Carlota Casiraghi no deja de sorprender. La hija de Carolina de Mónaco comienza el 2026 con una de sus aventuras más ambiciosas hasta la fecha: la publicación de su primer libro en solitario. Si bien ya conocíamos algunos detalles, como el título —La fêlure, traducido al castellano, La grieta (o fisura)— o la fecha de publicación —este mes de enero—, desde la agencia de comunicación Alina Gurdiel y Asociados han compartido unas instantáneas inéditas que revelan detalles hasta ahora desconocidos de este especial proyecto para la Princesa.
"¡La alegría de Carlota Casiraghi al descubrir finalmente su libro!!", escribían en sus redes sociales junto a unas fotografías de Carlota sonriendo a cámara. Visiblemente emocionada, la Princesa ha posado junto a numerosos ejemplares, los cuales estaba firmando, de La fêlure, que estará disponible "pronto en librerías": el 29 de enero. Junto a la editorial Julliard, la hija de Carolina de Mónaco y Stefano Casiraghi se embarca en este nuevo reto con el que está muy ilusionada.
Otro detalle que se ha desvelado con la publicación, el cual nos deja entrever la delicadeza con la que Carlota ha trabajado en este proyecto, es la portada. Tal y como afirmaban en redes sociales, la artista detrás de esta es Eloise Van der Heyden, ilustradora y alfarera, que ha sabido captar a la perfección la esencia de la Princesa. Para el diseño, se han decantado por una elegante disposición de ramas y detalles vinculados con la naturaleza, con el verde y el naranja como protagonistas.
Una elección llamativa que muchos han considerado un homenaje a su abuela, la recordada Grace Kelly. La icónica actriz, como su nieta, escribió también un libro —My Book of Flowers, en castellano, Mi libro de las flores—, donde su amor por la naturaleza —en especial, las flores— y su pasión por el cuidado de los jardines del principado de Mónaco inundaba las páginas. Un guiño que, intencional o no, honra la memoria de la que fuera una de las mujeres más influyentes en la sociedad —y de quien Carlota ha heredado su inherente gracia—.
Las grietas de otros escritores
No han trascendido apenas detalles del contenido de La fêlure, salvo que no se trata de "un tratado", "una narración" o "una confesión". "Debe verse como un viaje, una serie de variaciones sobre un mismo tema", adelantaban de la editorial, subrayando que, en sus páginas, encontraremos "el motivo recurrente de una idea fija: si algo en nosotros está roto, mucho mejor".
Junto a la hípica y la moda, la literatura es una de las mayores pasiones de Carlota. Su respeto a las letras es algo notorio a lo largo de la obra, la cual se plantea como una investigación —increíblemente sensible— centrada en "la noción de grietas" (de ahí el nombre elegido), estando "nutrida por los textos y destinos de escritores, poetas y aventureros", entre los que se encuentran F. Scott Fitzgerald —fuente de gran inspiración para la Princesa—, Anna Akhmatova, Bernard Moitessier, Ingeborg Bachmann o Colette y Marguerite Duras, entre otros. En La fêlure "examina este punto de fuga interior que nos amenaza y, quizás a la vez, nos ofrece una gran oportunidad: captar un poco de lo que fluye a través de nosotros mientras vivimos".
A menos de un mes para su publicación, la cofundadora de los Encuentros Filosóficos de Mónaco ha podido conocer el resultado final de un exhausto —a la par que emocionante— trabajo. "La filosofía y la literatura se unen en esta atención a las palabras, sin intentar atenuar esta ambivalencia, sino explorándola más a fondo; eso es lo que me interesa", aseguraban desde el sello literario francés.
Su gran pasión
Carlota siempre ha sido una enamorada de la literatura, siendo una gran defensora de las letras y el impacto de estas desde una temprana edad. Estudió la carrera de Filosofía en la Universidad de la Sorbona de París y realizó estudios de posgrados centrados en las humanidades, como un máster en el Instituto Católico de París y un doctorado en el Instituto de Estudios Políticos de París (Sciences Po).
A principios de 2018, Carlota publicaba Archipiélago de pasiones junto a Robert Maggiori —escritor italiano y antiguo profesor suyo—, una obra que le dedicó íntegramente a su padre. "Escribir es una manera de invocar a los ausentes", comentó la Princesa. En el libro, que se comporta como un pequeño tratado filosófico, se describen los estados emocionales como un conjunto de islotes solitarios unidos por el deseo.
Archipiélago de pasiones nació de las conversaciones que maestro y alumna habían mantenido durante varios años. "Parecía que todos nuestros estados de ánimo eran un conjunto de islas interdependientes que estaban conectadas por el poder magnético del deseo, que teje cadenas invisibles. Ese es el archipiélago que se comprometieron a dibujar", explicaron en ese entonces.











