Kate Middleton está este viernes de celebración. Cumple 44 años en un momento tranquilo, en el que ha retomado su agenda, aunque aún no ha reanudado los viajes internacionales oficiales, interrumpidos desde que el 22 de marzo de 2024 anunciara a través de un valiente vídeo que padecía cáncer. El último año, además de ser el de su nueva normalidad, ha sido el que ha vuelto a aparecer en todas aquellas causas en las que está implicada. Su enfermedad está en remisión y las buenas noticias se han hecho notar, también, en su faceta más pública. Sin duda, la nuera de Carlos III ha demostrado que es una princesa global, pero también resiliente, que no se da nunca por vencida y que, pese a todo, sigue al pie del cañón.
Hace un año, la princesa de Gales anunció públicamente que su cáncer estaba en remisión tras completar su tratamiento. Fue el pistoletazo de salida a unos meses en los que empezó a reaparecer en compromisos oficiales, marcando un retorno pausado, pero que cada vez ha sido más constante, después de un 2024 prácticamente desaparecida y centrada en su recuperación.
Su primer acto fue en un lugar cargado de simbolismo, la visita al Hospital Royal Marsden de Londres, donde fue tratada de incógnito. El siguiente acto más importante en el que participó fue el Día de la Commonwealth, que tuvo lugar en marzo. Supuso otra gran aparición en dos años. Después, continuó con compromisos muy bien seleccionados y de alto impacto, principalmente organizaciones benéficas y representación en actos institucionales, incluida una aparición destacada en Londres para apoyar la salud mental infantil.
La vuelta a las cenas de Estado
Igual de destacada ha sido su vuelta a las cenas de Estado, en honor al matrimonio Macron, en julio de 2025, al matrimonio Trump, el pasado septiembre y, tres meses después, acudió a la gala en honor del presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier y la primera dama.
Kate también estrena nueva edad a la vez casi a la vez que nueva casa. La familia Gales se instaló en Forest Lodge, su nueva residencia en Windsor, el pasado noviembre, un inmueble de estilo georgiano y gran valor patrimonial. No solo ha supuesto un cambio de casa, sino una nueva etapa para el heredero al trono británico y su familia tras unos meses complicados.
Especialmente activa ha sido la presencia de Kate esta Navidad, donde volvió a ser anfitriona del concierto de villancicos en el que no faltaron su marido, sus tres hijos, varios miembros de la Familia Real británica y de la familia Middleton. Ese acto se retransmitió en la tarde de Nochebuena, donde se reveló una gran sorpresa, el dueto que hizo con la princesa Charlotte al piano. El día de Navidad acudió a la tradicional misa en Sandringham, donde volvió a ser la estrella.
La incógnita del primer viaje internacional
Lo que aún queda pendiente saber es cuándo realizará su primer viaje oficial al extranjero, tras dos años sin desplazamientos. La última vez que viajó fuera de Reino Unido de manera pública fue en junio de 2023, para asistir en Jordania a la boda del príncipe heredero hachemita, Hussein, con Rajwa. En 2024, tras el diagnóstico, se suspendió toda la agenda internacional que ha permanecido cancelada también en 2025. De hecho, el príncipe Guillermo ha estado en solitario en algunos de los actos más importantes de su calendario, como es la entrega de los Premios Eartshot, cuya última edición tuvo lugar en Brasil y a la que no le acompañó su mujer.
Quién sabe si el 2026 marcará finalmente su regreso al escenario internacional, de momento, el primer compromiso conjunto con su marido ha tenido lugar 24 horas antes de su cumpleaños: visitar el hospital Charing Cross como agradecimiento a los sanitarios después de haber afrontado un invierno con mucas urgencias y pacientes.











