Ante las noticias que circulan de que el rey Juan Carlos se encontraba en Suiza el 15 de enero, día en que murió su cuñada, la princesa Irene de Grecia, su biógrafa, Laurence Debray, autora de su libro de memorias Reconciliación, nos lo desmiente categóricamente. "'¡Es totalmente falso! Yo estaba con él en Abu Dabi", asegura y va más allá al manifestar que el padre de Felipe VI "no se mueve de Abu Dabi desde Navidad por razones de salud. Sus médicos no lo dejan".
No poder despedir a la hermana de la reina Sofía fue un golpe muy duro para don Juan Carlos. Irene de Grecia vivía en el Palacio de la Zarzuela, donde falleció, y la convivencia fue intensa durante décadas. Pero a sus 88 años, el padre de don Felipe tiene problemas de salud "bastante serios" y su equipo médico no quiere que se canse, que guarde reposo, y que viaje lo menos posible. "Una ida y vuelta Abu Dabi- Madrid y luego, incluso, irse a Atenas sin poder pasar una noche en Madrid es fatal, es muy duro y como le deprime mucho, ir al hotel, ya que su hijo no le abre las puertas de Zarzuela, por eso no va", nos explica Laurence Debray. La última vez que estuvo en la capital fue el pasado noviembre para el almuerzo en El Pardo tras la entrega a doña Sofía del Toisón de Oro. "Cuando vino entonces hizo Abu Dabi- Madrid estuvo siete horas de vuelo para pasar un par de horas en Madrid y volverse inmediatamente", destaca Debray quien vaticina que venir a España y a Europa será "a partir de ahora más complicado".
Tras el fallecimiento de la princesa Irene, se informó que el rey Juan Carlos sería el gran ausente en el último adiós a la hermana de doña Sofía. No acudió al responso en la Catedral Ortodoxa Griega de San Andrés y San Demetrio de Madrid, ni al funeral ni posterior entierro en Tatoi, que tuvo lugar el pasado 19 de enero. Ya entonces, y tal como adelantó El País, los médicos aconsejaron al antiguo monarca evitar ambos desplazamientos a España y a Grecia, al considerar que realizar dos viajes consecutivos supondría un esfuerzo físico excesivo en un periodo de tiempo muy reducido. La decisión se tomó tras valorar su estado de salud y la exigencia logística que implicaría su presencia en los dos actos con apenas 48 horas de diferencia. A pesar de esta ausencia, la reina Sofía estuvo arropada por los reyes Felipe y Letizia, la princesa Leonor, la infanta Sofía, así como por miembros de la Familia Real griega en esta triste despedida de la querida Tía Pecu, como la llamaban de forma cariñosa por su carácter peculiar.
Lo cierto es que las informaciones sobre el viaje a Suiza, que vinieron acompañadas de una fotografía difundida por algunos medios en la que don Juan Carlos aparecía desmejorado junto a Khalid Al- Bader Al-Sabah, presidente de la Federación Acuática Asiática y figura relevante en Kuwait, levantó ciertas ampollas porque la fecha de publicación, 15 de enero, fue la misma en la que murió Irene de Grecia.







