Días después de su 44 cumpleaños, hemos sabido cómo lo celebró. La princesa de Gales almorzó en un pequeño bistró de Berkshire con su madre, Carole Middleton y su hermana Pippa. Un plan solo de chicas para una fecha muy especial.
El personal del restaurante The Funghi Club elogió "su encanto y gracia". Se trata de un local que ofrece comidas asequibles, todas por menos de 30 euros. "No hay fotos que compartir, pero todo el equipo dijo lo mismo que era absolutamente encantadora, amable y tan radiante en persona como te lo imaginarías", manifestaron desde su perfil social.
El Funghi Club también tiene locales en Marlborough, donde Kate fue a la escuela, y presume de un "ambiente relajado y despreocupado". Se enorgullecen de ofrecer platos deliciosos y de temporada con una excelente calidad-precio, a la vez que brindan una experiencia gastronómica con un servicio cálido.
El día de su cumpleaños, Kate quiso enmarcar sus 44 años con un vídeo "profundamente personal" sobre el consuelo que encontró en la naturaleza durante su tratamiento contra el cáncer y dijo que estaba "profundamente agradecida" de "descubrir lo que significa estar viva". Fue la última entrega de la serie Madre Naturaleza donde ella pone la voz en off. Se trató, según describió un asistente, de "la culminación de un proyecto creativo profundamente personal para la Princesa, que destaca la conexión desde siempre de la humanidad con la naturaleza, así como la capacidad de la naturaleza para inspirarnos y ayudarnos a sanar y crecer en mente, cuerpo y espíritu".
En estas imágenes, la princesa de Gales habló sobre su propio viaje y sanación a lo largo de los últimos dos años, de los “miedos” y las “lágrimas” así como de su curación de y lo "profundamente agradecida" que está. "Incluso en la estación más fría y oscura, el invierno tiene una forma de traernos, quietud, paciencia y reflexión serena".







