Está siendo una semana intensa y muy emocionante para los Grimaldi. El sábado, el príncipe Alberto viajó a Arabia Saudí para apoyar al equipo nacional en el arranque de la E1 Series; el domingo brindaron en privado por el 48 cumpleaños de la princesa Charlene, y ahora su semana comienza con otra celebración: han arrancado los actos enmarcados en Santa Devota, que es la patrona del Principado. Se trata del primer gran acontecimiento de 2026 en Mónaco, una tradición llena de historia y simbolismo en la que los grandes protagonistas han sido los príncipes Jacques y Gabriella, a los que vemos por primera vez en este año.
Los mellizos tienen una gran presencia institucional en el Principado y así lo refleja el hecho de que en el primer mes del año hayan tenido ya un compromiso. En su primera aparición pública tras las navidades, ha sorprendido el cambio que han dado. Con once años recién cumplidos, van dejando poco a poco atrás la infancia para sumergirse en la adolescencia, una etapa que parece especialmente cercana para Gabriella de Mónaco. No ha pasado desapercibido el cambio de la Princesa, con la melena larga y un look negro muy sobrio que demuestra que comparte gusto con su madre. También el corte de pelo de Jacques, el heredero al trono, demuestra su evolución.
Las celebraciones han comenzado por la mañana con una misa en monegasco en la iglesia de Santa Devota, situada en el distrito de La Condamine y construida hace ahora 155 años. Es un lugar lleno de recuerdos para Charlene de Mónaco, puesto que depositó en el altar su ramo nupcial tras casarse con el príncipe Alberto el 2 de julio de 2011. También lo hizo Grace Kelly instantes después de dar el "sí, quiero" al príncipe Rainiero en 1956, una boda de cuento de hadas que unió a la realeza con Hollywood.
Al atardecer se ha celebrado otra misa de vísperas en la misma iglesia, dando paso al acto central: la procesión por el puerto. Al finalizar, Alberto y Charlene de Mónaco, junto a sus hijos, han prendido fuego a una barca simbólica en memoria de la patrona del Principado. Jacques y Gabriella llevan varios años participando, pero ahora muestran una mayor autonomía y compromiso, lo que se traduce como un importante paso al frente. Cada vez son más conscientes de su importante papel y viven con mayor intensidad las tradiciones de su país, de las que se sienten profundamente orgullosos.
Santa Devota fue martirizada alrededor del año 304 en Córcega, concretamente en Lucciana (ciudad hermanada con Mónaco desde 2008). Se ordenó que se quemara su cuerpo, pero un grupo de cristianos consiguieron huir con él para darle sepultura. Durante el viaje, la barca sufrió una tormenta durante la cual una paloma salió del cuerpo de la santa, guiando la embarcación hasta un lugar seguro, conocido como el valle de Les Gaumates, en Mónaco, donde está la actual iglesia dedicada a esta santa.
Como novedad de este año, la jornada ha finalizado con un espectáculo de drones en el Quai Albert Ier, muelle y paseo marítimo situado en el Puerto Hércules de Mónaco. Sobre el cielo se han proyectado imágenes como el barco en el que fue trasladada Santa Devota y frases como "Viva Devota". Una exhibción que ha fascinado a la Familia Principesca y también a todos los presentes ,entre los que había autoridades como el alcalde Georges Marsan y miembros del Consejo Municipal.
El martes 27 de enero las celebraciones continúan. Por la mañana habrá en la catedral de Mónaco una misa oficiada por el cardenal Pierbattista Pizzaballa, patriarca latino de Jerusalén, seguida de la procesión de las reliquias. Por la tarde, con el mismo telón de fondo, se celebrará un concierto del Coro de Sartène, acompañado por el Coro de la Capilla Papal de Asís y la Academia Rainier III.