Felipe VI y Doña Letizia se han convertido en protagonistas de una de las jornadas más destacadas de sus doce años de reinado. Un momento en el que, tras el baño de masas en el que el Rey y la Reina han conseguido acaparar todas las miradas por el afecto y respeto recibido por cada uno de los ciudadanos que se han trasladado hasta los enclaves ceutíes, los Reyes se han desplazado para ser testigos de las consecuencias de la crisis migratoria producida el pasado mes de julio. Tras estos intensos momentos, ha sido el Rey el que ha querido tener unas palabras para el pueblo de Ceuta, enfatizando en lo que ha supuesto tanto para él como para la Reina esta visita que ha marcado un antes y un después en las páginas de la historia de su propio reinado.
El discurso íntegro del Rey
Tras visitar el cementerio de Sidi Embarek, los Reyes de España se han trasladado hasta el Parador de Ceuta, donde se han reunido con los representantes de la sociedad ceutí. En este enclave el Monarca ha querido hablar de su experiencia en suelo ceutí, cargada de una gran emoción, aunque también de tristeza tras rendir homenaje a noventa de los fallecidos que descansan en el cementerio visitado: "Creo que se aprecia, que debéis notar en la Reina y en mí, una emoción singular: estar hoy en Ceuta —como mañana en Melilla— no es cualquier cosa. Para nosotros es la primera vez como reyes (en mi caso, la primera de mi vida). Es cierto que es una visita que se ha hecho esperar, pero también que desde aquel 19 de junio de 2014 siempre hemos deseado hacerla", ha querido destacar Don Felipe, confirmando que desde el inicio de su reinado visitar estos dos territorios era una deuda pendiente. "Este era el año en el que íbamos a saldar esa larga deuda, en condiciones normales, os lo aseguro", ha añadido. No obstante, ha afirmado que todo lo sucedido, especialmente en Ceuta, elevó la necesidad de visitar la zona: "Somos, la Reina y yo, dos más de los muchos millones de españoles que todavía tienen grabadas en la retina las imágenes impactantes de lo que vivisteis los días 30 y 31 de julio. Fue un shock para todos".
Con esta intervención, Don Felipe y Doña Letizia han querido reafirmar esa perspectiva más humana y cercana de la Corona, volcándose por completo con el pueblo ceutí tras los difíciles momentos vividos. Un discurso lleno de empatía en el que el Monarca no solo ha querido transmitir el aliento de toda la nación —"Hemos venido a veros y escucharos, pero, sobre todo, a daros un abrazo lleno de afecto de parte de toda la sociedad española", destacaba—, sino también poner en valor la entereza de sus ciudadanos y el tributo a quienes perdieron la vida en la tragedia marítima. Una visita que se ha basado en el respeto, la solemnidad y la dignidad institucional como bandera, los Reyes han mostrado su cara más sensible, acompañando a Ceuta en un momento más que destacado en su propio reinado. Asimismo, esta noche también estará marcada por otro hito histórico, pues los Reyes pernoctarán en territorio ceutí, convirtiéndose en los primeros reyes de España en dormir en Ceuta, lo que marcará otro hecho histórico dentro de las páginas de su propio reinado.






