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La visita secreta de la princesa Ekaterina de Hannover a España

La mujer de Enrst August de Hannover acudió a una boda en la finca Trasierra, en Cazalla de la Sierra

por Martín Bianchi

La de Pilar Rubio y Sergio Ramos no fue la única gran boda sevillana de este fin de semana. En Cazalla de la Sierra, a unos cien kilómetros de la finca donde se casaron la presentadora y el futbolista, también se dio el 'sí, quiero' otra pareja “real”. Se trata de la que forman la diseñadora británica Eleanor Balflour y Alexis Theodoracopulos, miembro de una de las legendarias dinastías de navieros griegos, quienes se casaron en Trasierra, el fabuloso cortijo de la familia Scott. Eleanor ha trabajado para Oscar de la Renta y es una de las nuevas diseñadoras de cabecera de it girls como Lauren Santo Domingo y Lady Amelia Windsor, mientras que Alexis está emparentado con Panagiotis "Taki" Theodoracopulos, uno de los cronistas de sociedad más famosos del mundo. Así que, naturalmente, su boda sevillana reunió a algunos de los nombres más destacados de la jet set internacional, incluida la princesa Ekaterina de Hannover.

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La boda de los Theodoracopulos ha sido el marco de la reaparición social de Ekaterina tras dar a luz a su segundo hijo con el príncipe Ernst August Jr., el pequeño Augusto, que nació en el mes de marzo y fue bautizado en mayo en el Castillo de Marienburg, la histórica residencia de la Casa de Welf en Alemania. La nuera de Ernesto de Hannover deslumbró con un look muy veraniego… y español: un vestido de flores y unas cuñas de esparto.

Ekaterina posó muy sonriente junto a la periodista argentina Nieves Zuberbühler, exmujer del heredero colombiano Alejandro Santo Domingo, más conocido por ser el hermano DJ de Tatiana Casiraghi. Al igual que la princesa de Hannover, Nieves optó por un estilismo con guiños a España, llevando un vestido de volantes tipo flamenco de la diseñadora Johanna Ortiz.

Trasierra, escenario de la boda, es uno de los destinos preferidos de la jet set y la realeza internacional. “Es un hotel para la gente que detesta los hoteles”. Así lo definió su propietaria, la interiorista británica Charlotte Scott, en una entrevista a la revista Forbes. Los Scott han abierto las puertas de su cortijo andaluz a celebridades como Kate Moss, Carolina Herrera de Báez o  Bryan Ferry, y a royals como la princesa Alexandra de Hannover, Sarah Ferguson o Alessandra de Osma.

Los cuatro hijos de Charlotte Scott trabajan en el complejo: Gioconda lleva la cocina; Amber se ocupa de las excursiones, de las clases de yoga y de los masajes tailandeses; George –que fue novio de Alejandra de Rojas, hija de los condes de Montarco– abastece de jamón y otras delicias locales el negocio; y Jackson, el más pequeño de la familia, ameniza las noches con su música. El patriarca de la familia, Nick Scott, de quien Charlotte estaba divorciada, falleció en 2017. En sus últimos años de vida había sido pareja de Chantal Hochuli, primera mujer de Ernesto de Hannover. Todo lo que ocurre en Trasierra queda en familia.

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