Dos marcas británicas con proyección global

Los Beckham repiten el patrón de los Windsor: del control de la narrativa al 'efecto Yoko Ono'


Brooklyn Beckham ha expuesto un relato que ha destapado múltiples paralelismos con la salida del príncipe Harry y Meghan Markle de la realeza británica


Image© POOL/AFP via Getty Images
Sira AcostaPeriodista senior de Realeza y Guionista
1 de febrero de 2026 - 6:00 CET

El eco de la salida de los duques de Sussex de la realeza británica regresa a la actualidad, justo cuando parece que el príncipe Harry y Carlos III trabajan en un acercamiento. El explosivo comunicado de Brooklyn Beckham revelando los conflictos familiares y la tensión entre su mujer, la millonaria estadounidense Nicola Peltz, y su madre, Victoria Beckham, ha venido a confirmar que los Beckham y los Windsor tendrían más cosas en común de las que ya conocíamos. 

Carlos III invitó a David y Victoria Beckham a su casa favorita, Highgrove House, el pasado febrero © Getty Images
Carlos III invitó a David y Victoria Beckham a su casa favorita, Highgrove House, el pasado febrero

"Crecí con una ansiedad abrumadora", "Por primera vez, desde que me he distanciado de mi familia, esa ansiedad ha desaparecido", "Se negaron a verme". Estas frases, que forman parte del comunicado bomba de Brooklyn Beckham, bien podrían haber salido de la boca del príncipe Harry, que desveló sus problemas de ansiedad ante las cámaras, sus años de tristeza no consolada y las dificultades para hablar con su familia, antes, durante y después del conflicto. Una distancia que los príncipes de Gales siguen marcando de forma clara, presentando una agenda oficial llena cada vez que el príncipe Harry pone un pie en Londres. 

Carlos III posando con las Spice Girls en una gala en la Opera House© Getty Images
Las Spice Girls reforzaron la imagen del príncipe de Gales en un momento en el que el heredero de la Corona estaba en mínimos históricos
David y Victoria Beckham saludando a Carlos III en un evento en los 2000© Getty Images
David y Victoria Beckham con el entonces príncipe de Gales en los años 2000

Ambas familias tienen en común una vida privada que se transforma en narrativa pública y operan como marcas con una proyección global que se sostiene por una potente estrategia de presencia mediática. Dos símbolos británicos que coincidieron en los años noventa y entablaron una relación que ha sido fructifica para ambos: los Windsor legitimaron a los Beckham elevándoles a otro nivel, mientras que el futbolista y la cantante aportaron a la realeza un toque de vanguardia y transgresión cuando más lo necesitaban. Desde entonces se han retroalimentado como potentes emblemas del Reino Unido y socios en numerosas causas que los posicionan como líderes. Ahora, cuando estalla la guerra de Brooklyn Beckham, los paralelismos van más allá y se observa como las tensiones familiares amenazan la imagen de marca o al revés, como la marca se convierte en una amenaza para la familia.

Plano medio de David Beckham saludando al príncipe Guillermo y a Kate© Getty Images
David Beckham en los Premios Earthshot impulsados por el príncipe Guillermo
David y Victoria Beckham en el banquete de gala en Londres© GTRES
David y Victoria Beckham invitados a una cena de Estado
 David Beckham recuerda el 2025 en redes sin una sola foto de su hijo Brooklyn© @davidbeckham
Carlos III elevó a David Beckham a Sir tras un cuarto de siglo de colaboración

La lucha por el control de la narrativa y la rentabilidad de la imagen

Igual que el príncipe Harry, a través de entrevistas, documentales y sus polémicas memorias, acusó a la Familia Real británica de poner las relaciones familiares al servicio de la Corona y sus espectadores, Brooklyn Beckham repite el patrón. "Durante toda mi vida, mis padres han controlado la imagen de nuestra familia en los medios. Las publicaciones calculadas en redes sociales, los actos familiares y las relaciones inauténticas han formado parte habitualmente del mundo en el que crecí", escribió en sus redes sociales el mayor de los cuatro hijos de los Beckham, dejado ver que es una dinámica que formó parte de su infancia. 

Brooklyn, el hijo mayor de David y Victoria Beckham© WireImage
Brooklyn Beckham con sus padres, David y Victoria

"He visto con mis propios ojos hasta dónde son capaces de llegar para colocar innumerables mentiras en los medios con tal de preservar su propia fachada", afirma Brooklyn. "Mi familia valora la promoción pública y los acuerdos publicitarios por encima de todo. La marca Beckham es lo primero. El amor familiar se mide en función de cuánto publiques en redes sociales o de lo rápido que dejes todo para posar en una foto familiar", añade mostrando una versión radicalmente opuesta de la que se tenía hasta ahora.

El reciente encuentro del príncipe Harry con el rey Carlos ha sido muy significativo y esperanzador.© Getty Images
El príncipe Harry con su padre en el 2018

El argumento es prácticamente el mismo que uso el príncipe Harry, dolido por como su vida había sido expuesta en beneficio de otros. En su libro, Spare, publicado en el año 2023, el duque de Sussex recuerda, entre otras muchas cosas, como la acusación que recibió sobre consumo de drogas siendo un adolescente se utilizó para limpiar la imagen de Carlos III. "La oficina de mi padre decidió adoptar un enfoque diferente. En lugar de pedirle a la periodista que dejara de tirarse a la yugular de la gente, la Casa Real había decidido seguirle el juego", narró el hijo pequeño de Carlos III.

Así se enteró el príncipe Harry del ingreso de su padre, el rey Carlos III, en el hospital© Getty Images
Imagen tomada en el 2018
Hubo un tiempo en el que Guillermo y Harry se llevaban por igual con David Beckham, sin embargo, en los últimos tiempos la relación del exfutbolista es mucho más próxima al príncipe de Gales© Getty Images
Hubo un tiempo en el que Guillermo y Harry se llevaban por igual con David Beckham, sin embargo, en los últimos tiempos la relación del exfutbolista es mucho más próxima al príncipe de Gales

"Ya no sería más el marido infiel, sino que el mundo lo vería como el pobre padre abrumado que tenía que batallar a solas con un hijo consumido por las drogas", explicó el duque de Sussex, asegurando que esa estrategia fue diseñada por el asesor que Carlos y Camilla habían contratado para mejorar su imagen y conseguir que ella fuera aceptada. En este pasaje, Harry también habla, igual que Brooklyn, de filtraciones y de colocar a la prensa la noticia que ellos quieren. Lo que no quiere decir que los Sussex y los Beckham-Peltz quieran desaparecer de los medios, todo lo contrario, quieren estar pero controlando su mensaje, sus apariciones y siendo ellos los que rentabilizar su imagen.

Guillermo y Harry en el exterior de la Abadía de Westminter el día del funeral de la princesa Diana© Getty Images
Esta es una imagen histórica: Guillermo y Harry en el funeral de su madre, Diana de Gales, el 6 de septiembre de 1997, donde se brindó el funeral público que los ciudadanos pidieron y la institución acordó

La marca-familia que atrapa al individuo

Tanto Brooklyn Beckham como el príncipe Harry exponen el dilema de como la maquinaria empresarial y mediática condiciona su identidad individual y marca sus relaciones y afectos. No es una idea nueva, el antiguo duque de Edimburgo popularizó la frase de que casarse con Isabel II era como entrar en una empresa, mientras que a Jorge VI (padre de Isabel II) se le atribuye el haber dejado claro a los suyos que no son una familia, son una firma y una empresa (la Corona) que nunca cierra. 

Los Beckham en el LG Arena Birmingham en el 2010
© GTRES
Los Beckham en el LG Arena Birmingham en el 2010

Igual que los Windsor -la única monarquía con una potente proyección internacional y un impacto global que deriva de los tiempos del Imperio- los Beckham construyeron una marca-familia que funciona con dinámicas similares a una institución:  jerarquías, roles asignados, narrativa oficial, control de imagen o explotación comercial del apellido. Hasta el punto de que durante un tiempo a la casa de David y Victoria se le conocía como Beckhingham Palace, todo ello con la gracia de que el futbolista nació en un barrio humilde y por méritos propios consigue el máximo ascenso social en el Reino Unido: ser nombrado caballero del rey y estar invitado a las cenas de Estado.

Brooklyn Beckham y Nicola Peltz en el estreno de 'Beckham' en Londres, el 3 de octubre de 2023 © Getty Images
Brooklyn Beckham y Nicola Peltz en el estreno de 'Beckham' en Londres, el 3 de octubre de 2023

De nuevo el "efecto Yoko Ono", el choque cultural y la felicidad posterior

Volviendo a la impactante declaración de Brooklyn Beckham en sus redes sociales, se encuentra otro paralelismo evidente con la historia de Harry y es que solo rompen el silencio y se saltan la máxima de la lealtad familiar cuando la dinámica afecta a otras personas: Meghan Markle y Nicola Peltz. "Mi mujer y yo no queremos una vida marcada por la imagen, la prensa o la manipulación. Solo queremos paz, privacidad y felicidad para nosotros y para nuestra futura familia", cuenta el hijo mayor del futbolista y la Spice Girl. Unas declaraciones que recuerdan a los testimonios de Harry sobre cómo afectó a Meghan Markle entrar en la realeza británica y el motivo de su salida: "Estábamos dispuestos a sacrificar lo que hiciera falta por conseguir algo de paz y seguridad", afirma en su libro. 

Los Sussex en un acto oficial el  2018 in Dublín© Getty Images
Los Sussex en un acto oficial el 2018 in Dublín

Hay otro patrón que se repite: el llamado "efecto Yoko Ono", esa tendencia a responsabilizar a una mujer de la ruptura de un grupo, una familia o una institución. La dificultad para aceptar que las fracturas suelen gestarse desde dentro, unida a sesgos  de género profundamente arraigados, explica por qué la salida de los Sussex quedó reducida al Megxit. Y ahora, en el universo Beckham, el debate vuelve a girar en torno a quién es "la villana": Victoria Beckham o Nicola Peltz, como si no hubiera más opciones posibles. De nuevo aparecen los clichés: el choque cultural, la lucha de egos, la figura de la mujer estadounidense que entra en una familia británica y a la que se le atribuye desconocimiento, resistencia o incapacidad para adaptarse a una supuesta obediencia dinástica. Es un relato que el imaginario colectivo británico asocia de inmediato al caso de Wallis Simpson (por la que abdicó Eduardo VIII generando una crisis de Estado), porque la narrativa ya está escrita y solo necesita nuevas protagonistas. 

Brooklyn Beckham y Nicola Peltz en la Academy Museum Gala (2023)© Getty Images
Brooklyn Beckham y Nicola Peltz en la Academy Museum Gala (2023)

Muestra de ello es la idea de que ambos conflictos se solucionarían si "ellas" salieran de la ecuación. "Rechazó todos nuestros intentos (de acercamiento), salvo que fuera en su gran fiesta de cumpleaños con 100 invitados y cámaras por todas partes. Cuando finalmente accedió a verme, fue con la condición de que Nicola no estuviera invitada. Fue una bofetada... Más tarde, cuando mi familia viajó a Los Ángeles, se negaron a verme por completo", asegura Brooklyn. Mientras que Harry contó como se rechazó la presencia de Meghan en la famosa cumbre de Sandringham en la que se determinaron las condiciones de su salida de la realeza y el reciente acercamiento entre Harry y Carlos III ha sido también sin la presencia de Meghan, que no ha vuelto a poner un pie en el Reino Unido.

Brooklyn Beckham comparte fotos de su boda con Nicola Peltz para celebrar su aniversario© brooklynpeltzbeckham
Brooklyn Beckham comparte fotos de su boda con Nicola Peltz para celebrar su aniversario
Plano general de Meghan Markle y príncipe Harry saliendo de la iglesia tras su boda© Getty Images
El príncipe Harry y Meghan Markle tuvieron una boda de la que nuevo salieron múltiples conflictos

La 'cara b' del cuento de hadas: una boda que no fue tan feliz

Otro rasgo en común, es que ambos cuentan anécdotas muy precisas sobre el día de su boda. Ahora se habla del polémico baile nupcial de Victoria Beckham, pero durante años se habló de la discusión hasta las lágrimas entre Meghan Markle y Kate Middleton por los vestidos de las damas de la boda o del ya célebre "tiaragate". En parte, esto se debe a que ambos enlaces fueron concebidos como un escaparate cuidadosamente diseñado para formar parte del relato y ahora se descubre una "cara B" de ese gran día.

Brooklyn Beckham y Nicola Peltz renovaron sus votos en una segunda ceremonia, en 2025, sin David ni Victoria© @brooklynpeltzbeckham
Brooklyn Beckham y Nicola Peltz renovaron sus votos en una segunda ceremonia, en 2025, sin David ni Victoria
Meghan Markle y el príncipe Harry © @meghan
Esta es la imagen que Meghan Markle compartió el último 14 de febrero

La boda de los Sussex buscaba un capital simbólico e institucional, un verdadero reclamo del Reino Unido como epicentro de los cuentos de hadas y se modernizaba la monarquía con la entrada de una actriz estadounidense biracial y divorciada; mientras que los Beckham reforzaban su marca con una alianza imprevista que les acercaba a nuevas elites, la del poder económico y la influencia política en los Estados Unidos. No hay que olvidar que el padre de Nicola, Nelson Peltz, es, según Forbes, un "caso de estudio" dentro del sistema capitalista por el modo en el que construyó una enorme fortuna influyendo en los consejos de las grandes corporaciones.

David y Victoria Beckham llegando a la boda del príncipe Harry y Meghan Markle © Getty Images
David y Victoria Beckham llegando a la boda del príncipe Harry y Meghan Markle que se celebró en el Castillo de Windsor el 19 de mayo de 2018

El drama de los Beckham no ha hecho nada más que empezar y es desde luego la mayor crisis a la que se han enfrentado. La diferencia es que el príncipe Harry sí ha verbalizado su deseo de arreglar las cosas con su familia, después de años de distanciamiento, pero Brooklyn se encuentra en una fase inicial en la que ha dejado claro que no quiere arreglar nada, ni con sus padres ni con sus hermanos. Por supuesto circula también la idea de una posible entrevista explosiva -como la que hicieron los Sussex con Oprah Winfrey- o la publicación de unas memorias, aunque no cabe duda de que la vida de Brooklyn no parece tan fascinante como la del hijo de Diana de Gales y nieto de Isabel II. Lo que sí parece apasionante es saber que se esconde detrás del silencio de David y Victoria, ya que aseguran que la estrategia para quitar el foco del drama familiar está en marcha y solo hay que esperar. 

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