El Año Nuevo comienza con una terrorífica noticia para la monarquía británica. Un intruso se coló hasta en dos ocasiones en el Palacio de Kensington, residencia londinense de los príncipes de Gales, durante las pasadas Navidades, aunque la familia se encontraba ausente en esas fechas, según reporta el diario The Sun. El hombre de 39 años, identificado como Derek Egan, fue interceptado en ambos casos (los días 21 y 23 de diciembre) por los agentes de seguridad cuando había conseguido trepar sobre la valla exterior y se encontraba ya en los jardines. En su poder llevaba "una pesada mochila", dijo la policía al rotativo, sin especificar su contenido.
Tras su primera entrada, el individuo fue puesto en libertad bajo fianza, pero al reincidir una segunda ocasión, ya quedó detenido y ayer miércoles fue presentado ante el juez con dos cargos de allanamiento. El tabloide británico asegura que tanto Kate Middleton como el príncipe Guillermo encontraban en otra residencia, pero no está claro si otros miembros de la familia real se hallaban presentes en el enorme palacio en el momento de los hechos, ya que Kensington es residencia habitual, en alguna de sus alas, de una decena de personas de la familia extensa.
No es la mejor forma de empezar el 2026, pero eso no ha evitado a los Gales celebrar el inicio del Año Nuevo de la forma más bonita posible. "¡Feliz Año Nuevo a todos en todo el mundo! ¡Gracias por un brillante 2025 y esperamos con ansias el 2026!", han publicado en su cuenta oficial junto a una serie de vídeos e imágenes que resumen sus últimos doce meses a nivel institucional: su presencia en eventos deportivos, por ejemplo, cuando Charlotte y Guillermo asistieron a la final de la Eurocopa Femenina en Suiza, un encuentro entre España e Inglaterra que terminaron conquistando las jugadoras británicas. También han compartido una instantánea de los cinco, posando tras una de las fechas más señaladas del calendario oficial británico: el Trooping the Colour.
En el carrusel de fotografías también aparece una imagen del concierto navideño de villancicos que organiza la princesa de Gales en la Abadía de Westminster; otra del príncipe George hablando con los veteranos de guerra con motivo del 80 aniversario del día de VE (Día de la Victoria en Europa); y una de lo más romántica en la que los príncipes de Gales miran al horizonte rodeados de un precioso campo de lavandas y otras flores.
De esta forma, la monarquía británica se despide de un 2025 que ha sido beneficioso y complicado a partes iguales, doce meses cargados de contrastes. Hubo avances significativos y positivos en la salud del rey Carlos III y de la princesa de Gales, ambos diagnosticados de cáncer en el 2024, pero este año también ha estado marcado por las decisiones del monarca para distanciarse de los escándalos ligados al príncipe Andrés. En medio de este contexto, la monarquía reforzó su papel diplomático con visitas de Estado clave y un mayor protagonismo de los príncipes de Gales.











