Siguen los problemas

22 años sin pagar el alquiler y sin realizar una inspección: ¿qué ocurre con la casa en ruinas de Andrés Mountbatten-Windsor?


El hermano de Carlos III sería el responsable de mantener en buen estado la propiedad que le alquiló el Crown Estate


Príncipe Andrés© Getty Images
Sira AcostaPeriodista senior de Realeza y Guionista
13 de enero de 2026 - 17:30 CET

Ha llegado el momento que parecía imposible: Andrés Mountbatten-Windsor está a punto de dejar el Royal Lodge, la propiedad que ha sido un foco de conflicto constante desde que su hermano, Carlos III, accedió al trono. Las últimas filtraciones sobre el Caso Epstein precipitaron la última de sus caídas y parece que ahora sí está listo a mudarse a una residencia, también en terrenos reales, más acorde con el papel oficial y los honores que ostentan en la actualidad. La pregunta que está en el aire es qué va a suceder con esa residencia, la que él ocupa desde el 2004 y que en su día fue la casa de la Reina Madre, ahora unas informaciones apuntan a que su rehabilitación será millonaria, ya que esa propiedad no ha sido sometida a ninguna inspección técnica desde hace 22 años.  

Sarah Ferguson y el exprincipe Andrés, en una imagen de archivo© Getty Images
Sarah Ferguson y el exprincipe Andrés, en una imagen de archivo

¿Qué se encontrará el Crown Estate cuando entre al Royal Lodge? Nadie lo sabe. De momento lo que hay son un montón de suposiciones sobre el estado de la casa, teniendo en cuenta los desperfectos que se aprecian desde el exterior. No obstante, Daily Mail asegura que el príncipe Andrés no solo ha estado 22 años sin pagar el alquiler (una información que ya adelantó The Times)es que además habría estado durante todo este tiempo la residencia catalogada de Grado II y, por tanto, declarada de interés nacional en el espectacular Windsor Great Park no habría tenido ninguna revisión por parte del organismo que gestiona las propiedades de la Corona británica.

royal lodge cp© Cordon Press
Imagen del Royal Lodge

Según el citado medio, el padre de las princesas Beatriz y Eugenia era responsable de pintar el interior de la propiedad cada siete años y de garantizar que los jardines se mantuvieran en buen estado. Una obligación que implicaba que los funcionarios del Crown Estate podían visitar la propiedad, con previo aviso, para verificar que la residencia se encontraba en buenas condiciones. Algo que, según unas imágenes tomadas el pasado octubre, no se ha cumplido, al menos en el exterior, donde hay grietas y una falta de mantenimiento evidente. Aunque hay que matizar que el estado del interior del edificio no se ha revelado públicamente o directamente se desconocerá hasta que el desalojo de Andrés.

Carlos III, con su hermano pequeño el pasado 16 de septiembre© Getty Images
Carlos III, con su hermano pequeño el pasado 16 de septiembre
La recordada Isabel II, con su hijo favorito© Getty Images
La recordada Isabel II, con su hijo favorito

Aunque ahora muchas voces señalan un mal uso del privilegio por parte del hijo favorito de Isabel II, sobre todo desde que The Times accedió a la copia del contrato de arrendamiento que firmó como príncipe con el Crown Estate en el año 2003, donde se refleja que, tras lo que invirtió en su acondicionamiento, no se le ha exigido un pago real durante 22 años, las inspecciones que podría haber hecho el citado organismo no son del todo responsabilidad de Andrés, a menos que se demuestre que buscó la forma de eludirlas o que presionó para que no se hicieran efectivas. Hasta ahora, en materia de vivienda, lo que ha hecho el hermano del rey se puede cuestionar a otros niveles, pero no es ilegal: él no ha pagado un alquiler anual por vivir en el Royal Lodge porque así lo acordó con el Crown Estate mediante un contrato de arrendamiento que incluye ese alquiler simbólico y que es valido hasta el 2078. Otra cosa será si él ha incumplido el mantenimiento del edificio.

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