que regrese a Australia para retomar su primer año universitario. Será entonces cuando comience el juicio contra su hermano mayor, acusado de más de una treintena de cargos que podrían costarle hasta 16 de prisión, según cálculos de la prensa noruega.
Este viaje simbólico y emocional, a ser el mismo que hicieron sus abuelos en 1969 y seis meses después de su boda, será el cierre de a una temporada de Ingrid en Oslo que comenzó en diciembre con una sucesión de actos en solitario que encadenaron con las citas familiares navideñas y también con su debut en la entrega del Premio Nobel de la Paz, el único que se entrega en Noruega y que en esta edición ha tenido más polémica que nunca.
La agenda de resto de miembros de la realeza también toma algo de distancia con lo que suceda en Oslo con el arranque del juicio contra Marius Borg, ya que la princesa Mette-Marit no tiene actos programados después de su visita a la Biblioteca de Fredrikstad con motivo de su centenario el 28 de enero. Mientras, los reyes Harald y Sonia junto al príncipe Haakon cumplirán únicamente con audiencias fijas dentro del Palacio Real, para poner rumbo a Italia el 7 de febrero con motivo de los Juegos Olímpicos de Invierno.














