Todas las miradas están puestas en Noruega por el caso Marius, del que este mes se han conocido dos detalles clave: la Fiscalía ha imputado a Marius Borg Høiby por un total de 32 delitos y ya se sabe la fecha exacta en la que se sentará en el banquillo para dar su versión de los hechos. Este escándalo que estalló hace exactamente un año ha salpicado directamente a la Familia Real, sumergiéndola en una de las crisis de imagen más graves de su historia. Aunque sus miembros se mantienen al margen y dejan que la justicia haga su trabajo sin intervenir, es inevitable analizar los pasos de la princesa Mette-Marit, cuya agenda ha cambiado tras los últimos acontecimientos.
Mette-Marit de Noruega ha cancelado el viaje a Nueva York que tenía previsto para después del verano. Se esperaba que acompañara al príncipe Haakon a la Gran Manzana para celebrar el bicentenario de la emigración noruega a América, recorrido que incluye los estados de Iowa, Minnesota y Nueva York. Sin embargo, desde la Casa Real han adelantado mediante un comunicado que finalmente no formará parte de este acto internacional: "Actualmente se le ha aconsejado a la Princesa Heredera no viajar a Estados Unidos debido a su enfermedad pulmonar crónica".
Fue diagnosticada en 2018 y desde entonces ha organizado su agenda en función a este problema de salud que ha avanzado. De hecho, en marzo avanzaron que los cambios en la agenda de la esposa del heredero al trono serían cada vez más frecuentes: "Tiene síntomas y dolencias diarias que afectan su capacidad para desempeñar sus funciones. La Princesa Heredera necesita más descanso y su rutina diaria está cambiando más rápidamente que antes. Esto significa que los cambios en su programa oficial pueden ocurrir con mayor frecuencia y en menor tiempo de lo que estamos acostumbrados. La Princesa Heredera tiene un fuerte deseo de seguir trabajando, y por ello organizaremos su programa oficial en el futuro de la mejor manera posible para que su salud y su trabajo puedan combinarse".
La información que se ha proporcionado sobre los próximos actos públicos de la Familia Real nos adelanta que la princesa Mette-Marit estará las próximas semanas lejos del foco mediático. Al menos hasta mediados de septiembre no está previsto que acuda a ningún compromiso institucional. La última vez que la vimos fue el martes 26 de agosto, junto a su marido y los Reyes, para celebrar el centenario del Palacio de Gamlehaugen como residencia oficial del monarca cuando está en Bergen. Se trata de una ciudad ubicad al suroeste del país y popular por estar rodeada del fiordo de Sogn, el más largo y profundo de todo Noruega.
En el citado acto ya se conocía la imputación de su hijo Marius, que se enfrenta a una pena de hasta diez años de prisión, pero aún no había trascendido la fecha del juicio. Ya se ha conocido este dato: se llevará a cabo entre el 3 de febrero y el 13 de marzo en el Tribunal de Oslo. Se extenderá durante mes y medio, pero serán 24 sesiones porque cada semana habrá un día sin actividad. "Se ha reservado el tiempo necesario según nuestra opinión y tras consultarlo con los abogados defensores. También se nos concederá tiempo para presentar nuestros propios testigos y pruebas si el fiscal no ha reunido todo lo necesario para esclarecer el caso", ha confirmado en Nettavisen Ellen Holager Andenæs, que forma parte del equipo de letrados del acusado.