La princesa de Gales siempre es un ejemplo de serenidad, elegancia y perfección en cada una de sus apariciones y compromisos públicos. Desde que fue acogida en la familia real cuando ella y el príncipe Guillermo se comprometieron en 2010, rara vez ha cometido un error, por lo que es un alivio saber que, en algunos aspectos, es como nosotros. Una humana más.
En una entrevista con The Times, la pódcaster Giovanna Fletcher, que tuvo a la princesa de Gales como invitada en unos de sus episodios sobre crianza en el año 2020, ofreció una visión poco habitual de cómo es realmente Kate, y su anécdota demuestra que la futura reina se parece más a nosotros de lo que pensábamos. "Me dijo que era muy mala cuidando su teléfono", contó al medio británico. "Siempre lo pierde. Todos sus regalos de Navidad de ese año estaban relacionados con el cuidado de su teléfono... Todo giraba en torno a que no lo perdiera".
Su hábito "notoriamente malo" podría ser más problemático que nunca debido a la su reciente mudanza a Forest Lodge, que es más grande que su anterior hogar, Adelaide Cottage, lo que proporciona a la realeza más rincones y recovecos en los que perder sus objetos más preciados. Forest Lodge, donde hace pocas semanas residía el príncipe Andrés, cuenta con ocho dormitorios, mientras que Adelaide Cottage tenía cuatro, ¡todo un avance!
La aversión de la princesa Kate por lo digital
Dada la postura que la princesa expresó el año pasado sobre su aversión por los teléfonos, no es de extrañar que no esté pegada al suyo. Tanto ella como el príncipe Guillermo han compartido abiertamente su deseo de reducir el tiempo que sus hijos pasan frente a la pantalla, y la princesa de Gales habló sobre los peligros de dicho hábito en octubre de 2025, a través de un ensayo titulado: El poder de la conexión humana en un mundo distraído.
"Aunque los dispositivos digitales prometen mantenernos conectados, a menudo hacen todo lo contrario", escribió la princesa en el ensayo publicado en colaboración con el profesor Robert Waldinger, de la Facultad de Medicina de Harvard. "Cuando miramos el móvil durante una conversación, nos desplazamos por las redes sociales durante las cenas familiares o respondemos a correos electrónicos mientras jugamos con nuestros hijos, no solo nos estamos distrayendo, sino que estamos retirando la forma básica de amor que requiere la conexión humana", escribió.
Los Gales han llegado incluso a prohibir que el príncipe George, la princesa Charlotte y el príncipe Louis tengan teléfonos. En octubre del año pasado, en una entrevista con el actor Eugene Levy en su programa de Apple TV+, The Reluctant Traveler, Guillermo reveló: "Ninguno de nuestros hijos tiene teléfono, y somos muy estrictos al respecto". De tal palo, tal astilla.








